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74 soluciones al retraso escolar.

74 soluciones al retraso escolar.

Hiperactividad, tartamudeo, dislexia, problemas con la tarea, sonambulismo, enuresis nocturna, terrores nocturnos? En la mayoría de los casos, la inteligencia poco o nada tiene que ver con el retraso escolar. A veces, algo en lo que nunca habíamos pensado se convierte en un auténtico laberinto para tu hijo, que ve cómo la escuela y los libros llegan a ser en un tormento sin salida. Para ayudarle a superar estos trastornos, lee atentamente nuestros consejos y ponte manos a la obra.

Niño hiperactivo o con trastorno de falta de atención (TFA)

Este es el impedimento más común del desarrollo de un niño y se caracteriza por la inquietud, impulsividad y el apresuramiento que muestra en su actitud: el niño no escucha cuando alguien le habla, no espera su turno, no completa una tarea que se ha interrumpido, si bien estas características pueden ser normales hasta los 3 ó 4 años. Además, un 50% de estos niños sufren un déficit del procesamiento auditivo, es decir, no pueden recordar las instrucciones verbales. En ocasiones, el niño hiperactivo manifiesta agresión y destructividad, tiene accidentes a menudo o le resulta difícil hacer y mantener amistades.

  1. Acepta las limitaciones de tu hijo.
  2. La hiperactividad no es intencional. Toda crítica o intento de transformar a un niño demasiado activo en un niño tranquilo será contraproducente. Nada ayuda más a los niños hiperactivos que la tolerancia y la paciencia de los padres.

  3. Contribuye a que el niño pueda desahogar sus excesos de energía.
  4. El deporte es un buen amigo para ello.

  5. No conviene que tenga muchos juguetes,
  6. ya que esto lo desconcentra y le hace no fijar la atención en ninguno en particular.

  7. No inicies juegos bruscos y evita que lo hagan sus hermanos.
  8. Mantén la casa bien organizada y en un ambiente tranquilo.
  9. Ello ayuda a que tu hijo acepte el orden y lo incorpore como parte de su vida. Procura que la televisión y la radio estén el máximo tiempo posible apagadas.

  10. Acuesta a tu hijo temprano y procura que duerma durante el día si está fatigado.
  11. Un niño agotado a menudo pierde el dominio de sí mismo.

  12. No lleves a tu hijo a reuniones formales
  13. y elógiale siempre que se entretenga por su cuenta sin interrumpir conversaciones.

  14. Mantén una disciplina firme y evita la duda a la hora de educarlo, sin caer en reglas innecesarias y difíciles de cumplir.
  15. No toleres conductas violentas o agresivas.
  16. Evita los castigos físicos.
  17. Amplía la capacidad de atención de tu hijo,
  18. alentándolo a perseverar en las tareas y a prestar mayor atención en casa.

  19. Reserva cada día varios períodos para leer y jugar con tu hijo,
  20. empezando con libros que tengan muchas ilustraciones. Aliéntalo a colorear y hacer dibujos, y elógialo cuando lo haga. Enséñale juegos aumentando poco a poco su dificultad. Por ejemplo, puedes empezar con juegos de construcción y rompecabezas y acabar con juegos de dados, de damas o de tres en raya.

  21. Tu hijo debe sentirse siempre querido y aceptado, tanto en el seno de tu familia como con los amigos y vecinos.
  22. No debes decir nunca que es malo, sino sólo que tiene un exceso de energía.

  23. Es bueno que tu hijo empiece el preescolar a los tres años
  24. para que aprenda a organizar sus ideas y a desarrollar su capacidad de concentración.

  25. Haz uso de los programas especiales de las escuelas y mantén siempre contacto con los profesores,
  26. mediante reuniones de padres y maestros y reuniones especiales.

    Tartamudeo, disfacundia y disartria normales

    Estos trastornos se presentan cuando se repiten sonidos o sílabas durante el período de aprendizaje del habla, entre los 18 meses y los 5 años de edad. Mientras que el tartamudeo verdadero es heredado y se observa en un 1% de los niños, la disfacundia normal se debe a que la mente puede pensar las palabras más rápidamente de lo que puede pronunciarlas y se presenta con mucha mayor frecuencia. La disartria normal responde a una forma de pronunciar las palabras de manera ininteligible para los padres. En los tres casos es más frecuente cuando el niño está cansado, exaltado o sometido a presiones y presenta temor a la hora de hablar.

  27. Estimula la conversación de tu hijo
  28. para evitar que la disfacundia y la disartria normales se conviertan en un tartamudeo verdadero. Siéntate y habla con tu hijo por lo menos una vez al día de temas amenos y agradables, de forma que hablar le resulte divertido.

  29. Procura que tu hijo se relaje cuando tartamudee
  30. y aliéntale diciéndole que lo entiendes.

  31. No corrijas su forma de hablar y evita cualquier desaprobación. Tampoco lo elogies cuando hable bien,
  32. ya que notará que antes no lo hizo bien.

  33. No le interrumpas
  34. y déjale tiempo para acabar lo que está diciendo.

  35. No le pidas que repita y empiece de nuevo a hablar
  36. y escúchale atentamente cuando lo hace.

  37. No le pidas que practique alguna palabra o sonido concreto,
  38. ya que eso le hará sentirse cohibido.

  39. No le pidas que hable más lentamente.
  40. Debes dar la impresión de que no tienes prisa y de que tienes todo el tiempo del mundo.

  41. No lo califiques de tartamudo
  42. ni hables en su presencia de su problema con el lenguaje.

  43. Impide que otros adultos lo
  44. corrijan ni que sus hermanos se burlen de su forma de hablar.

  45. Ayúdale a relajarse y sentirse aceptado.
  46. Para ello trata de aumentar las horas de diversión y juego de tu hijo.

  47. No seas severa con él
  48. y procura hacer más lento el ritmo de vida de tu hogar.

    Dislexia

    Este trastorno se caracteriza por una notable dificultad para aprender a leer y escribir correctamente a una edad suficiente para conseguirlo y sin que exista ninguna alteración orgánica que lo impida ni un déficit intelectual que lo justifique. El niño repite sílabas o palabras, haciendo una lectura muy lenta y dificultosa; sustituye unas letras por otras dando como resultado palabras que le resultan más familiares; confunde letras simétricas como la “p” y la “q”, la “d” y la “b”, la “g” y la “b”, la “m” y la “w”, la “n” y la “u”, etc.; sustituye unas palabras por otras; añade letras en las palabras; invierte las letras y palabras o las omite; parte en sílabas todas las palabras; no comprende lo que ha leído o es incapaz de extraer la idea principal del texto; une las palabras en sitios incorrectos al escribir, etc. De todas formas, recuerda que sólo puede hablarse de la existencia de una dislexia cuando aparecen de forma reiterada varios de estos defectos después de todo un curso escolar.

  49. Es importante la comprensión por parte de los padres y profesores,
  50. no haciendo nunca que el niño se sienta torpe.

  51. Descarta cualquier defecto visual mediante una visita al oftalmólogo.
  52. La preparación preescolar es muy importante, antes de iniciarlo en el aprendizaje de la lectura y la escritura, haciendo que practique ejercicios de destreza manual.
  53. Ayuda a tu hijo a dominar la simetría corporal y espacial y a agudizar la capacidad visual y auditiva,
  54. mediante ejercicios que le diviertan.

  55. Procúrale siempre un buen ambiente en el hogar.
  56. Ayúdale en las tareas del cole, y procura que no se sienta marginado al no poder leer y escribir normalmente,
  57. ya puede contribuir a que tu hijo pierda la autoestima.

  58. Si tu hijo es zurdo no le fuerces a escribir con la mano derecha.
  59. Casi 1/3 de los niños disléxicos es zurdo y ha sido incitado a escribir con la mano que no dominan.

  60. Es bueno ayudarle a memorizar
  61. mediante juegos, canciones y adivinanzas.

  62. Para llevar a cabo el diagnóstico oportuno es preciso hacer pruebas para evaluar con precisión su lectura y escritura,
  63. a través de estudios de control de la psicomotricidad, y exploraciones neurológicas.

  64. Tanto el logopeda como los pedagogos o los maestros de audición y lenguaje
  65. en el colegio son quienes mejor pueden ayudar a tu hijo a superar este trastorno.

    Dificultades e irresponsabilidad con la tarea

    Es muy común: tu hijo no rinde en la escuela como debería, a pesar de que su nivel de inteligencia está dentro del promedio o incluso lo supera; no termina su tarea escolar, se le olvida traerla a casa, la pierde o no la entrega terminada; saca malas notas y encima rechaza tu ayuda? Son todos síntomas que nos hablan de un problema que tiene fácil solución, siempre que lo cojas a tiempo y le dediques el tiempo necesario. Ten en cuenta que en la mayoría de los casos, este problema se debe a que tu hijo se distrae en demasía con la televisión, los videojuegos, los deportes o, en el menos común de los casos, tiene problemas con sus hormonas.

  66. No te hagas tú responsable de su tarea
  67. y deja bien claro que la tarea es entre tu hijo y el profesor, aunque eso sí, muéstrate siempre interesada en su rendimiento escolar. No le preguntes continuamente si tiene tarea y deja que él sólo se haga responsable. Aunque al principio notes que empeora, es necesario que tu hijo aprenda de sus errores.

  68. Es importante que desde los primeros años de preescolar tu hijo se vea animado en el aprendizaje.
  69. No le presiones ni le recuerdes continuamente que tiene cosas que hacer.
  70. La presión es distinta del interés y estímulo de los padres.

  71. No le impongas un tiempo de estudio.
  72. Convoca reuniones con los profesores
  73. y pide un informe semanal para ver cómo va tu hijo.

  74. Apoya siempre las recomendaciones de los profesores,
  75. de manera que el niño siempre vea una actitud respetuosa en ti. Es importante aunar los esfuerzos de quienes sólo quieren el bien de tu hijo.

  76. Limita el tiempo que pasa delante de la televisión.
  77. Anímale siempre cuando el trabajo y los informes hayan mejorado visiblemente.
  78. Si a pesar de limitar el tiempo de televisión persiste en no responsabilizarse de su tarea, es conveniente que no le dejes verla en absoluto.
  79. Solicita ayuda especial para niño con problemas de aprendizaje.
  80. Enuresis nocturna

    Este problema considerado normal hasta los seis años, responde a una incontinencia urinaria durante el sueño, que en ocasiones puede presentar problemas emocionales que afecten al rendimiento escolar del niño. En la mayoría de los niños que padecen este trastorno sus vejigas son tan pequeñas que no pueden contener toda la orina de la noche. Además, suelen tener un sueño muy profundo y no se despiertan cuando sienten el impulso de ir al baño. Si la incontinencia se trata de forma incorrecta pueden ocurrir problemas emocionales.

  81. Procura que tu hijo tome muchos líquidos durante el día,
  82. ya que esto contribuirá a aumentar el tamaño de su vejiga y su capacidad de aguante.

  83. Estimúlale a levantarse por la noche
  84. para ir al baño.

  85. Deja encendida la luz del cuarto de baño
  86. para facilitar su acceso o deja un orinal junto a su cama.

  87. Intenta que no tome mucho líquido antes de acostarse.
  88. Llévalo al baño antes de ir a dormir
  89. o si ya sabe leer, déjale un letrero que se lo recuerde junto a su cama o en el espejo del cuarto de baño.

  90. No le pongas pañales o ropa interior de fácil absorción
  91. , ya que pueden hacer que el niño se haga pipí encima al sentirse protegido.

  92. Si es pequeño, levántate con él a la misma hora todas las noches
  93. y explícale el motivo al tiempo que lo llevas al baño.

  94. Elógiale siempre que se levante por las mañanas seco.
  95. Trátale siempre con cariño cuando amanezca mojado,
  96. ya que sentirse culpable y avergonzado no le va a ayudar ni en casa ni en la escuela.

  97. Los castigos o presiones retrasan la cura
  98. y causan problemas emocionales.

  99. Si el niño es mayor de seis años
  100. y no consigue levantarse sólo, conviene que le levantes a la misma hora y que él sólo se encargue de encontrar el baño.

  101. Si cuando lo despiertes por la noche está mojado, acostúmbrale a cambiarse de ropa.
  102. Sonambulismo

    El sonambulismo es una tendencia heredada a caminar durante el sueño profundo y que se presenta generalmente en las primeras 2 horas después de irse a dormir. Por lo general, este trastorno termina cuando el niño entra en la fase adolescente y se caracteriza porque camina dormido y de forma descoordinada, presenta los ojos abiertos pero en blanco, realiza actos más o menos con sentido como vestirse o desvestirse, abrir y cerrar puertas, encender o apagar las luces, etc. El episodio puede durar de 5 a 20 minutos y durante este período el niño no puede ser nunca despertado. Un 15% de los niños normales caminan dormidos.

  103. Hazle regresar a la cama de forma suave
  104. , guiándolo primero al cuarto de baño por si lo que tiene son ganas de hacer pipí, y luego a su habitación.

  105. Protégelo de cualquier obstáculo con el fin de evitar un accidente.
  106. Cierra la puerta de la calle y pon rejas en las ventanas, evitando que duerma en la parte superior de la litera.

  107. Intenta que no se agote durante el día,
  108. ya que la fatiga y la falta de sueño pueden producir sonambulismo.

  109. Apaga las luces 15 minutos antes de que el niño se vaya a dormir
  110. si es que el niño presenta problemas para despertarse por la mañana. Esto quiere decir que el niño necesita dormir más.

  111. Durante su paseo nocturno, intenta que no se canse,
  112. ya que puede rebajar su rendimiento durante el día.

  113. Vigila el tiempo y la hora a la que suele despertarse
  114. y entrar en la fase sonámbula, y en las noches siguientes despiértale 15 minutos antes, haciéndole tomar conciencia de que tiene que despertarse rápidamente y mantenerse despierto durante 5 minutos.

    Terrores nocturnos

    Los terrores nocturnos componen un trastorno hereditario que afecta a un 2% de los niños y se caracterizan por episodios de agitación e inquietud durante el sueño, sin que tu hijo pueda despertarse ni ser consolado: podría correr o sentarse sin rumbo, gritando o hablando de forma incoherente y mostrarse ansioso sin mencionar ningún temor en particular. Aunque estés presente, él parece tener la mirada fija, aunque no te ve, y piensa que los objetos del cuarto o personas representan peligro. Este episodio que se presenta por lo general en las dos horas siguientes de irse a dormir, suele durar de 10 a 30 minutos y a la mañana siguiente el niño no puede recordar nada. Al restarle el sueño que necesita, los terrores nocturnos pueden mermar la actividad diurna de tu hijo en la escuela.

  115. Procura que tu hijo no se canse demasiado durante el día y que duerma la siesta
  116. . Estar demasiado cansado provoca terrores nocturnos.

  117. Tampoco lo acuestes demasiado tarde.
  118. Evita que cene en exceso.
  119. Ayuda a tu hijo a recuperar el sueño normal,
  120. pasando de un sueño agitado a un sueño tranquilo.

  121. Enciende la luz para restarle confusión.
  122. Háblale para tranquilizarle,
  123. de forma repetida y calmada. Si se deja, cógele la mano para contribuir a calmarlo, y si te rechaza, no le insistas.

  124. Si es pequeño puedes cogerlo en brazos.
  125. No intentes despertarlo bruscamente.
  126. Evita los obstáculos y lesiones.
  127. Vigila la hora
  128. en la que se repiten los terrores nocturnos y despiértale en las noches siguientes 15 minutos antes de que esto suceda.



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