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Autismo. el camino hacia la integración.

Autismo. el camino hacia la integración.

Uno de cada cinco mil niños en
España son autistas. Aunque el origen de esta patología no está del todo claro,
hay una realidad incuestionable: su integración en la sociedad pasa por un diagnóstico
lo más temprano posible

Más que como enfermedad, el autismo se puede definir como un desorden
del desarrollo en las funciones cerebrales, que suele aparecer durante los tres
primeros años de vida y que conlleva problemas en la comunicación y en las
relaciones sociales. Este trastorno varía desde los casos más leves,
caracterizados por importantes dificultades en el aprendizaje, hasta los más
graves, que pasan por comportamientos excesivamente repetitivos, agresivos e
incluso autolesivos. Se estima que afecta de dos a
diez personas por cada 10.000 habitantes, siendo su prevalencia
mayor en el caso de los niños, en una relación de 4 a 1 respecto a las niñas. Afortunadamente,
según nos explica José Antonio García
Villar, presidente de la Confederación Autismo España,
?en la actualidad el
diagnóstico del autismo ya se hace cuando los niños son pequeños, en torno a
los 2-3 años, lo que supone una gran ventaja para éstos de cara a su
integración futura, sobre todo en aquellos casos en los que tienen un nivel
medio?.

Según datos de la Secretaría de Estado de Asuntos
Sociales, Familia y Discapacidad, en nuestro país ya hay 25.000 personas
diagnosticadas de autismo

Teorías que buscan el origen

Se sabe que el autismo es un problema congénito, pero se desconocen las
causas reales que lo desencadenan. Las investigaciones más recientes al
respecto han arrojado diferentes resultados. Estos son los más significativos:

  1. TEORÍA DEL CEREBRO MASCULINO EXTREMO.

Según un estudio realizado en
el Centro de Investigación del Autismo de la Universidad de Cambridge,
los autistas tienen en general un cerebro típico de varón, pero con sus
particularidades anatómicas llevadas al extremo. Así, ciertas partes cerebrales
masculinas se desarrollan antes y también presentan menos conexiones entre los
dos hemisferios y más neuronas en el córtex. Ello
explicaría la espectacular habilidad que los autistas tienen en algunas
disciplinas que requieren sistematización, como las matemáticas, la música o el
dibujo; y la poca o nula disposición que poseen para la empatía. También
explicaría la facilidad para desarrollar obsesiones, como los movimientos
repetitivos.

  1. TEORÍA DE LAS ?NEURONAS ESPEJO?.

Científicos de la Universidad
de California Los Ängeles (UCLA) observaron que un
tipo de neuronas, llamadas espejo, que se activan cuando se observa cómo otro
sujeto ejecuta una acción y que son fundamentales para comprender lo que
sienten los demás, no se ?encienden? con la misma intensidad en las personas
con autismo, lo que explicaría en parte su dificultad para la interacción
social.

  1. TEORÍA DEL AUMENTO CEREBRAL ACELERADO.

Según investigadores de la
Universidad de California en San Diego, un rápido y excesivo crecimiento en las
medidas pediátricas del perímetro craneal varios meses después del nacimiento
es un potencial signo biológico temprano para el desarrollo del autismo.

Señales clave para el diagnóstico temprano


  • Entre los 18 y los 36 meses.


a)       El niño muestra una
sordera aparente (no responde a las llamadas ni a las indicaciones, parece que
oye algunas cosas y otras no).

b)       Cuando se le coge
de la cuna o del parque no sonríe ni se alegra de ver al adulto.

c)       No señala con el
dedo para compartir experiencias ni para pedir.

d)       Tiene dificultades
con el contacto ocular (casi nunca lo hace y cuando mira hay veces que parece
que ?atraviese con la mirada?, como si no hubiera nada delante de él).

e)       Cuando se cae no
llora o no busca consuelo.

f)       
Reacciona desproporcionadamente a algunos estímulos
(es muy sensible a algunos sonidos o texturas).

g)       No reacciona cuando
se le llama por su nombre.

h)       Prefiere jugar solo.

i)        
No dice adiós.

j)        
No sabe jugar con los juguetes.


  • A partir de los 36 meses.


a)       Tiende a ignorar a
los niños de su edad (no juega con ellos ni busca interacción).

b)       Presenta un juego
repetitivo y utiliza objetos y juegos de manera inapropiada (juega con trocitos
de papel delante de los ojos, gira constantemente los objetos).

c)       Puede presentar
movimientos estereotipados o repetitivos (aleteo de las manos, caminar de
puntillas).

d)       No existe imitación.

e)       Evita la mirada y
el contacto.

Terapia, educación y medicamentos

Teniendo en cuenta que a día de hoy el autismo no tiene cura, el
tratamiento va dirigido a conseguir la integración del enfermo en la vida
diaria. ¿Y cómo se consigue esto? Reduciendo los comportamientos no deseables,
promoviendo actividades educativas que centren en lo posible su atención y les
lleven a desarrollar determinadas habilidades, y siguiendo una medicación
destinada a evitar los comportamientos nocivos.

Tal y como señala la psicopedagoga
Mónica S. Florido, directora del Gabinete Infantia,
de Madrid
, especializado
en dificultades del aprendizaje y estimulación temprana,  ?la música, las expresiones artísticas y la psicomotricidad son recursos que se suelen emplear en las
terapias que se aplican a estos niños, con el objetivo de captar su atención y
enseñarles determinadas habilidades y paliar, en la medida de lo posible,
posibles comportamientos agresivos. La mayoría de los autistas se mueven por
sus deseos inmediatos, por lo que quieren en un momento determinado, y si no lo
consiguen se enfadan y entran en cólera. Tanto las estrategias aplicadas como
la respuesta obtenida dependen de las características de cada niño, de su
coeficiente intelectual, etc. De todas formas, hasta que no se tenga claro cuál
es el origen real de esta enfermedad, no se podrá trabajar en una terapia más
completa y efectiva?.

En cuanto a los fármacos,
recientemente la Agencia Española del Medicamento ha dado el visto bueno a la risperidona, un psicofármaco destinado a niños, adultos y
jóvenes autistas que tengan un comportamiento excesivamente explosivo y
desordenado y que serviría como complemento del tratamiento habitual.

La integración: ¿es posible?

Aunque se contempla la escolarización de niños autistas en escuelas
públicas de integración, los resultados son cuestionables. ?Esta integración es
bastante difícil, sobre todo teniendo en cuenta que estos alumnos no tienen
ningún tipo de motivación, lo que supone un gran problema para el profesorado.
A esto hay que unir las alteraciones de conducta que suelen manifestar?,
comenta la psicopedagoga.

A medida que estos niños crecen se adoptan otro tipo de medidas. Tal y
como explica el presidente de la Confederación Autismo España, en los mayores
de 18 años, la tendencia es crear, a instancias de las distintas asociaciones,
un tipo de residencias especializadas y adaptadas, en las que se establecen talleres,
invernaderos, etc,  que les permiten
mantenerse activos. ?Este trabajo les relaja y les lleva a desarrollar una
actividad, les hace sentirse integrados, cubrir sus necesidades de ocio y,
sobre todo, les proporciona un cierto orden y rutina que son necesarias en sus
condiciones?, comenta José Antonio García Villar. Sin embargo, según este
especialista, pese al importante papel que están desarrollando las
asociaciones, todavía existe mucho desconocimiento respecto a esta enfermedad y
aunque se están promoviendo muchas investigaciones sobre su origen y
tratamiento, existen muchas lagunas al respecto.

Síndrome de Asperger

Autismo de ?alto nivel?

El llamado síndrome de Asperger se considera un trastorno del espectro
autista. ?De hecho, se les llama autistas de alto nivel y a diferencia de los
gravemente afectados, pueden tener un empleo e incluso hay algunos que han
desarrollado una carrera universitaria. Sin embargo, tienen el inconveniente de
que, pese a estas buenas dotes intelectuales, carecen de una serie de
habilidades o ?picardías? necesarias para moverse en la sociedad actual?,
señala García Villar. Su principal característica es que durante los tres
primeros años de vida no se produce retraso cognitivo, siendo incluso los
niveles de funcionamiento intelectual normales o altos. Suele manifestarse por
el hecho de que al niño le cuesta hacer amigos, no quiere ir al colegio,
aprende a leer solo, repite frases continuamente o tiene una memoria
impresionante. Otros síntomas son una voz estridente, una entonación poco
habitual, y unos gestos faciales que habitualmente no concuerdan con lo que
están hablando.

Musicoterapia
: buenas
perspectivas

Según una investigación realizada en la Universidad de Londres, las
clases individuales de música pueden mejorar significativamente el desarrollo
de los niños con autismo. En este estudio se comprobó que muchos niños con esta
enfermedad reconocen fácilmente los tonos, lo que consigue aumentar la
flexibilidad, la creatividad y la tolerancia al cambio, propiciando que estén
menos ?encerrados? en su mundo. Otras investigaciones realizadas en este
sentido también demostraron que la improvisación musical realizada de forma
estructurada y flexible es capaz de captar la atención de los niños autistas y
promueve el contacto y juego recíproco, siendo algunos estilos, como el jazz o el blues, especialmente efectivos.

Para saber más:

Confederación Autismo España

Tel.: 91 3515420

www.autismo.org.es



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