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Alergia y humidificación nasal: mejor a dúo.

Alergia y humidificación nasal: mejor a dúo.

Las fosas nasales poseen una mucosa muy vascularizada, lo que facilita que el aire inspirado se caliente, contando además con un gran poder secretor. Cuando las fosas nasales tienen una secreción excesiva propia de una rinitis alérgica, se produce una acción congestiva y obstructiva, impidiendo la entrada normal de aire y produciendo una sensación muy molesta, parecida a la de un resfriado. En estos casos, el empleo de una solución salina isotónica y estéril facilita el lavado de la mucosa y el arrastre de las secreciones espesas y partículas extrañas al exterior, descongestionando las vías aéreas y rehidratando la mucosa nasal. Además, su acción limpiadora no precisa de otros fármacos que alteren la actividad de la mucosa. Por ser estéril, no hay riesgo de contaminación ni alteración de la misma. Por ser isotónica, su presión osmótica es igual a la del plasma sanguíneo y por tanto al aplicarla sobre la mucosa nasal no hay paso de agua al compartimento intracelular, lo que equivale a decir que no irrita la mucosa nasal.



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