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¿Antibióticos?, ni muchos ni pocos.

¿Antibióticos?, ni muchos ni pocos.

En
nuestro país hay una gran cantidad de resistencias a los antibióticos Es muy
posible que en la radio o en la televisión, hayas oído algo al respecto. Pero
es bastante probable que no alcances a comprender la trascendencia que ello
tiene. Te adelanto la respuesta: este es un problema que afecta no sólo a la
sociedad, sino también a ti, y muy directamente.

Hay
dos aspectos fundamentales. En ocasiones (muchas más de lo que piensas) acudes
al botiquín casero para tomar las cápsulas del antibiótico que sobró de un
anterior tratamiento, para una enfermedad aparentemente igual que la que
en este momento padeces. Por el contrario, otras veces inicias el tratamiento
antibiótico que te ha mandado el médico, pero desde el momento en que te
sientes mejor dejas de tomarlo, dándolo prematuramente por finalizado.

En
ambos supuestos no has actuado adecuadamente, lo que repercute directamente en
tu salud. Ello se debe a que los gérmenes que producen las infecciones saben
reaccionar frente a las armas que tu pones contra ellos, los antibióticos, y al
igual que hacen los personajes de las películas, ellos también evolucionan y
vuelven a la lucha diaria, contra ti y los tuyos, con más fuerza que la que
tenían antes, es decir se vuelven resistentes a los tratamientos habituales.

Por
este motivo te explicarás ahora por qué algunos tratamientos que hace poco
funcionaban muy bien, ahora no tienen el mismo resultado. ¿Te has planteado
alguna vez qué pasará si tu hijo tiene una infección algo seria dentro de unos
años y sigues actuando de este modo con los antibióticos? ¿Servirá de algo
lamentarte sobre la culpa que todos y cada uno de nosotros hemos tenido en
esto?

En
muchas provincias se han puesto en marcha planes de dispensación
individualizada de antibióticos. Con ello se pretende que los antibióticos
vuelvan a utilizarse correctamente. De momento, se está consiguiendo un éxito
notable. Pero eres tú quien más tienes que poner de tu parte. Piensa que todos
nos jugamos mucho en esta batalla. Especialmente tú y los tuyos.

¡Habla
con tu farmacéutico, pregúntale, infórmate¡ Él está siempre ahí. No necesita
cita previa. Y te puede aclarar todas tus dudas. El medicamento y tú sois su
preocupación.

Ángel
Sanz Granda

Farmacéutico consultor



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