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Alimentos irradiados, ¡qué mal suena!.

Alimentos irradiados, ¡qué mal suena!.

Puede cambiar el color de la carne, el pescado, las frutas y
el queso, puede modificar el sabor por rotura de proteínas y por enranciamiento de las grasas, y puede producir pérdida de
vitaminas hidrosolubles (C y B1 o tiamina, similares a la pérdida que se
produce durante la cocción), y de vitaminas liposolubles A y D. Sin embargo, la
irradiación es fundamental para acabar con los microorganismos patógenos
presentes en muchos alimentos. Por ello, la OMS (Organización Mundial de la
Salud) o el CDC (Centro de Control de Enfermedades de EEUU) recomiendan el uso
de esta tecnología, para la que han establecido dosis seguras de radiación
ionizante, con la garantía de que no provoque ningún efecto nocivo para la
salud.. La técnica, que aplica radiaciones ionizantes
que acaban con los microorganismos al pasar por una cámara de cemento blindado,
se puede utilizar únicamente para reducir los riesgos de enfermedades, para
reducir el deterioro de los productos alimenticios, y para la eliminación de
los productos nocivos empleados en plantas y productos vegetales.



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