Batas blancas.

Publicado por el 01/07/2003

-¡Uf, qué mareo más grande!

-Será
una calorada. Viene sudando.

-¡No!
Es la tensión.

-¿Hipotenso?

-Todo
lo contrario. Mire usted estas recetas.

-Es
verdad. Hipertenso…y por lo que veo diabético.

-Soy
un cuadro de Valdés Leal. ¡Hija, qué triste!

-No
se ponga usted así porque son enfermedades muy ordinarias.

-Tan
ordinarias que me insultan.

-¡Qué
cosas tiene! ¿Cómo es que le insultan?

-Me
dicen viejo.

-Pues
parece usted un chaval, con tan buen color.

-Un
angelote de Murillo. De Valdés Leal a Murillo.

-Veo
que es usted un gran entendido en pintura.

-Es
que he sido pintor.

-¿Y
ya no lo es? Pintor se es siempre.

-Pero
hija, si viera cómo me tiembla el pulso. ¿Será la tensión o la vejez?

-¡Olvídese
de la vejez y voy a tomarle la tensión!

-Pues
se lo agradezco porque este mareo no es normal.

-Tiene
150/100.

-La
tengo baja.

-No
se alarme, pero la tiene descompensada.

-Si
yo he llegado a tener hasta 21 de máxima.

-Pero
lo importante es la diferencia entre mínima y máxima y además en los diabéticos
la meta arterial está en 130/80.

-Pues
fíjese que yo creía que la importante era la máxima.

-Las
arterias son como gomas flexibles que pulsan con el paso de la sangre y el pulso
ha de ser distante y distinto…

-Eso
me suena a frase de político.

-Es
que si la diferencia entre máxima y mínima es corta puede ser síntoma de un
endurecimiento vascular.

-O
sea que a los viejos lo único que se nos pone duro son las arterias.

-No
se lo tome a broma. ¿Cómo tiene el colesterol?

-Aquí
tiene los últimos análisis que me he hecho.

-La
serie grasa la tiene normal. Sólo aparece hiperglucemia.

-Y
eso, ¿en qué se traduce?

-Creo
que su hipertensión es debida a la diabetes. Aquí tengo un estudio,
precisamente, que dice que la hipertensión afecta hasta a un 60% de los
diabéticos. De todas formas debe ser revisado por su médico.

-¿Sabe
qué me pasa? Que cuando voy a un hospital y veo tanto enfermo y tanta bata
blanca me pongo nervioso y usted me relaja.

-Eso
es tan normal que hasta le dicen el ?síndrome de las batas blancas?, por ello
conviene tomarse la tensión estando siempre relajado y a la misma hora
aproximadamente.

-Y
las pastillas que me han recetado, ¿son buenas?

-Cuando
se las ha prescrito su médico, es que lo son.

-Pero
usted, como farmacéutica, me puede dar su opinión.

-
Estas son antagonistas del calcio.

-Eso
me suena a fútbol italiano.

-Observo
que está usted muy preparado. ¡Sabe hasta de fútbol!

-Es
que voy por la vida con los ojos muy abiertos, por eso la voy a nombrar mi
farmacéutica de cabecera. ¡Es usted tan joven, tan bonita y tan amable!

-¡Por
Dios, que me voy a ruborizar!

-Pero
no se olvide que también valoro sus conocimientos, porque si no, se me echan
encima las feministas.

-Eso
me gusta y demuestra que es usted joven de espíritu. Así que cuídese pero no se
obsesione con los achaques.

-Es
que soy un bohemio y eso de las horas queda bien para los boleros. Yo como
cuando me apetece.

-Pues
si sigue viniendo por aquí, le regalaré un cuadro dosificador de medicamentos.

-Cuadro
el que le voy a pintar si me baja la tensión y se me levanta….el ánimo.