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Leucemia mieloide crónica: un tratamiento espectacular

Leucemia mieloide crónica: un tratamiento espectacular

El 22 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Leucemia Mieloide Crónica, un tipo de cáncer de la sangre en el que se produce una alteración cromosómica que origina en la médula ósea una proliferación descontrolada de granulocitos, un tipo de glóbulos blancos. La leucemia mieloide crónica es una enfermedad de adultos y más predominante en hombres.

Desde hace 15 años se utiliza como tratamiento estándar los inhibidores de tirosina-cinasa (ITK), un tratamiento oral que, en el momento en que se hace la translocación 9;22 (la alteración típica de esta enfermedad), pone en contacto dos genes (BCR-ABL1) que normalmente no van juntos y que, al juntarse, originan una proteína inexistente hasta ese momento en la que se une específicamente este fármaco, permitiendo “atacar” sólo las células tumorales. Este ha sido el tratamiento más espectacular visto en una enfermedad oncológica de la sangre. Antes de su aparición, muchos pacientes debían someterse a un trasplante de médula ósea, con la toxicidad y riesgo que éste conlleva. Gracias a los nuevos medicamentos, la enfermedad puede cronificarse sin grandes efectos secundarios para la mayoría de los enfermos.

Según el paciente se utiliza un tipo u otro de inhibidor según los efectos secundarios que pueda ocasionar, aunque el más utilizado es el Imatinib (Glive), tratamiento de primera generación. A raíz de estudios realizados recientemente, se ha visto que, si se retira el tratamiento a aquellos pacientes que han tomado el tratamiento como mínimo durante 8 años y que en los dos últimos años han tenido muy buena respuesta molecular, la mitad seguirán sin enfermedad y la otra mitad recaerán (aunque si se tratan de nuevo recuperarán la respuesta molecular anterior). En el caso de los que no recaen, habrá que seguir estudiando su evolución ya que todavía es demasiado temprano para sacar conclusiones al respecto. El grupo de neoplasias mieloides del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, liderado por la Dra. Lurdes Zamora, responsable de la Unidad de Biología Molecular del Instituto Catalán de Oncología (ICO) Badalona y la Dra. Blanca Xicoy, hematóloga clínica del ICO, investiga cuáles son los factores predictivos que seleccionan aquellos pacientes que llegarán a superar la enfermedad con éxito. Trabajan diferentes técnicas focalizadas en
diferentes aspectos genéticos con el objetivo de encontrar algún marcador que pueda prever la respuesta futura de un paciente, es decir, determinar si el paciente podrá dejar de tomar el medicamento con éxito o no.

Además, también investigan aquellos marcadores que determinan que un paciente no responda bien a los ITK de primera generación para poder tratarlos con los de segunda o tercera generación. Si se pueden determinar estos marcadores, se ahorraría tiempo de evolución de la enfermedad, ya que desde el primer momento se trataría con la medicación más adecuada para el paciente.





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