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Cada año se diagnostican trescientos nuevos casos de leucemia linfocítica crónica en Cataluña

Expertos actualizan los últimos avances en el abordaje de la enfermedad.

Aproximadamente 7.000 personas en Cataluña sufren leucemia linfocítica crónica (se estima que por cada 1.000 habitantes hay un afectado con esta enfermedad) y cada año se diagnostican aproximadamente 300 nuevos casos (se calcula entre tres y cinco personas con leucemia linfocítica por cada 100.000 habitantes y año).

La leucemia linfocítica crónica es una enfermedad hematológica que consiste en la proliferación descontrolada de glóbulos blancos inmunoincompetentes que se acumulan en la sangre y en diferentes órganos linfoides (ganglios linfáticos, bazo, etc.).

Reconocidos profesionales en el manejo de esta enfermedad se dan cita en Barcelona en el marco de la reunión ‘Actualización en el abordaje de la leucemia linfocítica crónica’, con el objetivo de analizar los últimos avances en esta patología y profundizar sobre la etiología,los factores pronósticos y el perfil de estos pacientes.

Según explica el Dr. Francesc Bosch, jefe del Departamento de Hematología del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, uno de los principales expertos del mundo y ponente de la jornada, “esta enfermedad crónica es el tipo de leucemia más frecuente de la edad adulta en los países occidentales. Su evolución es muy heterogénea. Así, un porcentaje muy importante de los enfermos permanecen sin síntomas y nunca van a necesitar tratamiento para su enfermedad. Pero en otros enfermos, por el contrario, la enfermedad progresa y necesitarán tratamientos para su control”.

Cuando la enfermedad no responde al tratamiento o progresa en los seis meses siguientes al último tratamiento se denomina refractaria. Entre el 70 y el 80% de los pacientes son diagnosticados en estadios iniciales de la enfermedad y alrededor del 30% presentan una leucemia linfocítica crónica agresiva, con un alto riesgo de progresión rápida2.

Para facilitar el contenido y la información a todos los hematólogos interesados en el manejo de esta patología, se retransmitirá vía streaming desde la plataforma www.hematologiatv.com en directo, gracias a la colaboración de GSK y el apoyo de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).

Nuevo anticuerpo monoclonal
Recientemente se ha aprobado en España un nuevo tratamiento para estos pacientes, Arzerra® (ofatumumab) de GSK, que representa una valiosa opción terapéutica, dados los pobres resultados obtenidos con los tratamientos existentes hasta ahora. “Arzerra no es una quimioterapia, es un anticuerpo monoclonal, con un perfil de seguridad muy adecuado y una tolerabilidad excelente”, señala el Dr. Bosh.

Este nuevo fármaco supone un tratamiento para aquellos casos de leucemia linfocítica crónica que no han presentado una buena evolución con los tratamientos convencionales, ofreciendo la posibilidad de rescatar enfermos que por otros medios no sería posible. “Es, por lo tanto, un notable avance en el tratamiento de la leucemia linfocítica crónica empleando un fármaco moderno no quimioterápico”, resume este experto.

La leucemia linfocítica crónica (LLC) afecta principalmente a ancianos. “El paciente suele ser de una edad de alrededor de 70 años al que se le diagnostica esta enfermedad por un análisis de rutina por otros motivos (colesterol, estudio de próstata…) El paciente no suele presentar ningún síntoma relacionado con la enfermedad. Si la leucemia linfocítica crónica progresa el paciente puede desarrollar crecimiento de los ganglios linfáticos, anemia y otras manifestaciones derivadas de la enfermedad”, explica el Dr. Bosh.

La LLC se caracteriza por una sobreproducción de células B, que no están completamente desarrolladas y que por tanto no funcionan de manera normal, lo cual debilita el sistema inmune del paciente. En consecuencia, los pacientes con LLC son altamente susceptibles a las infecciones, pueden padecer anemia y otros problemas derivados de la enfermedad.

Los signos y síntomas pueden incluir inflamación de los ganglios linfáticos que se encuentran en el cuello, ingles y axilas, y agrandamiento del bazo y el hígado; fiebre, fatiga, pérdida de peso o sudores nocturnos.

Opciones de tratamiento
El tratamiento de la LLC depende de numerosos factores, incluyendo la progresión de la enfermedad o el haber recibido tratamiento previo. También depende de factores como la edad, sintomatología y el estado general del paciente.

Algunos pacientes no requieren tratamiento si la enfermedad no produce síntomas y progresa lentamente. Sin embargo, en el 30-50% de los diagnosticados en un estadio temprano, la enfermedad progresará muy rápidamente y se necesita un tratamiento inmediato. En este sentido, todas las nuevas opciones terapéuticas son de gran utilidad.

Los tratamientos para la LLC incluyen quimioterapia, inmunoterapia, combinación de los dos anteriores o trasplante de médula ósea, este último utilizado cada vez en menos ocasiones. Los anticuerpos monoclonales han supuesto un avance en el tratamiento de la LLC 2 y su uso ha mejorado significativamente las opciones terapéuticas en el manejo de esta enfermedad.

Arzerra® es un nuevo anticuerpo monoclonal con un mecanismo de acción único8,9 para pacientes con LLC refractaria a una quimioterapia (fludarabina) y un anticuerpo monoclonal (alemtuzumab) que frecuentemente reciben los pacientes con LLC.10 Estos pacientes no tenían otras opciones terapéuticas aprobadas o de uso generalizado antes de la llegada de Arzerra®.

 



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