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8 de cada 10 casos de cáncer de ovario se diagnostican en estadios avanzados de la enfermedad

Ocho de cada diez casos de cáncer de ovario se diagnostican en estadios avanzados de la enfermedad. La razón fundamental reside en la falta de síntomas fácilmente identificables que este tumor presenta, motivo por el cual cobra especial relevancia la labor informativa de los profesionales sanitarios y, por supuesto, de las asociaciones de pacientes y razón por la que la Asociación de Afectados por Cáncer de Ovario (ASACO) ha organizado una serie de actividades con motivo de la celebración, el 8 de mayo, del Día Mundial del Cáncer de Ovario, que por primera vez se conmemora a nivel mundial con la participación de más de 25 asociaciones de pacientes de todo el mundo.

 
El cáncer de ovario tiene una incidencia en nuestro país de más de 3.000 casos al año. Es el cuarto cáncer en orden de incidencia en mujeres, detrás tan solo del cáncer de mama, el cáncer colorrectal y el cáncer de endometrio, y el segundo si nos centramos en los cánceres ginecológicos. Es la primera causa de muerte por cáncer ginecológico y la sexta respecto al total de cánceres. “Estos datos-asegura Paz Ferrero, presidenta de ASACO- no hacen sino poner de manifiesto la importancia y la necesidad de alcanzar políticas más eficientes y eficaces frente a este tipo de tumor. La información es la herramienta fundamental en la lucha contra el cáncer de ovario, ya que no tiene fácil prevención por lo que es vital un diagnóstico precoz, teniendo en cuenta que el 90% de las mujeres sobrevive más de cinco años cuando se diagnostica de forma temprana, algo que, hoy por hoy, solo sucede en el 20% de los casos”. A la luz de estos datos, asegura Ferrero “se hace evidente que son necesarias más campañas de concienciación sobre el cáncer de ovario a través de las cuales se sensibilice a la mujer y a los profesionales en torno a los síntomas de este tumor”.
 
Con este objetivo, ASACO ha organizado para mañana, 8 de mayo, la  I Jornada ASACO para afectados por cáncer de ovario ver programa. “Un punto de encuentro entre profesionales, afectados y pacientes que pretende convertirse en cita anual para el intercambio de información y experiencias”, explica Ferrero. Otra de las actividades destacas de la Asociación para ese día, con un carácter más lúdico, tendrá lugar en la  Plaza Ramón y Cajal de la Facultad de Medicina de la Universidad de Madrid (junto a la estatua ecuestre) de 12.00 a 14.00 horas. Se trata de una sesión de Globalbalance que pretende llamar la atención de una manera diferente sobre esta patología. En este sentido, Charo Hierro, secretaria  de ASACO, asegura que “es fundamental que las mujeres cuenten con información sobre este  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentostipo de tumor y sepan identificar cuáles son los síntomas de alarma que pueden hacer sospechar de la existencia de un cáncer de ovario y que son aumento del perímetro abdominal, sensación de peso en el abdomen, sensación de plenitud tras comer escasas cantidades de comida, necesidad de orinar con más frecuencia de lo habitual o dolor en la región pélvica, entre otros”.
 
El cáncer de ovario en España
“La incidencia del cáncer de ovario en España registra un ascenso lento pero continuado desde los años 80”, asegura el doctor Antonio González, jefe del Servicio de Oncología del MD Anderson Cáncer Center de Madrid y secretario del Grupo Español de Investigaciones en Cáncer de Ovario (GEICO), miembro de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y autor del prólogo del Informe del Cáncer de Ovario en España, realizado por Antares Consulting y financiado mediante una beca sin restricciones de Roche, que muestra el panorama actual de cáncer de ovario en nuestro país desde diferentes puntos de vista: diagnóstico, tratamiento, asistencial, quirúrgico, etcétera.
 
La tasa de mortalidad por cáncer de ovario ha ido creciendo progresivamente en España entre los años 1975 y 2001, año en el que se sitúa en 6,73 casos por 100.000 habitantes. “A partir de entonces, la tendencia ha cambiado y la tasa de mortalidad ha comenzado a descender, lo cual probablemente se deba a un mejor diagnóstico de esta enfermedad y a la aplicación de nuevos tratamientos médicos y quirúrgicos”, asegura el doctor Antonio González. Otro indicador del estado del cáncer de ovario es la supervivencia de los pacientes, que refleja en qué medida los casos se diagnostican en un estadio potencialmente curable y el grado de eficacia de los procedimientos terapéuticos utilizados, ya que mide el tiempo transcurrido entre el diagnóstico de la enfermedad y la defunción de los pacientes. En España, la supervivencia relativa a cinco años en el cáncer de ovario en mujeres diagnosticadas entre 1995 y 1999 es del 36,9%, según muestra el informe. “Esta supervivencia ha experimentado un menor crecimiento para el cáncer de ovario que para otros cánceres, debido a que en éste es muy difícil realizar diagnósticos precoces y no existen programas de cribado hasta la fecha, al contrario de lo que ocurre en el cáncer de mama o de colon”, asegura el doctor González.
“Al no existir forma de prevenir este tumor, la innovación terapéutica cobra una especial importancia”, explica este experto. “Gracias a los últimos avances producidos en este campo, podemos tener la enfermedad controlada por más tiempo”.
 
A este respecto añade, “cada avance supone una mejora del control de la enfermedad, es decir cada avance nos ha permitido ir progresando”. Es necesario, asegura, poner en valor estos logros y es la razón principal, por la cual la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) está llevando a cabo una campaña que, bajo el lema “En oncología, cada Avance se escribe con Mayúsculas ” pretende poner de manifiesto la relevancia que en la curación de los pacientes tienen estos  “pequeños avances”. Otra de las necesidades básicas detectadas es “que las pacientes tengan acceso al mejor tratamiento posible”. La actual situación de crisis no es suficiente para no cumplir esta necesidad, asegura el doctor González, quien explica que se trata de una medida viable aún en tiempos de crisis “siempre y cuando se aplique con criterios de eficiencia en las pacientes que realmente necesitan” y más si se tiene en cuenta la prevalencia de este cáncer, “menos que otros muchos tumores y que por tanto, no ha de suponer un impacto económico inasumible”, concluye.
 
“Es primordial darle a la innovación oncológica el valor que tiene y que puede aportar tanto a los afectados oncológicos como al Sistema Nacional de Salud en términos de sostenibilidad. Nuestra labor como asociación, que representa a afectados por cáncer de ovario, es reclamar que todos los pacientes tengan acceso a esta innovación de forma equitativa en todo el país”, concluye la presidenta de ASACO.
 
Equipos multidisciplinares: fundamental

Sin duda, otra de las necesidades es que la cirugía del cáncer de ovario tenga en nuestro país el mejor nivel posible. Una buena cirugía ayuda, aun siendo la paciente diagnosticada en estadios avanzados, a mejorar notablemente el pronóstico de la enfermedad. En este sentido, asegura el doctor Lucas Minig, ginecólogo oncólogo y coordinador de la Unidad de Cáncer Ginecológico en HM Hospitales (EGOM) Centro Integral Oncológico Clara Campal, “lo ideal sería que la paciente fuera tratada por un equipo  multidisciplinar que estuviera formado por ginecólogos oncólogos, oncólogos médicos especializados en cáncer ginecológico, oncólogos radioterapeutas, anatomo-patólogos especializados en tumores ginecológicos, radiólogos, médicos especialistas en medicina nuclear y médicos dedicados a los cuidados paliativos, entre otros”.  Y añade, “cabe destacar que cuando la actividad de dichos profesionales se realiza en centros oncológicos con un alto volumen de casos por año, los resultados clínicos de calidad y cantidad de vida de las pacientes también aumentan significativamente”.
 
En este sentido, Paz Ferrero subraya la importancia de que los profesionales médicos cuenten con todos los recursos disponibles a su alcance para desarrollar su trabajo, así como la necesidad de que estos aborden la comunicación con la paciente desde un punto de vista clínico y humano. “El especialista ha de abordar con la paciente todos los aspectos que se ven afectados por este tumor, es decir, aquellos relacionados con la fertilidad, la sexualidad,  el consejo genético o la menopausia, así como aquellos relacionados con el aspecto psicológico”, asegura.
 
El doctor Minig pone de manifiesto la relevancia de la figura del ginecólogo oncólogo, “un especialista en ginecología y obstetricia, especializado en la cirugía del cáncer que afecta a los órganos genitales femeninos”. “Numerosos estudios epidemiológicos –asegura el doctor- realizados en diversos países del mundo han demostrado de forma consistente que la supervivencia de las pacientes con cáncer de ovario pude aumentar hasta un 20 % cuando la cirugía inicial la realiza un ginecólogo oncólogo”.
 
“Las consecuencias de un tratamiento quirúrgico inadecuado suelen ser significativamente perjudiciales para la paciente”, explica el doctor Minig. Por un lado, marca negativamente el pronóstico y supervivencia; y por otro, suele requerir re-intervenciones quirúrgicas con el objetivo de erradicar la enfermedad antes de iniciar el tratamiento con quimioterapia. En consecuencia, “se prolonga la duración total del tratamiento, empeorando la calidad de vida y disminuyendo los años de la misma”, concluye el doctor.


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