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Celulitis, mucho que ver con el estrés.

Celulitis, mucho que ver con el estrés.

Constancia, cosmética adecuada y buenos alimentos: esa sigue siendo la fórmula más adecuada para plantar cara a la celulitis. Según los expertos, la clave es mantener un programa anti-adipocito integral, que incluya desde la dieta hasta la actividad física, pasando por el control del estrés ya que, en definitiva, la piel de naranja es fiel reflejo del tipo de vida que llevamos.

Según una investigación llevada a cabo por expertos, nueve de cada diez mujeres tienen celulitis, e incluso después de seguir una dieta en la que se haya perdido peso, la piel de naranja sigue visible. Y es que, sin duda, se trata de uno de los problemas estéticos más rebeldes y que más suele resistirse a los esfuerzos realizados para combatirlo. La razón estriba en que, más allá que un simple exceso de grasa, en su aparición están implicados los mecanismos biológicos de las capas más profundas de la piel, de ahí que la batalla tenga que librarse de forma integral y desde distintos frentes.

6 estrategias que funcionan


1- Dieta

Frutas, hortalizas y verduras: estos son los alimentos de que deben constituir el 80 por ciento de la dieta anticelulitis ya que son muy ricos en nutrientes, bajos en poder calórico, que generan poca grasa y que mantienen el cuerpo en un estado óptimo de nutrición. El otro 20 por ciento debe estar compuesto por alimentos de procedencia animal. También hay que evitar el exceso de alcohol y los alimentos vacíos, esto es, esos con muy bajo poder nutritivo pero con un alto contenido calórico típica de algún tipo de repostería industrial, que utiliza ingredientes de baja calidad, explica el doctor Manuel Sánchez, director médico de la Clínica Mato Ansorena, de Sevilla.


2- Masajes

Es un gesto indisociable de la aplicación de las cremas anticeluliticas ya que, tal y como explica el doctor Sánchez, además de favorecer la penetración del producto, permiten movilizar la grasa y estimular su expulsión. Es muy importante no frotar ni ejercer más presión de la necesaria, ya que se podría empeorar el estado de la piel. Lo ideal es realizar movimientos suaves, estimulando puntos linfáticos, para activar así la función depurativa del organismo, señala el especialista.


3- Productos específicos.

Las densas cremas de antaño han dado paso a formulaciones más adaptadas a las necesidades actuales, acabando con la principal pega que presentaban estos productos: el tiempo que tardaban en penetrar en la piel. Los serums y los parches son las opciones que cuentan con más adeptas, los primeros por su inmediatez y la sensación de confort que proporcionan y los segundos porque permiten llevarse puestos los principios activos anticelulíticos durante las 24 horas del día.


4- Ejercicio.

No borra la celulitis pero favorece la combustión de grasas y, sobre todo, tonifica. Una de las actividades más efectivas (y más factible para la mayoría) es caminar a ritmo rápido durante 20 minutos, o bien hacer jogging o correr, según el estado de forma física que se tenga. En los tres casos hay que empezar a un ritmo suave e ir subiendo según la intensidad. Una buena combinación es alternar uno o dos minutos de carrera o caminata más rápida con 3 o 4 minutos a una velocidad menor.


5- La nutricosmética.

Su objetivo es atacar la celulitis desde el interior mediante la ingesta de una serie de principios activos que tienen un doble objetivo: reducir la piel de naranja y favorecer el alisamiento de la epidermis en las zonas afectadas. Lo último son los productos en sobre que se consumen disueltos en agua (dos al día), y que incluyen ingredientes como el calcio, el té verde, el extracto de corteza de pino y la glucosamina marina, todos ellos de demostrada acción reductora y remodelante, que actúan a nivel interno.


6- La ayuda en cabina.

Los tratamientos anticelulíticos que se aplican en cabinas y centros de estética han incorporado la tecnología más puntera de forma que se consiguen unos mejores resultados con un número mínimo de sesiones. Entre los tratamientos más recomendables destaca el Ultrashape (basado en la emisión de ulrasonidos capaces de destruir el tejido graso que se acumula en los adipocitos subcutáneos); la radiofrecuencia (permite acceder a las capas más profundas de la epidermis para, mediante la aplicación de calor, reestructurar las fibras de colágeno, provocando un estiramiento de la piel y corrigiendo la flacidez); el Futura Pro (un sofisticado aparato que ofrece 150.000 programas para tratar de forma personalizada la celulitis y otras alteraciones cutáneas); y el Vela (una combinación de infrarrojos, radiofrecuencia y succión que permite ?manipular mecánicamente todo el tejido que está dañado por la celulitis).


Técnicas de Spa para hacer en casa

Son muchas las técnicas aplicadas en balnearios y spas urbanos especialmente destinados al tratamiento de la celulitis. Por suerte, la mayoría de ellas se pueden poner en práctica en casa. La clave consiste en seguir todos los pasos, utilizar los productos adecuados y rodearse de un ambiente lo más relajado posible:

Automasaje con aromaterapia: Algunos aceites esenciales pueden reforzar los efectos beneficiosos del masaje. Los de limón y enebro, por ejemplo, tienen un efecto desintoxicante y ayudan a eliminar las sustancias retenidas en el tejido conjuntivo; los de ciprés y romero estimulan la circulación, mientras que el aceite esencial de menta es muy eficaz para activar la circulación, además de producir un efecto refrescante y descongestionante. Nunca hay que aplicar estos aceites directamente sobre la piel, sino que hay que disolverlos previamente en un aceite vegetal. Basta con muy poca cantidad (aproximadamente una cucharilla para cada pierna). Empezar primero con las fricciones, aplicando el aceite con ambas manos y empezando por el tobillo, e ir subiendo con fricciones suaves primero y firmes y enérgicas después.

Lodos y fangos. Se preparan con agua termal (varias firmas cosméticas disponen de ella, pero en su defecto se puede usar agua mineral) y arcilla. Son ricos en minerales y oligoelementos, que pasan a la piel durante el tiempo que se mantiene la aplicación. Con ello se consigue no sólo tonificar y revitalizar la piel, sino también reducir la hinchazón. Además, como los fangos estimulan el metabolismo local, consiguen eliminar la grasa localizada. Los más útiles para combatir la celulitis son aquellos ricos en yodo, sodio y bromo, sales minerales que hacen emerger a la superficie el exceso de líquidos. Debido a lo engorroso que puede resultar, es mejor que en casa solo se apliquen en la zona a tratar. Para potenciar su efecto, se envuelve en el fango en un film de plástico y se deja actuar 20-30 minutos. Lo ideal es hacerlo tumbada en la cama (debidamente protegida con una toalla) y aprovechar este intervalo de tiempo para relajarse y respirar profundamente. Pasado este tiempo, se elimina bien el producto mediante una ducha energizante.

Hidroterapia. Los masajes utilizando los chorros de presión de agua, calculados y dirigidos a las zonas afectadas, de forma que se activa y se mejora la circulación, permiten tonificar los músculos y descongestionar las zonas concretas de grasa y celulitis localizada. La más efectiva es la ducha escocesa.

También se pueden poner en marcha técnicas hidroterapéuticas en la bañera; para ello, hay que llenar la bañera hasta la mitad con agua tibia, a la que se añaden aceites de aromaterapia o infusiones anticelulíticas (centella asiática, castaño de Indias, hojas de hiedra…); sumergirse en el agua durante 5 minutos y después hacer correr agua caliente en la ducha a la máxima potencia. Empezando por los pies, ir subiendo el chorro lentamente, hasta llegar a los muslos y las caderas. Cambiar a agua fría y continuar 2-3 minutos más

Compresas: Mezclar una cucharada de hiedra, una de fucus y una de cola de caballo: hervirlas en un litro de agua y dejar reposar una hora. Empapar una toalla con la infusión y aplicarla en forma de compresa en la zona afectada durante media hora.

Baños tratantes: El baño de algas es un muy sencillo de preparar; basta con colocar cuatro cucharadas de algas pardas en un litro de agua hirviendo y dejar reposar 20 minutos; colar la infusión y añadirla al agua del baño. Permanecer en la bañera como máximo 15 minutos. También se pueden mezclar 50 gr de hammamelis, 50 de cola de caballo y 50 de romero; hervir la mezcla dos minutos, dejar reposar y filtrarla, añadiéndola al agua del baño junto con cinco cucharadas de sal marina y medio kilo de arcilla blanca. Dejar actuar durante 15 minutos.



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