Como en casablanca.

                                   -COMO EN
CASABLANCA-

-¿Es usted el farmacéutico?

-Sí señor. A su disposición.

-Pues encantado de conocerlo, porque me parece que
hoy va a ser el comienzo, por desgracia, de una buena amistad.

-¿Por desgracia?

-Es que voy a necesitar, concretamente, de sus
conocimientos. La semana pasada nos hemos trasladado con mi padre a este
barrio.

-Está enfermo, ¿verdad?

-Efectivamente. Pero lo peor es que está postrado en
la cama en una situación irreversible.

-Pues dígame en que puede atenderle.

-Le están saliendo unas ronchas en los talones, no
sabemos si le pican. Le ponemos alcohol.

-Esas rojeces no son ronchas; son eritemas cutáneos
producidos por el contacto sistemático de la piel sobre el hueso.

-¿Y qué podemos hacer?

-En principio no utilicen nunca alcohol, ya que seca
la piel y es vasocontrictor.

-¿Vaso contrictor?

-Que constriñe las venas y disminuye, por tanto, la
circulación capilar.

-Entonces, ¿qué le ponemos para esas rojeces?

-Mire, conviene que sepa, y no quiero preocuparle, que
a partir de este momento a su padre le van a aparecer más eritemas e incluso
úlceras.

-Perdón. ¡Si mi padre ha tenido algo bueno ha sido
el estómago!

-Las úlceras no sólo aparecen en el estómago. La
palabra úlcera indica pérdida de sustancia de cualquier superficie epitelial
del cuerpo y de difícil cicatrización.

-¡Jesús, la que nos espera!

-Si siguen unas directrices, que yo les puedo dar,
el asunto no es tan grave. Conviene, en principio, cambiarlo de postura.

-Tenemos una cama articulada y le elevamos la
cabecera con frecuencia.

-Eso no es recomendable. Tan sólo cuando sea
necesario y en un ángulo máximo de 30º.

-¿Y eso?

-Porque se fuerza la presión en una zona
especialmente delicada que es la sacra.

-¿Región sagrada?

-No precisamente. Es la rabadilla.

-¡Señor, qué patinazo!

-No se preocupe. ¿Pueden levantarlo?

-Solemos hacerlo dos veces al día y lo sentamos en
un sillón sobre un flotador.

-Eso nunca. Utilicen cojines o almohadas suaves,
nunca cámaras de aire.

 -Mi mujer le
ha puesto una tela de hule por si se sale el pipí.

  -Pero nunca
directamente sobre la piel o el pijama. Han de ponerle una empapadera.

-¿Una empapadera?

-Una tela de algodón gruesa que permite oxigenar la
piel y que, como su nombre indica, embebe los líquidos corporales: sudor, orina
etc…

-Mi mujer no tiene mucha fuerza y a veces tiene que
tirar de él para moverlo.

-Nunca  ha de
moverse a un enfermo en estas circunstancias, por arrastramiento.

-¿Por qué?

-Porque la piel suele estar eccematosa o macerada y
el arrastre puede dañarla. Una piel vieja y estática ha de tener unos cuidados
especiales.

-Pues sobre eso 
quiero información. Dígame alguna pomada.

-Antes de un tratamiento externo hay que solventar
el interno.

-¿Algún medicamento?

-No me refiero a medicamentos, le hablo de una dieta
compensada, en que las calorías no sean superiores ni inferiores a 2.000, para
un peso medio.

-Nosotros le damos muchos purés. Los traga con
facilidad, pero el líquido le atraganta.

-Vayan pensando entonces en aplicarle sueros
parenterales,  porque el aporte hídrico
es muy importante.

-¿Cuánto debe beber?

-Aproximadamente 30 cl por kilo y día. Si su padre
pesa 70 kilos. Algo más de dos litros.

-Y de momento. ¿Qué le ponemos en  los talones?

-Una crema hidratante que tenga ácidos grasos
hiperoxigenados. Ahora se la traigo.

-Pues muchas gracias y perdone mi ignorancia. Aunque
algo he acertado.

-¿Y qué ha sido?                              

-Que esto es el comienzo de una buena amistad, como diría
Claude Rains en ?Casablanca?.

                                                                              Pedro
Caballero-Infante P.



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