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Belleza al día. este año voy….

Belleza al día. este año voy….

Entre los buenos propósitos de año nuevo
abundan los referidos al peso, al ejercicio o al abandono del tabaco, pero,
¿qué ocurre con los gestos cosméticos diarios, esos que tanto nos cuesta
incluir en la rutina habitual? A lo largo de estos 365 días hace falta un plan
de acción. Hazte con los productos adecuados, provéete de constancia y ponte
manos a la obra.

1. ?Manos impecables?

Las
manos, y más concretamente las uñas, son nuestra principal carta de
presentación. Da igual su forma o tamaño: lo que importa es lucir unas manos
suaves e hidratadas con unas uñas cuidadas y, por encima de todo, limpias.


2 gestos diarios:


  1. protege manos y uñas de la agresión de los factores externos:
    frío, calor excesivo, detergentes, etc. Para ello, utiliza guantes al
    hacer las tareas del hogar y cúbrelas siempre que se salgas a la
    intemperie en el invierno.
  2. En cuanto a las uñas, lleva siempre la manicura hecha,
    limpiándolas con un buen quitaesmalte, aunque no estén pintadas. Así
    eliminarás cualquier residuo de grasa que haya podido quedar en ellas.
    Después hay que darles forma: si están muy largas, recurre al cortaúñas, limando
    las más cortas siempre en una dirección, y evitando las esquinas. Es
    importante también cuidar las cutículas con una crema suavizante
    específica aplicada mediante suaves masajes en la base de la uñas. En
    cuanto al tono, depende de los gustos y la ocasión, aunque el brillo o el
    blanco transparente son siempre apuestas seguras.


El truco

:

Para las manos excesivamente resecas y
estropeadas, nada mejor que aplicarse una capa generosa de crema nutritiva (en
casos extremos se puede recurrir a las mascarillas faciales), ponerse unos
guantes de algodón y dejar que el producto penetre durante toda la noche.

2. ?Me
desmaquillaré todas las noches?

La limpieza se convierte en imprescindible
cuando se lleva maquillaje y, sobre todo, antes de acostarse a dormir: una piel
cuyos poros están literalmente obstruidos por restos cosméticos, polvo,
polución, etc difícilmente podrá ?respirar? durante la noche y mucho menos
realizar su función reparadora nocturna.


Gestos diarios:

  1. Lo ideal es limpiar y desmaquillar el cutis dos veces al día,
    aplicando el producto desmaquillador por el rostro y el cuello. Hay muchos
    entre los que elegir: jabones, cremas, geles, toallitas, etc. La mayoría
    se agrupan en torno a dos modalidades: limpiadores sin agua, que suponen
    un proceso en dos pasos: una emulsión que disuelve las sustancias grasas y
    un tónico; y los limpiadores con agua, que limpian y desmaquillan al mismo
    tiempo que neutralizan los efectos agresivos del agua calcárea, dejando
    una película protectora y nutritiva en la piel.


El truco

:

En las patas de gallo, aplica el producto con
movimientos circulares alrededor del ojo; en las arrugas de la frente y el
mentón, realiza movimientos laterales; y en el resto del cutis, siempre con
movimientos circulares suaves, presiona ligeramente con las yemas de los dedos.

3. ?Usaré protector solar en verano… y en
invierno?

La única protección eficaz frente a los
efectos nocivos de las radiaciones solares es emplear productos que se
interpongan entre éstas y la piel. Pero además de las quemaduras y otras
consecuencias más serias de la exposición al sol (caso del melanoma), es muy
importante, sobre todo a partir de los 30-35 años, extremar las precauciones
para evitar la aparición de manchas cutáneas.


Gestos diarios:


  1. En verano, busca un producto solar que contengan un índice de
    protección adecuado a nuestro tipo de piel (fototipo), aplícalo
    correctamente (media hora antes de la exposición y siempre después de
    bañarse) y renuévalo anualmente (de un verano a otro, el producto pierde
    sus propiedades fotoprotectoras).
  2. Tanto en verano como en invierno, es imprescindible utilizar una
    hidratante de día que contenga SPF. La mayoría de las cremas de última
    generación incluyen un índice de protección 15 o superior. Asimismo, es
    importante también usar bases de maquillaje que incluyan protección solar.


El truco

:

Las hidratantes con color, que incluyen SPF,
son una alternativa estupenda al maquillaje para obtener un buen tono. Estos
productos son ricos en ingredientes humectantes y nutritivos, que preservan a
la piel de los rigores del invierno y de la extrema sequedad del verano.

4. ?Renovaré
mi neceser cosmético?

Esos labiales petrificados o las máscaras de
ojos en estado fósil no sólo ocupan un espacio innecesario en el set de
belleza, sino que pueden convertirse en un peligroso foco de alergias y otras
consecuencias nocivas para la salud.


Gestos diarios

:

  1. Cambia los productos siempre que notes un cambio en el color, un tono
    oscurecido o aclarado respecto al original, o si notas que la capa
    superior se vuelve acuosa, se rompe la textura o, en el caso de las bases
    de maquillaje líquidas, si los pigmentos y el aceite se separan.
  2. Los productos que más duran una vez abiertos son aquellos que
    nunca entran en contacto con el aire (aerosoles y monodosis), mientras que
    los más ?efímeros? suelen ser aquellos concebidos para aplicarse en las
    zonas más sensibles (contorno de ojos, por ejemplo), ya que los
    conservantes que incluyen pueden llegar a resultar irritantes.


El truco

:

Además de la fecha de caducidad, hay que
tener en cuenta el PAO (Period After Opening), un dato que indica el periodo de
tiempo, en meses o años, que transcurriría desde la primera vez que se abre el
producto hasta que éste deje de ser seguro para su uso.

5.  ?Prestaré
atención a mis ?zonas ocultas
?

Pies, codos, rodillas, auténticos ?nidos? de
células muertas, por lo que su piel suele lucir apagada y envejecida.


Gestos diarios:


  1. En el caso de los pies, la mayoría de los tratamientos van
    destinados a eliminar las células muertas y evitar la sudoración excesiva.
    La mejor rutina es sumergirlos semanalmente en un baño de agua caliente y
    eliminar las durezas con una crema exfoliante y una piedra pómez, terminando
    con un chorro de agua fría; después, secar bien y aplicar un producto
    específico o, en su defecto, una hidratante corporal.
  2. En cuanto a los codos y las rodillas, los mejor es exfoliarlos
    una vez a la semana, con movimientos circulares y aplicando después una
    capa generosa de hidratante corporal.


El truco

:

Si las durezas de los pies son resistentes a
la exfoliación, aplica una capa generosa de un producto específico, cúbrelos
con unos calcetines de algodón y deja actuar a modo de tratamiento intensivo
durante varias noches.

Guapas bajo cero

Si vas a ir a la nieve, no te olvides de:

  • Una crema de contorno de ojos.
    Los sticks que sirven tanto para
    los labios como para el contorno de ojos y que tienen un SPF elevado son
    muy efectivos, además de fáciles de aplicar. Además, tanto antes de
    lanzarse a las pistas como al final de la jornada (especialmente por la
    noche) hay que hidratar ambas zonas con una crema específica.
  • Una crema de protección solar.
    Los solares de invierno ejercen una triple acción: actúan como pantalla
    frente a los rayos UVA, aíslan la epidermis del frío y son resistentes al
    agua. Hay que aplicarlos siempre, aunque esté nublado.
  • Un labial antisolar.
    Los labios acusan siempre la acción del sol, el frío y el viento. Para
    evitar que se resequen, se pelen e incluso lleguen a producirse heridas,
    es indispensable llevar siempre puesto un protector labial o, en su
    defecto, vaselina.
  • Una crema de manos. La piel de
    las manos se reseca y descama con facilidad. Antes de ponerte los guantes
    (imprescindibles en la nieve), cada vez que hagas una pausa y, sobre todo,
    al terminar la jornada, hay que aplicar una crema específica mediante un
    masaje intenso, para activar la circulación.
  • Una crema de pies. El frío
    húmedo es la causa principal de los sabañones y otras molestias en los
    pies; a ello hay que unir el movimiento constante y el zapato apretado que
    precisa la práctica del esquí. Para evitar su aparición hay que aplicar
    una crema protectora con ligeros masajes por la mañana, por la noche y
    antes de cualquier exposición a la intemperie y al frío.
  • Una crema reparadora.
    Al terminar la jornada, utilizar una crema nutritiva que repare los
    estragos que el sol, el frío o el viento hayan podido producir en el
    cutis. En caso de que la piel se haya resecado en exceso y amenace con
    pelarse, es conveniente aplicar por la noche una mascarilla hidratante.

12 meses, 12 propuestas

Enero: limpia
tu cutis en profundidad (preferentemente en cabina) y sigue un tratamiento
intensivo (serum o ampollas) durante 15-21 días seguidos, para reparar los
estragos de las fiestas y reforzar a la piel frente al frío.

Febrero: es el momento de someterte a
una depilación láser u otro tratamiento de medicina estética, ya que la mayoría
de ellos necesitan preservar la piel de la exposición al sol durante unos
meses.

Marzo: sigue una cura de
desintoxicación de primavera (tres días a base de fruta y verdura, exfoliación
corporal, masajes con guante de crin). Son la mejor forma de desprenderse de
las toxinas del invierno y poner el cuerpo (y también la mente) a punto de cara
a la nueva estación.

Abril: ha llegado la hora de
intensificar los cuidados de la piel del cuerpo, y sustituir los geles de ducha
y las hidratantes corporales habituales por productos con efecto tensor.
También, hay que redoblar la dosis de anticelulítico.

Mayo: la exfoliación, tanto facial
como corporal, es la mejor forma de desprenderse de las células muertas y dejar
la piel a punto para un bronceado uniforme.

Junio: se impone la preparación
frente al sol, tanto interna (con suplementos a base de betacarotenos) como
externa, eligiendo un producto solar adaptado al tipo de piel. Y no te olvides
de someterte a un método de depilación que deje la piel impecable (no aplicarlo
nunca después de la exposición al sol).

Julio: a hidratarse tocan: frente a
las altas temperaturas, hay que asegurar al organismo y a la piel  las dosis adecuadas de agua (mínimo, dos
litros al día), y completar esta hidrtación interna con productos de texturas
ligeras que mantengan los niveles adecuados de agua en la epidermis.

Agosto: el producto indispensable en
este momento es el after sun, para
reparar en tiempo récord los estragos del sol. Lo ideal es que incluya
ingredientes calmantes como el mentol y el aloe vera.

Septiembre: sométete a un plan renove total, para eliminar cualquier souvenir nocivo del sol: manchas,
sequedad… Las mascarillas son el mejor cosmético para obtener resultados
espectaculares en tiempo record.

Octubre: un mes complicado para el
cabello, ya que coincidiendo con el cambio de estación suele caerse más.
Aplicar productos específicos anticaída, detectar posibles déficits vitamínicos
y visitar al peluquero para poner al día el corte y retocar las puntas son las
mejores opciones.

Noviembre: constituye un momento
ideal para someterte a una sesión de masaje o a un tratamiento completo en un
spa. Prueba además con toda la cosmética relajante.

Diciembre: provéete de la cosmética
más adecuada a las exigencias puntuales de esta época: productos de belleza
inmediata, limpiadoras profundas, cosmética corporal vivificante y
tonificante…



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