9 de cada 10 problemas de espalda se deben a hernia discal

Publicado por el 30/11/2009
999821.jpg

Nueve de cada diez problemas de espalda que sufre la población viene motivado por una hernia discal. Sólo en nuestro país, cada año se llevan a cabo 20.000 intervenciones de patología del disco intervertebral. Se trata de un proceso degenerativo asociado al envejecimiento que comienza a partir de los 25 años, cuando el disco vertebral va secándose y pierde elasticidad. Aún así, su deterioro empeora en personas fumadoras, obesas y sedentarias.

“La patología lumbar es consecuencia de la posición erecta que, con la edad, produce un deterioro progresivo de toda la columna vertebral, especialmente en las vértebras lumbares, cuyo pico de incidencia se sitúa entre los 40 y 50 años”, explica el doctor Francisco Villarejo, jefe de Neurocirugía de Clínica La Luz y del Hospital Niño Jesús de Madrid, y director del VII Simposio Internacional sobre Patología de la Columna vertebral. Tratamiento quirúrgico o conservador de la hernia discal lumbar y de la estenosis de canal, que se celebra hoy y mañana en Clínica La Luz.
 
Pero además, el envejecimiento físico de la columna vertebral es el responsable de la estenosis o estrechamiento del canal lumbar, una de las principales causas de incapacidad en personas mayores de 65 años. De hecho, se calcula que el 95% de los varones y el 80% de las mujeres de más de 65 años sufren estenosis de canal lumbar (o síndrome del escaparate) lo que, con el paso del tiempo, les impide andar largas distancias. “A diferencia de la hernia discal, en estos pacientes el proceso degenerativo comienza un poco más tarde: a partir de los 45 años”, puntualiza el doctor Villarejo.

Costes socio-económicos
Tarde o temprano, el 80-90% de la población mundial tendrá dolor de espalda en algún momento a lo largo de su vida. En el 50% de los casos, los episodios de dolor lumbar ocurren durante el trabajo. Este hecho explica por qué en los países desarrollados las enfermedades de la columna vertebral son responsables del 20% de las bajas laborales y del 50% de los casos de jubilación anticipada. “De hecho, el dolor lumbar es la consecuencia más importante de absentismo por enfermedad en la población laboral, lo que supone  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosincalculables pérdidas económicas”, explica el doctor Fernando Carceller, del Servicio de Neurocirugía del Hospital La Paz de Madrid. Sólo en Estados Unidos, las enfermedades de la columna vertebral ocasionan una pérdida de 30 billones de dólares anuales.
 
Ante esta situación, pese a corrientes científicas actuales que plantean dudas sobre si se debe operar la hernia discal lumbar, el tratamiento quirúrgico ha demostrado muy buenos resultados en estos pacientes en los que desaparece por completo el dolor. Pero además, la cirugía permite recuperar la actividad social y laboral anterior a la enfermedad frente a los enfermos que optan por no operarse. “En estos pacientes, el dolor persiste en el tiempo, por lo que tardan más en incorporarse a su trabajo, no se acaban de incorporar o, finalmente, tienen que cambiar de actividad laboral”, continúa. Así, estudios estadísticos publicados recientemente demuestran las ventajas socio-económicas del tratamiento quirúrgico en aquellas situaciones en las que el paciente es susceptible de cirugía.
 
Respecto a la estenosis de canal lumbar, “se caracteriza por que los pacientes no pueden andar más de unos metros sin detenerse, de modo que, al reanudar la marcha, tienen que volver a pararse porque las piernas les duelen o las sienten pesadas”, destaca el doctor Carceller. El tratamiento inicial de esta patología es la rehabilitación y la terapia farmacológica para aliviar los dolores. Sin embargo, el 20% de los pacientes requieren de cirugía, “principalmente en aquellas personas en que la estenosis es tan severa que no pueden andar más de 500 metros sin detenerse”, explica.
 
Técnicas quirúrgicas
En la actualidad, existen múltiples tratamientos para la hernia discal lumbar, aunque dentro del abanico de posibilidades, como bien explica el doctor Rodolfo Rodríguez, experto en Neurocirugía, “las últimas innovaciones quirúrgicas permiten evitar la cirugía agresiva a favor de un tratamiento mínimamente invasivo”. En este contexto, la microcirugía es la técnica más efectiva en el tratamiento de las hernias discales, ya que puede aplicase en todo tipo de hernias y tiene un resultado del 95% de éxitos.
 
“Esta técnica consiste en realizar una pequeña incisión en la piel, de unos 2 ó 3 centímetros, y la extirpación del disco con un microscopio quirúrgico”, continúa este experto. “Así, junto con la microcirugía, se ha extendido la utilización de técnicas percutáneas en las que no es necesaria anestesia general ni realizar incisiones quirúrgicas, con las que conseguimos disminuir la presión destruyendo la parte del núcleo central del disco”. En este sentido, sobresalen diversas técnicas como la endoscopia, la nucleotomía percutánea, la discolisis con láser u ozono, la IDET (Intradiscal Electrothermal Therapy) y la nucleoplastia.

En las hernias muy voluminosas y en las recidivas, en los últimos años se está colocando un espaciador interespinoso para evitar recidivas. Sin embargo, en los próximos años “los esfuerzos irán dirigidos al entendimiento de la patología desde la perspectiva genética lo que concederá especial importancia al tratamiento personalizado”, destaca el doctor Rodríguez.
 
En cuanto a la cirugía de la estenosis de canal, en los últimos años ésta ha cambiado drásticamente. Hasta hace 15 años, la única intervención se basaba en la descompresión quirúrgica del canal lumbar por medio de la eliminación de la zona ósea que comprimía el conducto de los nervios. Hoy en día, especialistas en neurocirugía emplean técnicas muy poco invasivas y que permiten una recuperación inmediata del paciente.
 
La salud de nuestra espalda
Una parte importante de las hernias se podrían prevenir de seguir una serie de normas de higiene postural a la hora de levantar o transportar objetos pesados o estar muchas horas en la misma posición. En este sentido, los expertos recomiendan habituarse a levantar los objetos doblando las rodillas, a andar dejando caer el peso en los talones, a sentarse de forma que se evite el hueco que se hace en la parte baja de la espada, a usar calzado seguro y con tacón bajo, y a dormir sobre un colchón firme y duro, preferentemente boca arriba y de lado.
 
Pero además de estas sencillas pautas, “el deporte es un gran aliado para la salud de nuestra espalda. Así, por ejemplo, la natación está especialmente indicada para fortalecer la musculatura”, concluye el doctor Carceller.