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Celulitis. Todas las claves para olvidarse del bis...

Celulitis. Todas las claves para olvidarse del bisturí.

El 90% de las mujeres padece piel de naranja, un fenómeno natural que molesta y acompleja muchísimo a las féminas. Si ya no sabes que hacer, no te preocupes, a continuación te explicamos cómo prevenirla y reducirla sin necesidad de una liposucción

Contrariamente a lo que el nombre celulitisparece indicar el sufijo –itis implica una inflamación patológica de cualquier tejido-, la piel de naranja no es sino un fenómeno natural, de origen hormonal, acentuado por nuestro modo de vida y nuestra alimentación, que comienza a dar la cara a partir de la menarquia y se prolonga hasta la menopausia. Se produce por la asociación de tres fenómenos: un almacenamiento excesivo de grasas acompañado de una retención de agua localizada y de un rigidez de las fibras del tejido cutáneo. Esto se manifiesta por un aspecto rugoso y acolchado como el de una piel de naranja, de ahí que se le denomine con tal término.

El azúcar que amarga

El azúcar tiene un papel fundamental en la formación de la piel de naranja. Según los especialistas en nutrición, ingerimos dos veces más azúcar de lo necesario, y el exceso de glucosa en la alimentación se almacena en el organismo como una reserva en las células grasas, los adipositos. Éstos son el centro del proceso de formación de la piel de naranja porque, por un lado producen y acumulan grasas (lipogénesis) y por otro, liberan las grasas en la circulación sanguínea en función de las necesidades energéticas del organismo (lipólisis). El desequilibrio entre los procesos de acumulación y de eliminación constituye uno de los factores decisivos de la celulitis.

La necesidad media en glúcidos es de 250 a 300 gramos por día. Procura respetar esta cantidad, calculando la proporción de azúcar que contiene cada alimento.

–          0 por ciento los huevos, la carne y el pescado.

–          5 por ciento los alimentos lácteos naturales y las verduras de hoja verde.

–          10 por ciento las zanahorias, alcachofas, remolachas y frutas frescas.

–          20 por ciento las frutas y legumbres feculentas (plátanos, patatas,…)

–          De un 55 por ciento a un 70 por ciento el pan y los cereales.

Métodos para detectarla

                El test de la caricia: apoya los dedos de la mano en la zona interesada, deslizándolos suavemente por la piel y modificando la presión. Se percibirán entonces gránulos o nodulos más o menos gruesos. En este momento la celulitis se encuentra en su fase inicial o fase edematosa.

                El test de la palmada: golpea la piel con una ligera palmada. Si vibra o te duele es que tienes celulitis. Empieza tu tratamiento rápidamente y no olvides el ejercicio.

                El test del pellizco: entre dos de tus dedos pellizca el trozo de la piel que quieras examinar. Si existen nódulos y duelen, la celulitis se encuentra en su segunda fase o fase fibrosa. (aspecto de piel de naranja)

                En la última fase o fase esclerótica, la celulitis se ve claramente. Al tocar tu piel la encontrarás fría, poco elástica y te dolerá. En este caso la superficie de la piel se presenta irregular y con un aspecto acolchado, con bultitos y depresiones.

Cómo evitar su aparición

  • No abuses de la sal, encargada de retener agua en los tejidos.
  • Elimina de tu dieta los alimentos salados como los quesos, las carnes y los pescados ahumados o conservados en lata, así como las verduras en conserva y la  mantequilla salada.
  • Bebe mucha agua, encargada de eliminar los productos de desecho y residuos de sal. Es ideal beber un vaso de agua antes de acostarse ya que diluye el ácido úrico y otro por la mañana para combatir el estreñimiento.
  • Come fruta con piel, ya que combate el estreñimiento ayudando a eliminar las toxinas que tienen un papel fundamental en la aparición de la celulitis.
  • Come muchas verduras, mejor crudas. Para su cocción, es mejor usar la olla a presión o cocinarlas al vapor. Así se conservan mejor los sabores y se evita la pérdida de vitaminas.
  • No consumas dulces en exceso.

Una primera vía de escape: la cosmética

Una alimentación adecuada unida a la práctica de ejercicio físico son fundamentales para prevenir y reducir la temida piel de naranja. Si a todo esto le sumamos la aplicación de parches y cremas anticelulíticas, los resultados pueden ser aún mejores.

Losprimerosconsiguen una importante reducción de grasas localizadas. Al retirar el parche se observa una piel más lisa e hidratada. Por su parte, las cremas anticelulíticas y sistemas reafirmantes hidratan muy bien la piel y mejoran su apariencia sobre todo si se aplican por la mañana y por la noche con un masaje desde el tobillo a la cintura (tal y como se aconseja en los prospectos), ya que la buena circulación mejora el transporte de oxígeno a los tejidos y, por tanto, su aspecto.

Piel tersa sin pasar por quirófano

La cirugía es el remedio más efectivo a la hora de borrar las huellas de la celulitis. Así lo demuestran las miles de operaciones de liposucción que cada año tienen lugar en España, pero hoy por hoy existen otros muchos tratamientos alternativos que logran unos resultados satisfactorios sin necesidad de pasar por el quirófano.


Termoterapia
: consiste en la aplicación de calor sobre la zona afectada, lo que provoca una vaso-dilatación, que es más intensa a nivel capilar. Esta hiperemia local mejora la circulación sanguínea, permite un mayor aporte de nutrientes y oxígeno, así como una mayor eliminación de toxinas.


Crioterapia:
se basa en las técnicas de aplicación de frío como solución a los problemas circulatorios que provocan la congestión de los miembros inferiores y la flacidez de los tejidos y músculos. Se emplean vendajes que favorecen la circulación de retorno y estilizan el contorno corporal. Además, posee un efecto vaso-constrictor que relaja las piernas cansadas y disminuye los edemas.


Lodo y arcilla:
su aplicación contribuye a equilibrar la carencia de minerales en nuestro cuerpo, estimular las funciones de la piel y mejorar el riego sanguíneo y linfático. Elimina las células muertas y aporta nutrientes que tonifican la piel.


Algas:
se realizan envolturas con algas que reabsorben los nódulos de grasa y revitalizan los tejidos, favoreciendo la eliminación de líquidos. Además de poseer efectos adelgazantes, este tratamiento reafirma los tejidos y es una magnífica fuente de vitaminas, minerales, oligoelementos y proteínas que favorecen la micro circulación sanguínea, así como el reequilibrio de la piel y sus defensas.


Iontoforesis:
esta técnica permite la introducción de sustancias activas de forma localizada mediante aparatos específicos para ello.


Electroestimulación:
consiste en provocar contracciones musculares mediante pequeñas descargas eléctricas. Estas contracciones favorecen la circulación en los tejidos y el consumo de calorías, además de tonificar y fortalecer los músculos.


Drenaje linfático manual:
se realizan masajes mediante los cuales se hace reingresar el líquido retenido al aparato circulatorio para su posterior expulsión a través de la orina.


Masaje:
el aumento de la actividad motora provocado mediante los masajes incrementa el consumo de calorías y favorece la reabsorción de grasas, así como la circulación sanguínea y el metabolismo local. Además, el masaje tiene un efecto sedante y permite introducir principios activos específicos a través de la piel.


               

 



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