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Cómo proteger del sol a los más peques

Cómo proteger del sol a los más peques

Cómo proteger del sol a los más peques

El Congreso Nacional de la Academia Española de Dermatología y Venereología celebra este año su XXXVII edición que es, además, especial porque coincide con el 100 aniversario de la creación de la entidad. En este contexto se ha organizado una jornada dirigida a un público muy especial: niños de entre 8 y 10 años de edad. Como parte de la campaña “Sol, piel y fotoprotección” escolares de diferentes centros madrileños han recibido lecciones de expertos sobre la importancia que tiene protegerse del sol. Durante 14 años se ha realizado esta actividad que hace gala del compromiso de la compañía con la educación de los más pequeños.

 piel de los niños protección

Los niños son los que más tiempo pasan expuestos directamente al sol y no suelen protegerse adecuadamente. Sin embargo, las consecuencias de una excesiva exposición a los rayos solares parten de la infancia. Estudios recientes han demostrado que el riesgo de desarrollar cáncer de piel puede reducirse en un 75% si durante los primeros 18 años de vida – periodo en el que se sufre entre el 50% y el 80% de la exposición solar de toda nuestra vida – se siguen hábitos adecuados en fotoprotección. Es por eso que la educación en materia de fotoprotección es imprescindible desde los primeros años de edad para conseguir resultados a medio y largo plazo en la lucha contra el cáncer cutáneo.

“La eficacia del fotoprotector radica en saber elegir el más adecuado para cada tipo de piel”, según afirma el doctor José Carlos Moreno, Vicepresidente de la AEDV. “Es importante el fototipo de la piel y lo es también si es seca, atópica, sensible, o con tendencia a irritarse. Cada una de ellas reacciona mejor frente a una textura diferente de la aplicación tópica, ya sea spray, gel crema o loción. Además esta variedad de formas facilitan la aplicación del fotoprotector a los más pequeños.”


Cuidar una piel muy especial

En el caso de los niños, son fundamentalmente los padres y profesores tienen un papel importante a la hora de crear un hábito de fotoprotección desde los primeros años. Es preciso que desde pequeños conozcan los riesgos de no protegerse del sol.

Según explica el doctor Jesús de la Cuadra, dermatólogo del Hospital General Universitario de Valencia, “es elemental que los niños tengan unas nociones básicas de lo importante que es prevenir el cáncer de piel. Para ello hay que evitar las quemaduras y protegerse con gorras, camisetas y fotoprotectores”.

Los expertos inciden en que, al contrario de lo que se suele pensar, es posible disfrutar el sol y sus beneficios sin dejar de proteger la piel. Para ello son necesarios cuidados básicos que empiezan por la elección correcta de los horarios y del periodo de exposición al sol así como la utilización de un filtro solar adecuado y a la actividad que se va a realizar al aire libre. Además, añade el doctor De la Cuadra, “es preciso tener en cuenta los diferentes tipos de piel. Preocupan, sobre todo, los niños rubios o pelirrojos, de fototipo 1, 2 y 3, son ellos los que más cuidado deben tener cuando están expuestos al sol. Cada uno debe saber cuál es el fotoprotector que mejor se adapta a sus necesidades”.


Una piel en evolución

  • La piel de los niños evoluciona, desde que nacen, hasta los 8 – 9 años. Durante todo este tiempo la piel tiene unas características muy diferentes a las de los adultos.
  • La capa superficial es demasiado fina, por lo que no tiene una barrera eficaz que le protege contra los agentes externos y es mucho más sensible.
  • Comparada con la de un adulto, la superficie cutánea es 3 veces superior respecto al peso, por lo que existe un mayor riesgo de penetración de sustancias tóxicas.
  • El pH de la piel aún es neutro, ya que este se va haciendo ácido progresivamente, por lo que es más indefensa contra los microorganismos externos.
  • Aún no tiene los suficientes mecanismos de defensa de la piel, por lo que cualquier lesión o irritación comporta riesgo de infección.
  • Su piel es más permeable, y por lo tanto, más susceptible frente a la toxicidad de productos de aplicación tópica.
  • Los pliegues cutáneos son profundos y numerosos hacen necesaria una higiene muy cuidada.


Un mito: acné, adolescentes y el sol


 
La acné es una de las patologías dermatológicas más frecuentes, ya que afecta casi al 80% de los adolescentes entre los 13 y los 18 años de edad. Uno de los problemas comunes que existe en este grupo de la población es que descuidan su fotoprotección porque piensan que a más sol, menos granos.

Por otro lado, cuando los niños pasan a ser adolescentes buscan seguir unos patrones de belleza marcados por la sociedad y tratan de conseguir una aceptación social que, en muchos casos, persiguen a través de falsos mitos, como puede ser la desaparición del acné. La creencia de que el sol reduce la aparición de granitos es consecuencia, en muchas ocasiones, de que los jóvenes descarten el uso de los fotoprotectores.

Los dermatólogos explican que, por un lado, es posible observar una mejora en la piel debido a una suma de factores beneficiosos generados por el sol: la dilatación del poro, la reducción de las situaciones de estrés que se traduce en una reducción de la estimulación de las glándulas sebáceas – uno de los factores principales que contribuyen a la aparición del acné -, además del efecto secante del sol, del agua marina y de piscinas (cloro). 

Pero también es cierto que la piel, para defenderse del sol, aumenta el grosor y según el tipo de piel y exposición solar se puede generar la obstrucción del folículo, dando lugar a lesiones retencionales (puntos negros y microquistes) que causarán luego granos.

Por ello, “es importante tener en cuenta que el sol, sobre todo en estos casos, debe tomarse con moderación y aplicar un fotoprotector teniendo en cuenta, entre otros factores, el tipo de piel. En el caso de un adolescente con acné, los excipientes libres de grasa, como geles, gel-crema, dry-oil, son los más recomendados ya que no aportan más grasa a una piel que ya la tiene en exceso. No se puede decir lo mismo de las cremas, lociones o leches que pueden estimular un efecto contrario”, afirmó la doctora Aurora Guerra, Miembro del Comité organizador del Congreso. Además, puntualizó que “en el caso de los adolescentes, las consecuencias de una elección incorrecta de fotoprotector pueden ser aún más evidentes e inconvenientes, una vez que esta población ya sufre un incremento de la secreción de las glándulas sebáceas en la adolescencia en respuesta a la producción de la secreción hormonal”.


Educar para la prevención


Cada año ISDIN, en colaboración con la Academia Española de Dermatología y Venereología, pone en marcha esta acción en los colegios de todo el país con el objetivo de aumentar el grado de conocimiento de la población en “educación solar” y con ello prevenir la aparición de enfermedades de la piel y los ojos. La importancia de cuidarse frente al sol y lo beneficiosos que son los fotoprotectores ha sido consejos que han dado a los niños el comentarista deportivo Julio Salinas, la atleta, ganadora de medallas de oro y plata en las categorías de 3.000 y 5.000 metros, Marta Domínguez y Txema Martínez, corredor de fondo. Los tres deportistas son un ejemplo conocido para estos niños, personajes que día a día pasan muchas horas entrenando al aire libre y que han presentado estos consejos que siguen a diario a los 1.000 niños y adolescentes madrileños, con edades entre 8 y 10 años, presentes en la Jornada “Sol, piel y fotoprotección” celebrada esta mañana. Además, los escolares han recibido información, consejos prácticos y han resuelto sus dudas en fotoprotección a través de expertos dermatólogos, farmacéuticos y de la experiencia de los dos invitados especiales.





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