Acúfenos.

?…Desearía
que me dieran alguna explicación sobre el ruido en el oído. Tengo 73 años y
llevo bastante tiempo con un ruido en el oído izquierdo, como el canto de un
grillo, a veces como un torrente fuerte de agua. El ruido empieza desde que me
levanto. ¿A qué se debe este ruido?…?

Candelas
L. L. (Madrid)

Los ruidos que creemos percibir en nuestros oídos sin que
exista ninguna causa exterior que los produzca, reciben el nombre de
?acúfenos?. Son comúnmente conocidos como zumbidos y pueden ser un síntoma de
varias patologías. Se identifican fácilmente gracias a su similitud con
determinados sonidos como el zumbido agudo de algunos televisores, el correr
del agua, el tañer de campanas, el canto de grillos y pájaros o el ruido de
cadenas. Algunas personas notan cómo los acúfenos suben de volumen en determinadas
situaciones, como el movimiento brusco de la cabeza. Además, en algunos casos
llegan a sonar al compás del latido del corazón. Podemos distinguir entre
Acúfenos Subjetivos, que son aquellos ruidos que sólo el paciente puede
escuchar  debido a  que son una sensación irreal, y Acúfenos
Objetivos, que son ruidos reales que emite el propio oído, y que incluso pueden
llegar a ser escuchados por otras personas a través de un estetoscopio o
acercando la oreja. Pueden aparecer asociados a varios problemas auditivos,
como tapones de cera, perforaciones de la membrana, otitis medias agudas y
ciertas lesiones del órgano de Corti, en el oído interno. No obstante, hay que
decir que la causa más frecuente de su aparición suele ser la exposición a
ruidos muy altos. Aunque no es un problema que revista mucha gravedad, su
presencia de forma aguda durante varios años puede causar en la persona
pérdidas de concentración, problemas del sueño o estrés. Las soluciones son muy
diversas, empezando todas ellas por una visita obligada al otorrinolaringólogo
para que descarte o confirme cualquier patología que pueda ocasionar esta
molestia. Entre los tratamientos más frecuentes se encuentra el uso de prótesis
auditivas que amplifican los sonidos exteriores del oído o generan otros ruidos
de mayor intensidad que enmascaran los posibles acúfenos. Juntos a estas
técnicas, existen otras en fase experimentación de las que no se han obtenido
resultados demasiado fructíferos, como la estimulación eléctrica, el uso de
fármacos como la Lidocaína o diferentes terapias cognitivo-conductuales.



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