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Combatir el calor está en tus manos

Combatir el calor está en tus manos

Combatir el calor está en tus manos

En España, durante la época estival, suele registrarse períodos de varios días de duración, en los cuales las temperaturas pueden superar los 40º C. El calor excesivo puede alterar las funciones vitales de las personas si su organismo no es capaz de compensar las variaciones de la temperatura corporal.

Cuando esto ocurre, se produce una pérdida de agua y electrolitos necesarios para el normal funcionamiento de los distintos órganos, pudiendo provocar; calambres musculares, deshidratación, insolación y finalmente, golpe de calor, con afectación multiorgánica pudiendo llegar a causar la muerte. Las consecuencias de este aumento de la temperatura, tienen una especial incidencia en niños, enfermos crónicos, personas mayores y personas que realizan actividades físicas intensas al aire libre, tanto laborales como de ocio.

Por ello, en previsión de posibles accidentes asociados a las olas de calor, un año más el Ministerio de Sanidad y Consumo ha lanzado su campaña de prevención sobre riesgos asociados a las altas temperaturas bajo el lema “Combatir el Calor está en tus manos”. La campaña tiene el objetivo de concienciar a la población sobre la necesidad de prevenir los efectos negativos que el calor excesivo tiene sobre la salud de los ciudadanos, especialmente entre los colectivos más vulnerables como ancianos, niños, enfermos crónicos y colectivos laborales de riesgo.
 
 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, MedicamentosRecomendaciones para todos
• Bebe abundantes líquidos, aunque no sientas sed e independientemente de la actividad física que realices. Si tu médico te limita habitualmente la ingesta de líquidos o te ha indicado un tratamiento diurético, consúltale la cantidad de líquidos que deberías beber los días de calor.
• No abuses de los líquidos que contengan cafeína o grandes cantidades de azúcar ya que, en realidad, hacen perder más líquido corporal. Evita también el alcohol.
Asegúreate de que niños y ancianos también beban abundantes líquidos, aunque no sientan sed, en los días de mucho calor.
• Haz comidas ligeras que te ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos ….).
• Protéjete de la exposición directa al sol de la piel, cabeza y cuerpo en general.
• Usa ropa clara, ligera, holgada y que deje transpirar. Si necesitas salir en las horas de más calor, protéjete del sol llevando sombrero, gafas de sol y protector solar con un índice de protección solar mínimo de 15 que deberás aplicarte aproximadamente 30 minutos antes de salir.
• Permanece el mayor tiempo en lugares frescos, a la sombra o climatizados. Si no tienes aire acondicionado en tu domicilio, plantéate la posibilidad de acudir a un lugar público que disponga del mismo como, por ejemplo, centros comerciales o bibliotecas.
• Refréscate cada vez que lo necesites.
• Evita la realización de esfuerzos físicos en las horas de más calor. Si pretendes realizar alguna actividad física o deportiva es aconsejable limitarla a las primeras horas de la mañana o al atardecer. Tras la actividad, repón los líquidos de forma adecuada.
• Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, preste especial atención a bebés y niños pequeños, ancianos y personas con enfermedades mentales o enfermedades físicas que puedan agravarse con el calor y la deshidratación como, por ejemplo, las enfermedades cardíacas. Visita frecuentemente a ancianos y enfermos para asegurarte de que están bien y de que se hidratan correctamente.
• Nunca dejes a nadie (especialmente niños, ancianos o enfermos crónicos) en un vehículo estacionado y cerrado.
• Consulta a tu médico ante cualquier síntoma que pueda estar relacionado con las altas temperaturas.
• Mantén las medicinas en lugar fresco, el calor puede alterar su composición y su efecto.

Importante
En la población de alto riesgo, los mayores de 65 años y enfermos crónicos, es necesario evitar la soledad, seguir la medicación aconsejada por su médico y en caso de notar la familia o cuidadores somnolencia, vómitos, diarreas, sudoración, etc., trasladarlo al hospital de referencia o centro de salud más próximo.

Las unidades asistencias de urgencias y medicina familiar estarán dotadas con personal suficiente y medios de desplazamiento (ambulancias) así como en los centros hospitalarios o centros de salud pondrán en marcha el mecanismo asistencias previsibles.





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