ESTÁS LEYENDO...

25 años de avances en cáncer de mama

25 años de avances en cáncer de mama

25 años de avances en cáncer de mama

Desde el lanzamiento del lazo rosa por Evelyn H. Lauder en 1992 se ha observado un cambio radical en la concienciación social en cáncer de mama, en el conocimiento de la enfermedad y en la pérdida del miedo de las pacientes a abordar este tipo de tumor. La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) explica que durante estos 25 años, si bien es cierto que hay un incremento en la incidencia de cáncer de mama con unos 1.7 millones de casos diagnosticados al año, este aumento ha sido debido a la implantación de programas de cribado que permiten la detección de esta patología en sus etapas más precoces, donde la enfermedad es más fácilmente atacable y con menor efectos secundarios sobre las pacientes. Esta identificación temprana de la enfermedad, la mejora en la clasificación de la misma y la llegada de tratamientos más eficaces ha dado como resultado una reducción significativa de la mortalidad por cáncer de mama.

La gran concienciación de la población tras la llegada del Lazo Rosa ha impulsado la investigación de esta patología, siendo este tipo de cáncer un precursor a la hora de implementar nuevos resultados generados en los laboratorios y que posteriormente han sido implementados en la práctica clínica de otros tipos tumorales tales como las mejoras técnicas de visualización temprana de la enfermedad, nuevos métodos quirúrgicos y la implementación de protocolos de medicina de precisión o personalizada que permitan identificar los mejores tratamientos para cada paciente.

Los avances tecnológicos en imagen han permitido mejorar en el cribado del cáncer de mama, a través de mamografías digitales que poseen una alta sensibilidad y permiten identificar lesiones en mujeres de menos de 50 años, pudiendo adelantar los programas de cribado. Por otro lado, y de forma muy significativa, la mejora en las técnicas quirúrgicas de mastectomía y en las opciones de reconstrucción mamaria ha permitido eliminar eficientemente el tumor, limitando el impacto físico y psicológico de las pacientes. La radioterapia tiene un papel clave en el tratamiento del cáncer de mama, esta técnica ha tenido un gran progreso en los últimos 25 años, reduciendo la toxicidad de y adaptándose a la anatomía del paciente, lo que ha dado como resultado una mejora de la calidad de vida de los pacientes.

La finalización de la secuenciación del genoma humano en 2003 y el desarrollo de tecnología para poder llevar a cabo este titánico proyecto tuvo un efecto radical en el abordaje de un gran número de enfermedades, entre ellas el cáncer de mama. La posibilidad de identificar las alteraciones específicas de cada paciente ha permitido clasificar y diagnosticar de forma más eficiente el cáncer de mama, pudiendo dividir esta enfermedad en 10 subtipos distintos con distinto pronóstico e implicaciones terapéuticas, pero también identificar y desarrollar tratamientos dirigidos frente a las alteraciones recurrentes de cáncer de mama. La medicina de precisión o tratamientos personalizados han sido una revolución en esta patología, permitiendo que un alto número de mujeres se beneficien de unos tratamientos más eficaces y menos tóxicos.

El reto para los próximos años se centra en las resistencias de los tumores a los tratamientos y protocolos seguidos, en el alto coste de los mismos y en el limitado acceso de muchos países a los últimos avances en la investigación en cáncer de mama.





¿TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.