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AMAS DE CASA Y EJECUTIVAS. Enfrentadas en la báscu...

AMAS DE CASA Y EJECUTIVAS. Enfrentadas en la báscula

Si eres ama de casa, ponte las pilas. Un estudio realizado a 2.000 usuarias de farmacia revela que por cada 3 amas de casa obesas hay 1 mujer ejecutiva obesa. Y es que el 62% de las amas de casa jóvenes tiene un metabolismo basal envejecido que no se corresponde a su edad, dato que contrasta con el caso de la mujer ejecutiva, cuyo porcentaje se reduce a menos del 10%

El 62,3% de las amas de casa españolas de entre 30 y 45 años tiene un metabolismo basal  (gasto energético diario) lento y envejecido que no se corresponde con el metabolismo que deberían tener a su edad. Este dato contrasta notoriamente con el metabolismo basal de las ejecutivas, cuyo colectivo, aunque tampoco cuenta con un metabolismo basal correcto, no llega a alcanzar el 10%. Así lo ha puesto de manifiesto un estudio realizado por expertos de Nutricion Center, que ha analizado el gasto energético de 2.000 mujeres usuarias de la farmacia con edades comprendidas entre los 30 y los 45 años, según su condición de mujeres ejecutivas (las que trabajan fuera del hogar) o de amas de casa, en una proporción de 1.000 a 1.000. Los resultados de este estudio revelan la existencia de un déficit en la masa muscular y de una vida poco activa en cuanto a deporte se refiere en el ama de casa. Es la consecuencia de llevar una mala alimentación y una vida sedentaria, dos rasgos que desgraciadamente marcan el día a día de la mayoría de amas de casa españolas. 


 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, MedicamentosTres contra una


Para calcular el IMC, indicador que mide la relación del peso de una persona con su estatura y gracias al cual se puede conocer la cantidad de grasa corporal, de grasa visceral, el porcentaje de músculo y la retención de líquidos en los tejidos, basta con dividir el peso por la altura al cuadrado. Un  IMC entre 19 y 25 se considera normal, un IMC mayor de 25 se considera sobrepeso y  un IMC mayor de 30 se considera obesidad, con consecuencias negativas para la salud. Atendiendo a estas variables, el estudio realizado por Nutricion Center ha arrojado un dato preocupante, ya que en los análisis del IMC (Índice de Masa Corporal), la relación de obesidad entre las amas de casa y las mujeres ejecutivas ha resultado ser de 3 a 1, es decir, había tres veces más amas de casa con un IMC superior a 30 que mujeres ejecutivas.
Este resultado tiene una relación muy directa con dos factores. Por un lado, el metabolismo basal (gasto energético diario) disminuye más desde la mañana a la noche entre las amas de casa que entre las ejecutivas, ya que estas últimas siguen un ritmo de actividad más constante durante el que queman un mayor número de calorías. Y por el otro, quienes trabajan fuera de casa ingieren también menos calorías al hacer comidas más ligeras.
Según comenta el doctor Francisco Maldonado, nutricionista y director técnico de Nutrición Center, “la forma de vida de la mayoría de las amas de casa de nuestro estudio coincide en levantarse temprano, llevar a los niños al colegio, hacer sus respectivas compras, volver a casa, realizar sus labores, la comida para toda la familia… Sin embargo, tras la sobremesa su actividad comienza a disminuir drásticamente, suelen permanecer en casa toda la tarde, o a lo sumo realizan alguna actividad que no conlleva un gran esfuerzo físico, como pintura, pilates o yoga entre otras”, afirma. Por el contrario, continúa el doctor Maldonado, “las ejecutivas (abogadas, funcionarias de alto cargo, empresarias, etc.) suelen levantarse muy temprano, ir al trabajo, acudir a reuniones, ir a bancos, a los juzgados, compañías de seguros… En definitiva, se pasan el día en un ir y venir en el que impera el estrés físico y psicológico, ya que por la tarde suelen salir de compras, ir al gimnasio y llevan una vida con más actividad física. Aunque en general, casi ninguna de las mujeres practicaba el deporte asiduamente”, añade.

¿Cuántas calorías necesitas?

Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO en sus siglas en inglés), en España se consume una media por persona/día de 3.405 kilocalorías, cifra muy alta si no se realiza ningún tipo de ejercicio físico para poder gastarlas. Hay que tener en cuenta que este dato no diferencia entre sexos, de manera que puede ser bajo para algunos hombres o alto para la mayoría de las mujeres, ya que una mujer necesita menos consumo calórico al cabo del día, debido a que su Metabolismo Basal es menor, posee menos cantidad de músculo que un hombre y suelen realizar menos deporte.
En línea general, la ingesta diaria de calorías se debe distribuir de la siguiente manera: un 20-25% de proteínas, un 10-15% de grasas y un 60-70% de carbohidratos, ya que de ello depende la eficiencia de la utilización de esos alimentos por parte de nuestro organismo.
Para saber cuántas calorías necesitas consumir al cabo del día es necesario atender a las particularidades de tu constitución, por lo que es importante que te sometas a estudios de análisis corporal realizados por un profesional titulado en dietética y nutrición, en los que se mide el porcentaje de músculo, el porcentaje de grasa corporal y el Metabolismo Basal. Estos cálculos siempre deben ir acompañados de unos consejos nutricionales y de una dieta personalizada y adaptada a las necesidades de la persona.
El consumo calórico también está influido por la calidad nutricional de los alimentos. Cuando ingerimos alimentos, las calorías que nos aportan pueden ser utilizadas por tres vías distintas:
1. Para satisfacer las necesidades energéticas del organismo, algo que se conoce como Metabolismo Basal.
2. Que se almacenen en forma de grasa blanca. Posteriormente estos depósitos pueden utilizarse para obtener energía durante la actividad física.
3. Que se quemen en unas células especiales que forman un tejido conocido como grasa parda. Este proceso se denomina Termogénesis.
 Por tanto, el gasto energético total del organismo viene determinado por tres factores: el metabolismo basal, la actividad física y la termogénesis. El metabolismo basal representa el gasto calórico necesario para mantener las funciones esenciales y vitales del organismo y varía según la edad, el sexo, la carga genética y la constitución individual. En personas sanas representa del orden del 55 al 60% del gasto calórico total, mientras que el gasto condicionado por la actividad física varía mucho de una persona a otra y, evidentemente, puede modificarse. La termogénesis es el mecanismo que permite al organismo generar calor para mantener la temperatura corporal. Está íntimamente ligada a la ingestión de alimentos, de manera que cuando se produce un aumento de la ingesta se acompaña de un incremento paralelo de la termogénesis para mantener un peso estable. Se trata de un proceso por el cual, en un tejido denominado grasa parda, se quema el exceso de grasa que el organismo no necesita, provocando la aparición de calor corporal después de las comidas.
Por norma general, el punto del día en el que el metabolismo basal está más alto es por la mañana, ya que es cuando el organismo necesita más energía para pasar del estado pasivo al activo. A medida que transcurre el día el cuerpo va necesitando menos energía hasta que al llegar la noche nuestro metabolismo basal se encuentra en el punto más bajo, de ahí que por la noche sea más difícil quemar las calorías de una gran ingesta de alimentos y que por tanto, se deba hacer una cena ligera.

Cómo aumentar el metabolismo basal
Aumentandola masa muscular en relación a nuestro peso corporal iremos aumentando paulatinamente el metabolismo basal de nuestro organismo, y como consecuencia iremos quemando más calorías sin necesidad de realizar ejercicio físico extra. Al mismo tiempo, llevar una vida con mayor gasto físico y psicológico origina un mayor gasto energético, con lo que se ve aumentada la efectividad del consumo de calorías. Esto, combinado con una alimentación equilibrada, conlleva una disminución de la grasa corporal y un aumento del tono muscular. A consecuencia de todo ello se aumenta el metabolismo basal.

A un paso de la obesidad

Si llevamos una vida sedentaria, no practicamos ejercicio físico e ingerimos más calorías de las que nuestro organismo necesita, nos exponemos a que aparezcan problemas de sobrepeso y obesidad. Los estudios de análisis corporal que Nutrición Center realizó en las farmacias a las mujeres participantes muestran cómo el porcentaje de mujeres con metabolismo basal alto era mayor en ejecutivas que en amas de casa. Según el doctorxxx, en el estudio se observa que la edad metabólica de las amas de casa supera en todas los 50 años, correspondiente a un 62,3% y en las ejecutivas lo supera sólo en un 7,7 %, habiendo un 9,9% que, aún teniendo su edad metabólica por encima de su edad real, lo tienen por debajo de los 50 años. Esto quiere decir que poseen un metabolismo basal por debajo del metabolismo ideal que deberían tener según su edad, peso, altura, porcentaje de grasa y músculo, lo que significa que tienen el metabolismo basal lento y envejecido. Este metabolismo debe aumentarse con una buena alimentación, ejercicio físico y complementos naturales que ayuden a aumentar el tono muscular, con la consecuente disminución de grasa, como es el caso del CLA (Ácido Linoleico Conjugado), siempre recomendado por un profesional de la nutrición.

Consejos para el ama de casa

1. Si estás entre el primer colectivo, los expertos recomiendan someterte a un estudio de análisis corporal realizado por profesionales de la nutrición que te permita determinar tu metabolismo basal y conocer así si tu organismo está recibiendo una cantidad excesiva de calorías para realizar las funciones vitales.
2. Sigue una dieta sana y equilibrada, reforzada con complementos dietéticos que aumenten el tono muscular y en consecuencia tu metabolismo basal.
3. Recibe asesoramiento personalizado por parte de expertos en dietética y nutrición. Son los únicos que pueden recomendarte los complementos dietéticos que mejor se adapten a tus necesidades. Te ayudarán a aumentar el tono muscular de la persona, aumentar el metabolismo basal y evitar el denominado efecto yo-yo.
4. Practica ejercicio físico de manera regular.



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