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Acné. el fantasma de la adolescencia.

Acné. el fantasma de la adolescencia.

Teniendo en cuenta que menos de una cuarta parte de los adolescentes se librará de él, se comprende que el acné sea un problema tan temido y respetado por los jóvenes

El sebo: padre de todos los problemas

De entre todos los tipos de acné, el acné vulgar o acné juvenil es el más frecuente y por lo tanto, el más conocido.Suele localizarse en la cara, el cuello, el escote y la espalda. En esta dermatosis juvenil, la producción de sebo que tiene lugar en las glándulas sebáceas aumenta considerablemente. De hecho, las personas con acné suelen tener una piel de aspecto graso (seborreica). Sin embargo, hay que señalar que lo que realmente determina el acné juvenil no es sólo la mayor producción de sebo, sino la respuesta de los conductos pilosebáceos a este aumento (obstruyéndose, infectándose y/o inflamándose). Pero el aumento de la secreción de sebo, ¿por qué ocurre? Son muchos los factores que confluyen en este hecho: hormonales, hereditarios, raciales, ambientales, psicosomáticos? Analicémoslos uno a uno:

  1. Factores hormonales:
  2. la presencia de andrógenos cirulantes determina la aparición del acné. Éstas son las principales hormonas que inducen el incremento de la secreción de sebo y los cambios en el conducto excretor de la glándula sebácea.

    En el 70% de las mujeres, el acné se agrava en los días premenstruales, debido a un descenso de los estrógenos, hormonas femeninas que tendrían una acción antiacneica, a la elevación de los gestágenos, de acción androgénica, y a un mayor grado de hidratación del epitelio en esas fechas.

    Por último, durante el embarazo y la lactancia se producen cambios variables e impredecibles en las mujeres con acné, pudiendo mejorar o agravarse según los casos.

  3. Factores hereditarios:
  4. existe una predisposición genética a padecer formas graves de acné juvenil.

  5. Factores raciales:
  6. la raza blanca es la que mayor incidencia de acné sufre, siendo menor en las razas asiáticas y en los negros, lo que parece estar relacionado con su menor pilosidad y secreción sebácea.

  7. Factores ambientales:
  8. la sudación muy intensa y los ambientes húmedos pueden agravar el acné por hidratación excesiva de la capa córnea, lo que contribuiría a la obstrucción folicular. El acné tropical, de hecho, tiene mucho que ver con esto.

    Por el contrario, una elevada temperatura cutánea disminuye la secreción de sebo.

    Asimismo, numerosos productos de uso cosmético, dietéticos o terapéuticos (algunos medicamentos) pueden desencadenar o agravar las lesiones del acné juvenil.

  9. Factores psicosomáticos:
  10. como el estrés. El estrés crónico induciría una elevación de la secreción de andrógenos.

Procesos implicados en el acné juvenil

  • La mayor producción de andrógenos aumenta la secreción sebácea, pero también altera su composición. Por lo tanto, el sebo cambia no sólo cuantitativamente sino también cualitativamente. Al producirse una queratinización excesiva del conducto excretor del folículo, éste puede llegar a obstruirse por completo, produciéndose los comedones.
  • Colonización bacteriana:
  • los folículos que retienen la secreción sebácea son un hábitat ideal para la proliferación de gérmenes como el Propionibacterium acnes, Staphylococcus epidermidis y Pitirosporum ovale, lo que da lugar a fenómenos inflamatorios. Estas bacterias actúan sobre el sebo liberando los ácidos grasos libres, que tienen una acción irritante.

    De los comedones a los quistes

    Los comedones son las lesiones no inflamatorias más tempranas y características del acné, que se forman cuando la secreción de la glándula sebácea se encuentra retenida y el conducto excretor obstruido. Pueden ser abiertos o cerrados, siendo estos últimos más proclives a la inflamación.

    Cuando se produce inflamación, en su fase más inicial se producen unas lesiones llamadas pápulas. Son pequeñas elevaciones de la piel, eritematosas, de 1 a 5 mm de diámetro y que al presionarse producen dolor. Estas lesiones evolucionan en 1-2 semanas.

    Las pústulas se producen cuando se acumula pus en el folículo. Son lesiones inflamatorias en las que la piel se eleva y adquiere una coloración blanco-amarillenta. La piel puede romperse y liberar la pus. Tienen una evolución corta, de 1-2 semanas si son superficiales, aunque de ser profundas, pueden tardar más en quitarse (de 1-2 meses) y producir dolor.

    Los nódulos aparecen cuando el proceso inflamatorio afecta a todo el folículo y a la dermis vecina. Se trata de lesiones redondeadas y en muchos casos calientes y dolorosas. Tardan mucho en evolucionar, permaneciendo varios meses.

    Cuando las lesiones nodulares progresan o se funden se producen unas lesiones inflamatorias llamadas abscesos, que son colecciones purulentas que fluctúan al presionarlos y que en ocasiones liberan pus. Al igual que los nódulos tienden a ser muy persistentes.

    Los quistes son lesiones inflamatorias producidas por la rotura de los folículos en la dermis. Se dan en pacientes con lesiones intensas del tipo pústulas profundas y abscesos, una vez que remite el componente agudo. Pueden persistir indefinidamente.

    Las cicatrices son lesiones residuales o huellas de las lesiones inflamatorias, y pueden ser de varios tipos: máculas hipo o hiperpigmentadas, depresiones o lesiones sobreelevadas.

    En la mayoría de los individuos las lesiones más intensas del acné aparecen durante algunos años, pero pueden prolongarse mucho más tiempo llegando a superar los 35 e incluso los 45 años de vida. En casos excepcionales pueden persistir hasta la ancianidad.

    En las niñas el acné juvenil suele comenzar entre los 12 y los 14 años, y en los niños entre los 13 y los 15 años

    El acné vulgar en sus distintos grados

    1. Acné grado 0 ó pre-acné.

    Lo presentan prácticamente todos los adolescentes justo antes de la pubertad, observándose un exceso de secreción sebácea en la zona céntrica de la cara. Los orificios de salida de los folículos pilosebáceos se dilatan y, a veces, hay pequeños tapones córneos.

  • Acné grado 1 ó acné leve.
  • Suele aparecer en la pubertad. En él predominan los comedones abiertos, aunque con el tiempo aparecen comedones cerrados y alguna pápula o pústula aislada.

  • Acné grado 2 ó acné moderado.
  • En él predominan las lesiones inflamatorias como las pápulas y pústulas superficiales. En esta fase es importante advertir que no se deben manipular las lesiones inflamatorias a fin de evitar posibles cicatrices.

  • Acné grado 3 ó acné moderado /severo.
  • Predominan las pústulas profundas y los nódulos profundos y dolorosos. Puede dar lugar a la formación de cicatrices residuales.

  • Acné grado 4 ó acné severo (noduloquístico).
  • Los nódulos aumentan de tamaño, llegando incluso al tejido subcutáneo. Pueden formarse abscesos, lo cual resulta muy doloroso y duradero.

    La vida del sebo

    • En el recién nacido la producción de sebo es elevada debido a las influencias de las hormonas maternas.
    • En la infancia, sin embargo, la secreción sebácea es reducida.
    • Por la acción estimulante de los andrógenos, vuelve a ser elevada en la pubertad.
    • La secreción máxima tiene lugar entre los 30 y los 40 años.
      • Por regla general, es mayor en los varones que en las mujeres, con excepción hecha entre los 10 y los 15 años, período en que es mayor en el sexo femenino, debido a su desarrollo más precoz.
      • El ritmo circadiano también influye en la secreción de sebo, siendo mayor durante el día que durante la noche.


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