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A vueltas con la menopausia.

A vueltas con la menopausia.

Es
natural que por tu edad, 50 años, manifiestes la sintomatología que me
comentas. Esa sensación de calor intenso y repentino, que te dura de cinco a
diez minutos pero que es muy molesta son los sofocos. Ellos son unos síntomas
vasomotores que se observan con frecuencia cuando la menopausia hace su
aparición. Ahora bien, la menopausia no es ninguna enfermedad. Es un proceso
natural ?como la vida misma- que presentáis las mujeres en un período de
vuestra vida. Tan natural es que muchas apenas tendrán problemas, e incluso
algunas no presentarán ningún síntoma, pasando tranquilamente por esta etapa.
No obstante, hay otras que si manifestaréis sensaciones molestas, como la que
me has indicado y precisaréis de ayuda.

Primero
te diré que la mujer, al respecto que estamos hablando, tiene 3 etapas
totalmente diferenciadas: una larga, magnífica, que empieza con la primera
regla y durante la cual puede acontecer algo tan maravilloso que sólo vosotras
podéis realizar, la maternidad; después viene un tiempo de cambio en donde
observáis alteraciones en la menstruación, que puede ser más larga en ocasiones
e incluso faltar un mes; finalmente llega la postmenopausia, a partir de la
última regla aunque es preciso esperar a tener doce meses sin menstruación para
estar totalmente definida. La menopausia, como ves, es sólo el paso a este
último estado.

El
tiempo que está a caballo entre el período de transición y ese año sin ciclos
menstruales se llama perimenopausia. Este tiempo es el que puede ser
especialmente molesto para ti. Aunque no siempre, recuérdalo. Las mujeres que
lleguen a este período más jóvenes, habitualmente como consecuencia de la
eliminación quirúrgica de los ovarios, están propensas a presentar con mayor
frecuencia e intensidad los síntomas vasomotores o sofocos.Me dices que conoces
que para tratar estos molestos síntomas se utilizan hormonas. Es cierto, se
administran estrógenos, solos o combinados con gestágenos. Y funcionan bien.
Sin embargo, como ocurre con muchos medicamentos, su uso no está exento de
problemas. Desde hace relativamente poco tiempo se conocen mejor estos
problemas de modo que han variado las recomendaciones para su utilización. Pero
no te preocupes, estás, como siempre, en buenas manos.

El
uso de estrógenos, solos o combinados con gestágenos, puede aumentar el riesgo
de cáncer de mama, tromboembolismo venoso, patología cardiovascular o de
intervenciones quirúrgicas en vesícula. Esto no significa que si tomas
estrógenos tendrás estos problemas de salud. No. Significa que, especialmente
si tienes un riesgo de tenerlas mayor de lo normal, si además tomas estrógenos,
la probabilidad de llegar a dichos problemas aumenta.

Lo
que se conoce en este momento es que, para la mayoría de las mujeres, cuando la
sintomatología es suficientemente intensa, el beneficio de la utilización del
tratamiento con estrógenos es superior al riesgo que pueda provocar,
especialmente si se utiliza a la dosis eficaz más baja y durante el menor
tiempo posible.

Por
lo que te he explicado, es imprescindible que sigas perfectamente las
recomendaciones de tu médico y de tu farmacéutico: primero, que acudas a tu
médico si presenta síntomas intensos debidos a la menopausia para que él te
valore adecuadamente y decida si debes o no tomarlo; segundo, en el caso que tu
médico decida prescribirte el tratamiento, no deberás tomar mayores dosis ni
por tiempos más prolongados que los que te indique; y tercero, deberás volver a
revisión médica, al menos al año de haber comenzado el tratamiento para valorar
si debes continuar o no. Y como siempre, ante cualquier duda acerca del
tratamiento con estrógenos debes consultarlo con tu farmacéutico. Ya ves que
los medicamentos no son productos cualesquiera. Por ello sólo pueden estar en
la farmacia. Tu salud está en juego.

                               

Como
siempre te digo, no te preocupes. La menopausia es una etapa maravillosa para
vivirla adecuadamente. Por ello ¡habla con tu farmacéutico, pregúntale,
infórmate¡ Él está siempre ahí. No necesita cita previa. Y te puede aclarar
todas tus dudas. Tu salud y tú sois su preocupación.

Ángel
Sanz Granda

Farmacéutico consultor



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