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CELULITIS ¿Qué hay de nuevo?

CELULITIS ¿Qué hay de nuevo?

CELULITIS ¿Qué hay de nuevo?

Si hay un problema estético que protagoniza siempre esta época del año, ese es la celulitis. Aunque su aparición no es estacional y su prevención es una carrera de fondo, es ahora cuándo se impone un plan de acción para minimizar su aspecto y, sobre todo, evitar que vaya a más.

Lipodistrofia: ese es el nombre “técnico” de los antiestéticos hoyuelos o piel de naranja que un número muy elevado de mujeres (alrededor del 90 por ciento) soporta en su abdomen, sus muslos, sus glúteos, la parte superior de sus brazos… Aunque la mayor preocupación en torno a ella se debe a motivos estéticos, no hay que olvidar que la celulitis es una patología que afecta no sólo a las células grasas sino también al tejido intersticial y a los vasos sanguíneos más pequeños. Y también hay que tener en cuenta que, contrariamente a lo que se cree, la celulitis puede aparecer independientemente del peso y de la silueta de la persona.

¿Por qué a mi….?
La celulitis es una alteración del tejido conjuntivo que se produce cuando las células grasas (adipocitos) aumentan de tamaño. En circunstancias normales, los adipocitos transforman las grasas y azúcares procedentes de la alimentación en combustible orgánico para cubrir nuestras necesidades energéticas, pero cuando existe un desequilibrio, dejan de cumplir correctamente su cometido y esto provoca almacenamiento de grasas, retención de líquidos, endurecimiento Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosde las fibras y compresión de los capilares sanguíneos y linfáticos que dificultan la circulación e impiden la eliminación local de toxinas.

Las grasas que no pueden ser eliminadas se depositan entonces en el tejido causando fibrosis y nódulos de grasa que incluso pueden llegar a ser dolorosos y que son los responsables del aumento de volumen en zonas localizadas y del aspecto rugoso que tiene la piel afectada por la celulitis. Una vez instalada la celulitis, la estrategia para plantarle cara se sustenta en tres “palos” que son los que, hasta ahora, han demostrado su eficacia: la dieta, la cosmética específica y, en determinados casos, la liposucción.

La dieta: fundamental
“La celulitis es uno de los fenómenos más complicados de tratar en el campo de la estética corporal. La mejor forma de hacerlo es siguiendo una serie de pautas nutricionales complementadas con tratamientos médico-estéticos personalizados. Con ello, puede mejorar de forma sustancial y atenuarse de manera que incluso se haga prácticamente inidentificable a simple vista”, explica la doctora Paula Rosso, especialista en Medicina Estética y coaching nutricional de la clínica Corporal M + C, de Madrid. En efecto, cada vez hay más evidencias del papel que juega la alimentación en la aparición de la celulitis. “Para combatir este problema hay que primar la ingesta de alimentos con propiedades antiinflamatorias (la celulitis siempre tiene un componente de inflamación de los tejidos), drenantes, que favorezcan la función desintoxicante diurética y renal (para activar la eliminación de líquidos y desecho sobrantes y, con ello, conseguir un efecto ‘desinchado’ general) y aquellos que ayudan a mejorar la circulación sanguínea, cuya ralentización afecta sobremanera a la piel de naranja”, explica la doctora Paula Rosso.

La experta ofrece una selección de aquellos alimentos de propiedades anticelulíticas contrastadas:
-Fresas: altamente diuréticas por su contenido en agua y potasio y también laxantes, por su porcentaje en fibra, y antioxidantes, debido a su alto contenido en vitamina C y hierro.
-Kiwi: al ser muy rico en vitamina C, tiene propiedades antioxidantes, además de laxantes y diuréticas.
-Piña y papaya: mejoran los procesos digestivos, por contener un tipo de enzimas que facilitan la digestión de las proteínas. También son antiinflamatorias y diuréticas.
-Espárragos: estimulan el riñón, facilitando la eliminación de líquidos y toxinas.
-Alcachofa: tiene una función desintoxicante hepática y renal. Favorece la eliminación de líquidos y la digestión de grasas.
-Cebolla, tomate y puerros: mejoran la circulación sanguínea y facilitan la eliminación de desechos.
-Copos de avena: favorecen la circulación y combaten el estreñimiento.

Cosmética específica: lo que puede hacer por ti
A día de hoy, ningún producto anticelulítico es capaz por sí mismo de eliminar totalmente la celulitis, pero los ingredientes activos y las formulaciones más novedosas sí son capaces de actuar sobre los adipocitos de forma que éstos reduzcan su tamaño, activan la circulación sanguínea evitan la formación de nuevos acúmulos grasos y, sobre todo, mejoran –y mucho- el estado de la piel. Estas son algunas de las peculiaridades que presentan los anticelulíticos más novedosos:
-Ingredientes cronoactivos: una de las últimas novedades incorporadas a las fórmulas anticelulíticas es la inclusión en un mismo producto de ingredientes que se adaptan a los ritmos del organismo: por ejemplo, activos liposomados que favorecen la eliminación de grasa localizada durante el día e ingredientes de acción drenante que mejoran la microcirculación por la noche. En esta línea, también se pueden encontrar en la farmacia anticelulíticos y reductores específicos para día y noche.
-Efecto calor: otra propiedad que ofrecen muchos cosméticos, ya que el calor específico favorece la combustión de las grasas allí donde éstas se encuentran localizadas. Esto se consigue gracias a ingredientes como la fosfatidilcolina.
-Aplicadores: muchos de los productos de nueva generación incorporan aplicadores que potencian la acción del producto, como los roller metálicos, que permiten un micromasaje selectivo en las zonas a tratar.
-Nutricosmética: la cosmética oral ofrece cada vez más soluciones a la celulitis con productos que incorporan sustancias de reconocido poder drenante, lipolítico, etc con el objetivo de servir de complemento para reestructurar localmente los tejidos, actuar sobre los nódulos grasos y mejorar el estado de la piel.
-Efecto tensor: el alisamiento instantáneo y, por tanto, el “camuflaje” de la piel de naranja se consigue gracias a fórmulas que incorporan ácido hialurónico, una sustancia que tiene una acción de relleno de los tejidos.
-Acción más profunda: además de alisar la epidermis, la mayoría de los anticelulíticos de nueva generación acceden a las capas más profundas de la piel, actuando directamente sobre los adipocitos.
-Acción antiflacidez: determinados anticelulíticos aúnan a los ingredientes quemagrasa y reductores otros como el psyllium, que tiene la propiedad de compactar la piel, combatiendo así uno de los principales efectos colaterales de la celulitis: la flacidez.

Adiós piel de naranja: siete consejos infalibles
1-Aumentar la ingesta de agua. ¿La dosis? Nunca menos de 8 vasos al día. “El agua es clave en la lucha contra la celulitis, pues ayuda a eliminar las toxinas sobrantes del organismo, contribuyendo a la desaparición de los nódulos de grasa”, explica la doctora Paula Rosso.
2-Reducir al máximo el consumo de sal. “De todos es sabido –dice la doctora- que la sal favorece la retención de líquidos en el organismo, por lo que no es nada aconsejable en caso de padecer celulitis o de querer prevenir su aparición”. Además de salar poco las comidas, hay que tener especial cuidado con los alimentos preparados o pre-cocinados, ya que suelen contenerla en alto grado. El mejor sustituto para dar sabor a las comidas son especias como el orégano, la pimienta o el perejil.
3-Consumir fibra a diario. “Presente sobre todo en los cereales integrales y en los vegetales de hoja verde, la fibra es básica para favorecer el buen tránsito digestivo y ayudar, con ello, a eliminar los residuos sobrantes, evitando que el organismo los absorba y convierta en grasa”, dice la experta.
4-Evitar las grasas, sobre todo las saturadas. No sólo son muy calóricas sino que favorecen la acumulación de toxinas, que son un factor clave en el desarrollo y asentamiento de la celulitis.
5-Nada de refrescos. La experta explica que “no es tanto por el gas que contienen (que la leyenda urbana asocia a la celulitis) sino sobre todo porque las sodas, colas, etc están llenas de ingredientes químicos que no solo carecen de nutrientes sino que además contribuyen a hinchar el organismo y a añadir toxinas, acentuando más la celulitis”.
6-Limitar al máximo el consumo de carbohidratos. La pasta, el pan, el arroz y todos los productos de repostería en general tienden a contener altos porcentajes de harinas refinadas y grasas.
7-Fuera alcohol, café y tabaco. Estas sustancias alteran la función del hígado y el riñón, los órganos encargados de depurar las toxinas del organismo, repercutiendo directamente sobre la acumulación de toxinas, que acaban por traducirse en grasas.

Liposucción: lo que hay que saber
Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), en España la liposucción es la intervención estética más demandada, con más de 20.000 intervenciones al año. Pero, ¿qué se puede esperar realmente de esta técnica? y, sobre todo,¿ es cierto que supone la solución definitiva a la celulitis? Según el doctor Manuel Sancho, Vicepresidente de Cirugía Estética de la SECPRE, “es importante aclarar que no es un tratamiento adecuado para combatir la obesidad, la celulitis ni la flacidez cutánea, sino la alternativa para mejorar aquellas zonas corporales en las cuales persisten acúmulos grasos localizados, habitualmente constitucionales y rebeldes a los regímenes dietéticos y al ejercicio”.
En la misma línea, el doctor Ángel Juárez, jefe de la Unidad de Cirugía Plástica y Estética del Hospital de la Zarzuela, de Madrid, comenta que “el éxito de cualquier liposucción se encuentra muy relacionado con una buena indicación de la misma. Y en ningún caso hay que aplicarla como método para adelgazar, sino para moldear.”

Básicamente, la técnica consiste en eliminar la grasa que se encuentra en las capas más profundas de la piel de forma que la capa más exterior (la epidermis) quede lo más uniforme posible. Esto se consigue introduciendo una cánula desde diversas posiciones. El tamaño de esta cánula varía en función del área corporal en la que se aplica la técnica.

Así, por ejemplo, en el abdomen y las caderas, que es dónde más cantidad de grasa se extrae, el tamaño de las cánulas es mayor. A partir de esta técnica base, la liposucción ha evolucionado mucho en los últimos tiempos y actualmente se puede hablar casi de un tipo de liposucción para cada caso. “La liposucción convencional, destinada a pequeñas zonas; la vibroliposucción, semejante a la convencional, pero en la que la cánula realiza un movimiento giratorio de 360º, y eso retrae mejor la piel, con la ventaja añadida de que produce un sangrado menor; y la ultrasónica, en la que los ultrasonidos actúan selectivamente sobre las células grasas, respetando sin embargo el resto de las estructuras cutáneas. También pueden combinarse las modalidades de acuerdo a las necesidades específicas del paciente”, explica el doctor Juarez.

En cuanto a la edad a la que está indicada esta intervención, el cirujano comenta que “en cualquiera de sus modalidades, la indicación depende mucho del estado de la piel, pero en condiciones óptimas puede practicarse desde los 16 hasta los 70 años, siempre que la piel sea capaz de adaptarse al nuevo volumen”.

Para el doctor Manuel Sancho, en la actualidad se ha producido un cambio de concepto en cuanto al objetivo fundamental de la liposucción. “Se busca no sólo extraer grandes cantidades de grasa, sino tratar el contorno con naturalidad, respetando las proporciones corporales de cada paciente, buscando menos agresividad y resultados más naturales. Tras modelar un cuerpo y dejarlo uniforme, la recuperación de la grasa como consecuencia de un aumento de peso no se redistribuye de la misma manera, sino que se hace de forma homogénea y, por lo tanto, no se recupera el acúmulo de grasa eliminado”.

En el caso de las mujeres, se recurre a la liposucción fundamentalmente para mejorar las alteraciones del contorno corporal a nivel del abdomen, caderas, cintura y muslos. Desde la SECPRE se recomienda que esta intervención se realice siempre en un quirófano y en centros y clínicas adecuados, así como confirmar la titulación oficial del profesional que la practique como especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.

Técnicas de instituto: el triunfo del láser
Son muchas las técnicas anticelulíticas que se aplican en las clínicas de estética y centros especializados con el objetivo de reducir los depósitos de grasas y mejorar el aspecto de la piel. Entre todos ellos, destaca la utilización de distintos tipos de láser que, aplicados sobre la zona a tratar, favorecen la lipólisis (esto es, reducen la grasa localizada) de forma natural, como lo haría el propio cuerpo a través del ejercicio o la dieta, pero de forma más rápida y localizada; estimulan la circulación sanguínea; activan la contracción de las fibras de colágeno (reduciendo la flacidez), y eliminan el antiestético y característico aspecto acolchado que presenta la epidermis cuando se ha instalado la celulitis.

Una de las técnicas más novedosas es el SmoothShape, que trata la celulitis y la grasa localizada. Este láser consigue penetrar en los tejidos, es absorbido por los lípidos y provoca un efecto térmico. Con ello se consigue una elevación de las depresiones de la piel y el alisado de las protuberancias, un efecto que se mantiene durante aproximadamente 6 meses. El tratamiento tipo es de un mes de duración (dos sesiones semanales) y su precio es de alrededor de 130 euros por sesión.





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