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Alergia y cía. Las reinas de la primavera.

Alergia y cía. Las reinas de la primavera.

Todos los años, por la misma fecha, sale a escena el atrezzo primaveral compuesto por kleenex, colirios y demás. Y es que, entre flor y flor, la bucólica primavera también nos regala un amplio repertorio de síntomas que corresponden a sus dolencias más características: la alergia y la astenia

Si hay una patología estrella del periodo primaveral, ésa es la alergia. Y este año, según las previsiones del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), las previsiones son, cuanto menos, poco halagüeñas: se esperan unas concentraciones acumuladas de polen de gramíneas superiores a los 7.000 granos por metro cúbico. Pese a su claro componente genético – según los resultados del informe Alergológica, elaborado por expertos de la SEAIC, el 98,6 por ciento de los pacientes alérgicos tienen antecedentes familiares de alergia, principalmente rinitis alérgica (un 37 por ciento), asma (un 29 por ciento) y conjuntivitis (un 14 por ciento)- lo cierto es que cada año el número de pacientes que acuden a la consulta del alergólogo es mayor. La acción de determinados contaminantes, como los derivados de los motores Diesel, el tabaco y, sobre todo, la llamada teoría de la higiene (las condiciones de higiénicas extremas propias de las sociedades industrializadas priva desde la infancia al sistema inmune del contacto con virus y bacterias, volviéndolo inactivo y perezoso) parecen ser las explicaciones más defendidas por los expertos.

Rinitis: el síntoma más popular

Los resultados del estudio de la SEAIC han arrojado el dato de que más de la mitad de los pacientes alérgicos en nuestro país sufren rinitis, la cual se produce cuando el alergeno penetra en el organismo a través de las mucosas expuestas al aire (ojos, nariz y boca), manifestándose a través de síntomas como el picor de ojos y nariz, enrojecimiento, lagrimeo, estornudos y congestión. Según los autores de este estudio, los principales culpables de este síntoma son los pólenes (más del 50 por ciento), seguidos por los ácaros del polvo y el pelo de los animales. De entre los pólenes, son las gramíneas las responsables de casi el 35 por ciento de las rinoconjuntivitis, seguidas por el olivo (30 por ciento), las cupresáceas (10 por ciento) y el plátano de sombra (7 por ciento). Otro de los datos puestos de manifiesto por el estudio es que la incidencia de la rinitis alérgica es mayor en los hombres (un 57 por ciento), y que la franja de los afectados se sitúa entre los 15 y los 30 años

La vacuna: ¿convencional o sublingual?

Actualmente, la inmunoterapia se presenta como el único tratamiento capaz de curar la enfermedad (la función de los antihistamínicos es el alivio y la remisión de los síntomas). Esta se basa en la administración de cantidades gradualmente crecientes de la sustancia a la que se es alérgico con el objetivo de mejorar la sintomatología causada por la exposición al alergeno responsable. Está comprobado que desde los primeros meses, los pacientes experimentan una mejoría en el control de sus síntomas.

La forma convencional de administrar la inmunoterapia es mediante inyecciones subcutáneas, aplicadas en el brazo. El tratamiento se mantiene durante un periodo de entre 3 y 5 años y, pasado este tiempo, se consigue que en un alto porcentaje de pacientes el organismo deje de reconocer esa sustancia como dañina, y que, por tanto, ya no se produzca la reacción alérgica.

Sin embargo, y aunque la inmunoterapia convencional sigue siendo la más utilizada, cada vez se está recurriendo más a las vacunas sublinguales, un tipo de terapia sobre la que hay crecientes evidencias científicas acerca de su seguridad y eficacia, explica el doctor Javier Subiza, coordinador del Comité de Aerobiología de la SEAIC. La administración de estas vacunas consiste en la aplicación de unas gotas debajo de la lengua lo que, en opinión del doctor Subiza, presenta la ventaja de que el paciente no tiene que acudir a una unidad de inmunoterapia aunque, por otro lado, también propicia que el número de abandonos sea mucho mayor, ya que no se establece un control por parte del profesional.

El experto incide en la importancia de la vacunación temprana, especialmente en el caso de los niños. Si se dilata la inmunoterapia estamos permitiendo que la enfermedad vaya a más y se complique; que el niño sea cada vez más sensible a los alergenos y que una rinoconjuntivitis desemboque en un asma bronquial.

La astenia: un bajón con fecha de caducidad

Fatiga y cansancio que no tienen un desencadenante concreto; dificultad de concentración; trastornos de memoria y del sueño; alteraciones del apetito. Son las señas de identidad más obvias de un trastorno que cada vez más personas declaran padecer y que se conoce con el nombre de astenia primaveral. Sus causas no están del todo definidas, pero la mayoría de los expertos coinciden en que está directamente relacionada con los cambios en las horas diarias de luz y la influencia de éstos en los distintos mecanismos neurobiológicos. También se sabe que su incidencia es mayor entre las mujeres y que afecta más a la franja de edad comprendida entre los 20 y los 50 años.

Para plantarle cara, los expertos recomiendan introducir una serie de cambios o ajustes en el estilo y ritmo de vida: respetar al máximo los patrones de sueño y vigilia, recurrir a la fitoterapia (el ginseng, el eleuterococo y la cola han demostrado ser  muy eficaces en el alivio del cansancio físico y psíquico que acompaña a este problema), realizar ejercicio físico moderado y, sobre todo, estar atentos a la remisión de los síntomas: si estos se mantienen más allá de dos semanas, hay que consultar al especialista, ya que pueden deberse a otro problema distinto a la astenia.

Afecciones que se reactivan


– Asma bronquial
: se trata de una enfermedad crónica caracterizada por episodios transitorios de estrechamiento en las vías respiratorias. Suele estar desencadenada por un proceso alérgico, tal y como explica el doctor Subiza: ?Existe una estrecha relación entre el aumento de las concentraciones de ciertos pólenes (concretamente, las gramíneas) y el incremento de síntomas alérgicos y asma en los pacientes?.

 Cómo aliviar los síntomas. En primer lugar, estando alerta a los factores desencadenantes. Consultar los datos referentes a la estimación de concentración de gramíneas puede ayudar a predecir las epidemias de asma, señala el doctor Subiza. Evitar el tabaco (los últimos estudios lo vinculan directamente con las crisis asmáticas); alejarse todo lo posible de factores contaminantes (vehículos de motor, combustión de calefacciones, ciertos productos de limpieza), recurrir al uso de broncodilatadores (para aliviar la sintomatología) y corticoides (para tratar la enfermedad) y vacunarse (imprescindible) son otras de las actitudes preventivas recomendadas.


– Dolores de cabeza
: Los cambios climáticos bruscos, la cercanía de las tormentas y las bajas presiones atmosféricas propias de la climatología primaveral son algunos de los factores que justifican que en esta época los dolores de cabeza sean más frecuentes, especialmente las cefaleas de tensión.


Cómo aliviar los síntomas
: Dormir lo suficiente, someterse a masajes en la zona de la nuca y las cervicales para descargarlas de tensión; recurrir a los antifaces de gel que se meten en el frigorífico y colocarlos sobre los ojos (a ser posible a oscuras), y consultar al médico para que éste prescriba el analgésico más adecuado.


– Úlcera gastroduodenal
. El principal agente implicado en su aparición, la bacteria Helicobacter Pylori, se recrudece o reactiva en primavera, dando lugar a un dolor en la parte superior del abdomen que suele ir acompañado de una sensación de ardor ascendente, desde el estómago hasta los dientes (pirosis), pesadez y acidez estomacal.


Cómo aliviar los síntomas
: Evitar en lo posible la ingesta de sustancias irritantes, como el café, el alcohol, las especias y condimentos fuertes y el picante. En cuanto al tratamiento, hay que ponerse en manos del especialista. La medicación más recomendada es la llamada terapia triple: un inhibidor del ácido y dos antibióticos.


– Herpes
. Los primeros calores pueden llevar consigo la reactivación de determinados virus, entre ellos el del Herpes Zóster, responsable entre otras dolencias de la varicela y también de los herpes labiales (conocidos como calenturas), que suelen aparecer en la mucosa labial.


Cómo aliviar los síntomas
: Es fundamental mantener bien hidratada la zona (con vaselina o cacao), evitar en lo posible tocarse el herpes y pasar la lengua por él y aplicar cremas específicas a base de aciclovires (aciclovir, famciclovir), de venta en farmacias. La opción más novedosa son los parches para el herpes labial, los cuales, aplicados sobre la lesión, aceleran su cicatrización, reduciendo el riesgo de infección, además de camuflarlos.


– Quemaduras solares
: La afición al bronceado rápido suele saldarse con quemaduras en la piel que pueden derivar en manchas y, en casos extremos, favorecer la aparición de un melanoma. No hay que olvidar que el sol primaveral es muy traicionero, de ahí la importancia de exponerse siempre a él con el debido SPF.


Cómo aliviar los síntomas
. Aunque cuando se trata del sol la mejor prevención pasa por el uso de un SPF alto, una vez que se ha producido la quemadura hay que intentar mantener siempre hidratada la zona, aplicando compresas de manzanilla fresca para refrescarla, y acudir al médico si ésta no mejora o si se observa cualquier cambio en la estructura de la epidermis.



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