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Candidiasis vaginal: el verano, caldo de cultivo

Candidiasis vaginal: el verano, caldo de cultivo

Con la llegada de la época estival factores como el calor, el sudor y los baños frecuentes multiplican la probabilidad de padecer esta afección.

Las vulvovaginitis son infecciones de la vulva y de la vagina que se producen cuando se altera el equilibrio de la flora vaginal. La más frecuente es causada por hongos del género Candida (“Candida albicans”, “Candida tropicales” o “Candida glabrata”) por lo que también recibe el nombre de candidiasis vaginal. Son muy comunes y casi la totalidad de las mujeres sufrirán al menos un episodio a lo largo de la vida. De hecho, es la primera causa de consulta en atención primaria de ginecología entre los meses de mayo a octubre.

Por qué se produce

Aumentan en verano, época en la que más se acude a las piscinas y se permanece más tiempo con el bañador húmedo pegado al cuerpo; además se suda más y se producen un mayor número de secreciones que alteran la flora vaginal. También existen algunos factores que se consideran de riesgo para la aparición de vulvovaginitis como la toma de antibióticos, el estrés, usar tejidos sintéticos y ropas ajustadas, niveles bajos de defensas, diabetes mal controlada, o uso de jabones que alteran el ph vaginal.

La mayoría de los casos se resuelven con tratamientos farmacológicos de óvulos y cremas vaginales, pero un pequeño porcentaje de los casos (entre un 5 y un 8%) tienden a cronificarse. Son las llamadas vulvovaginitis de repetición o recurrentes, aquellas en las se producen cuatro episodios o más al año.

Síntomas

1.      Flujo vaginal anormal: más espeso y abundante de color blanquecino

2.      Ardor y prurito en los labios y en la vagina

3.      Dolor al orinar o durante las relaciones sexuales

4.      Enrojecimiento e inflamación de la piel justo por fuera de la vagina (vulva)

Algunos consejos

⊕ Evita el uso de desodorantes, jabones agresivos y productos perfumados en la zona íntima, así como las duchas vaginales

⊕ Reduce el estrés y lleva un estilo de vida saludable para mantener un sistema inmunitario fuerte

⊕ Cámbiate de ropa después de nadar o hacer ejercicio para que la zona permanezca seca

⊕ Evita el uso de pantalones extremadamente apretados y utiliza ropa interior de algodón





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