Alergia .

CONSEJOSEN ABRIL


ALERGIA

EL
DOBLE QUE EL AÑO PASADO

La bonanza de la primavera pasada ya es historia. Todo
apunta a que este año la situación será, cuanto menos, complicada. Los expertos
aconsejan no bajar la guardia y recurrir a las nuevas pautas de vacunación, que
proporcionan alivio casi al primer síntoma y de forma duradera, además de
resultar mucho más cómodas para el paciente.


Todos
los años por estas fechas, kleenex, inhaladores y demás “armamentos
antialergia” salen a escena con el cometido de aliviar rinitis, lagrimeos,
estornudos y otros síntomas que nos indican que la primavera ha vuelto a
instalarse en nuestro sistema inmune y respiratorio. La mayor o menor
virulencia de estas manifestaciones está íntimamente ligada a las
circunstancias atmosféricas en general y a la concentración de polen en
particular, la cual es muy variable de una primavera a otra.  “Este año, la pluviosidad que se ha registrado
entre octubre y enero en algunas zonas de España (como por ejemplo, Madrid) ha
sido el doble que el año pasado, lo que apunta hacia una primavera mucho más
complicada que la anterior, que fue bastante floja. Aunque no va a ser de las
peores, se espera que las concentraciones de polen sean importantes”,
explica el doctor Javier Subiza, coordinador del Comité de Aerobiología de la
Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), quien habla
incluso de epidemias de asma y afirma que del 15 de mayo al 15 de junio alcanzará
su momento álgido.

El
culpable está en el aire

El tipo de
alergia que más incidencia tiene en nuestro país es la fiebre del heno o
alergia al polen, cuyos momentos culminantes son la primavera y el otoño,
coincidiendo con el proceso de polinización de las plantas. Sus principales
responsables son las gramíneas, especialmente las de crecimiento espontáneo
(esto es, no cultivadas). Aunque existe una predisposición genética, se estima
que al menos en el 20 por ciento de la población el verdadero desencadenante de
la alergia es la continua exposición a los alergenos. Pero la floración no es
la única  culpable: la polución, y muy
especialmente  las partículas procedentes
de la combustión del diesel de los coches, puede aumentar la alergenicidad del
contenido del polen. El tabaco es otra sustancia relacionada con el incremento
de las patologías alérgicas, especialmente en los más pequeños: se ha
demostrado que aquellos niños que están sometidos a una exposición temprana del
humo del tabaco tienen un riesgo hasta 4 veces mayor de padecer asma, rinitis
alérgica o dermatitis atópica. 

De nuevo,
en primavera

Aunque
tanto el tipo de síntomas como el grado en que se padecen varían de una persona
a otra, hay tres que son indisociables de un cuadro alérgico:

-Conjuntivitis:
-Causa: Los pólenes, al entrar en contacto con la conjuntiva, producen un
molesto picor y lagrimeo que empeora con las salidas al campo, y mejora con la
lluvia y en los días fríos.

-Solución:
Antiinflamatorios no esteroideos (AINES) tópicos, antihistamínicos,
vasoconstrictores y corticoides tópicos.

-Rinitis
alérgica -Causa: La época de polinización de aquellos pólenes a los que se está
sensibilizado, como consecuencia de lo cual se producen estornudos en salvas,
picor en la nariz y en los ojos, obstrucción nasal, tos seca, dolor de cabeza y
de oídos.

-Solución:
Tratamiento sintomático mediante antihistamínicos y corticoides,
prefereiblemente aplicados en forma de spray nasal, además de la vacunación,
que resulta particularmente eficaz en estos casos.

-Asma polínico:-Causa:
Una reacción de hipersensibilidad inmediata frente a determinados alergenos que
puede producir inflamación e hiperreactividad bronquial, tos, dificultad para
respirar, sensación de opresión torácica y pitidos, junto a otros síntomas
propios de la rinitis alérgica.

-Solución:
Se suele tratar con broncodilatadores y corticoides inhalados.

Vacunas:
las nuevas pautas

La vacuna
es el remedio más eficaz con el que se cuenta actualmente para prevenir y
tratar los síntomas de la alergia. Consiste en la administración progresiva y
prolongada, mediante una inyección subcutánea, de pequeñas cantidades de
alergeno para así modificar el sistema de defensa del organismo, lo que induce
a la tolerancia progresiva. Frente a otras terapias como los fármacos o los
inhaladores, presenta la ventaja de que su efecto es permanente y, además,
evita que la rinitis alérgica se complique, por ejemplo, con un asma bronquial.
La novedad en este campo  se refiere a
las pautas de vacunación: “El tratamiento clásico se iniciaba justo al
acabar la temporada de alergia, y 
consistía en la administración de dosis 
semanales que se iban incrementando poco a poco, para pasar después a
una pauta mensual. El tratamiento se prolongaba durante meses o años. Las
nuevas pautas permiten aliviar los síntomas en tan sólo dos semanas; en las dos
primeras se realizan varias inyecciones en un único día y a la tercera semana
ya se pasa al tratamiento de mantenimiento”, explica el doctor Subiza.

La gran
ventaja de estas nuevas pautas radica en que se puede acudir a la vacuna al
primer síntoma, sin necesidad de estar en tratamiento durante todo el año, y
consiguiendo un alivio muy rápido.

“Con
esta nueva estrategia de administración rápida se consigue no sólo un alivio
casi inmediato, sino también una mejora de la enfermedad a largo plazo; pero,
sobre todo, resulta mucho más cómoda para el paciente”, señala el experto.

Plan de
acción antialergenos

Estas son
las medidas más efectivas que los especialistas recomiendan seguir para
prevenir los síntomas alérgicos y aliviarlos:

-Mantener las ventanas
cerradas por la noche. También se recomienda cerrar las ventanillas cuando se
viaja en coche y poner filtros en el aire acondicionado del vehículo.

-El uso de gafas de sol
también es muy importante para prevenir en la medida de lo posible las
conjuntivitis. -Adecuar la rutina para evitar así realizar  actividades al aire libre en determinadas
horas del día: entre las 5 y las 10 horas (periodo de emisión de pólenes) y las
19 y 22 horas (momento en el que desciende el polen desde lo alto de la
atmósfera, debido al enfriamiento del aire).

-Evitar todo contacto con
la vegetación durante la época de polinización, intentando no  salir al exterior los días de viento y, por
regla general, permanecer el mayor tiempo posible dentro de casa.

-“Y,
sobre todo -señala el doctor Subiza – es muy importante no bajar la guardia y
cumplir el tratameinto que haya prescrito el médico, aunque no haya
síntomas”

Debajo del
olivo…sin sentir

El polen
del olivo, presente en las zonas sur, centro y este de la península, es el
culpable de un buen buen número de alergias. Afortundamente, los científicos de
la Estación Experimental del Zaidín, en Granada, perteneciente al Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han presentado una vacuna que,
a diferencia de la que se empleaba hasta ahora (genérica frente a este
alergeno) se inocula al paciente el extracto específico de la variedad de olivo
a la que reacciona, algo muy importante teniendo en cuenta que las alrededor de
250 variedades de olivo cultivadas en España presentan en su polen un contenido
alergénico cuantitativa y cualitativamente diferencial. De esta forma, una vez
determinada la variedad de olivo a la que el paciente resulta más sensible, se
prepara una vacuna específica, de forma que se evita administrarle un cóctel
genérico (que tal vez no incluya el alergeno al que reacciona), sino un
extracto más personalizado, lo que mejora sustancialmente tanto la eficacia del
diagnóstico como el tratamiento.

Un hogar a
prueba de rinitis

La rinitis
alérgica suele ser estacional, coincidiendo con altas concentraciones de polen,
pero también puede padecerse a lo largo de todo el año producida por los ácaros
del polvo en interioes, mohos y pelos de animales. Debido a ello, y
especialmente si en casa hay personas con antecedentes alérgicos, es muy
importante mantener el polvo del hogar a raya. Los síntomas de alergia al polvo
casero pueden incluir obstrucción nasal y catarro con estornudos (especialmente
por las mañanas), ojos llorosos, picores y erupciones leves, tos y sibilancias.
Estas son algunas de las pautas a tener en cuenta en estos casos:

-Pasar la
aspiradora: Al aspirar se  dispersa el
polvo ambiental, por lo que las personas alérgicas deberían ponerse una
mascarilla mientras aspiran. Los muebles tapizados deben aspirarse con
frecuencia, mientras que otras superficies deben limpiarse con un trapo húmedo.

-Eliminar
las alfombras: Los ácaros del polvo casero, las esporas de los hongos, los
pelos de animal y otros alergenos tienen predilección por este elemento, así
que lo mejor es eliminarlas y optar por suelos de madera o linoleo.

-Vigilar
la decoración del dormitorio. Hay que optra por superficies lisas, ordenadas y
fáciles de limpiar; aspirar con frecuencia los colchones o forrarlos con
material antilérgico; lavar al ropa de cama semanlamente con agua caliente; y
elegir siempre fibras sintéticas.

-Olores y
humos a raya: Los pacientes alérgicos deben evitar ambientes en los que se
encuentren irritantes como el humo del tabaco, los aerosoles y productos de
limpieza con olores fuertes.

Para estar
siempre al tanto…

www.polenes.com

El consejo de…

 

 

     

     

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