ESTÁS LEYENDO...

De aquí al verano… ¡cómo tener un PELAZO!

De aquí al verano… ¡cómo tener un PELAZO!

De aquí al verano… ¡cómo tener un PELAZO!

Cómo tener un pelazo: todas las claves

El 6 de marzo se celebra el Día Mundial del Cabello, una conmemoración que, unida a los problemas capilares asociados directamente a las peculiaridades de la primavera, ofrece la “percha” perfecta para pasar revista al estado de nuestro cabello y, de paso, conocer las novedades dirigidas a poner a punto uno de los atributos corporales que más nos traen “de cabeza”.

¿Qué tendencias de peinado se van a llevar esta primavera? Nos las revela Eduardo Sánchez, director de la Maison Eduardo Sánchez, de Madrid: “Flequillos, tanto micro (cortados a mitad de la frente) como maxi (largos y en todas sus versiones: tipo cortina, laterales…); las melenas estructuradas (adiós a las capas: se llevan los cortes de base recta y en distintas longitudes), y los cortos tipo pixie y asimétricos”. Pero al margen de estas tendencias, la base para lucir un estilo “a la moda” pasa por asegurarse que el pelo se encuentre en perfecto estado. De hecho, cada vez hay más personas que, de forma paralela a la operación biquini corporal que se suele iniciar durante esta época del año, emprenden una “puesta a punto capilar” con el objetivo de llegar al verano con la melena perfecta. Valeria Costa, especialista en salud y recuperación capilar del centro Aquarela Peluqueros, de Madrid, nos ofrece las principales claves y aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de poner en marcha este plan:

La primavera el cuero (cabelludo) altera

“Todo plan de cuidado capilar debe empezar por el cuero cabelludo porque, al contrario de lo que se cree, la manera más efectiva de sanear el cabello no es cortar las puntas, sino cuidar la raíz donde nace”. La experta recomienda realizar una vez al mes un peeling u oxigenación capilar para eliminar las células muertas, el exceso de sebo, la caspa o los residuos de productos. “A nivel interno, este tratamiento descongestiona las capas profundas de la piel, y a nivel externo, limpia la piel de la zona en profundidad, favoreciendo el crecimiento de un cabello más fuerte”.

Por otro lado, el cuero cabelludo acusa especialmente los efectos ambientales propios de la primavera, sobre todo en el caso de los más sensibles, que reaccionan a estos factores en forma de irritación, enrojecimiento e incluso descamación. En este sentido, los expertos de la firma Leonor Greyl  señalan que los casos de cuero cabelludo sensible son cada vez más frecuentes, y ofrecen una serie de trucos efectivos para solucionar este problema:

1.      Es muy importante que tanto el pelo como el cuero cabelludo estén completamente empapados antes de aplicar el champú. Esto permite arrastrar y eliminar mejor tanto las células muertas de la piel como las partículas de caspa y descamación.

2.      Emulsionar el champú poco a poco, de forma progresiva, mientras se masajea el cuero cabelludo con la yema de los dedos. De debe dedicar a ello al menos 2-3 minutos ya que si este paso se realiza demasiado rápido, no se desprenderán bien los residuos y lo harán durante el secado.

3.      Se debe aclarar, aclarar y aclarar, usando para ello agua abundante para asegurar que se eliminan todos los residuos y garantizar el efecto limpiador del champú, lo que ayuda a evitar la permanencia de restos y los picores.

4.      Es importante evitar el uso de productos demasiado fuertes, ya que pueden agredir el equilibrio del cuero cabelludo y provocar una secreción anormal de sebo.

Productos capilares: el orden de aplicación sí afecta al resultado

Muchas personas se preguntan por qué determinados productos no provocan el efecto deseado en su cabello. “Una de las principales causas suele ser que no los aplicamos correctamente. Y es que aunque el ritual de lavar el pelo suele estar bastante claro, a veces cometemos pequeños errores. Uno de ellos es no respetar el orden ideal de aplicación de la cosmética capilar”, explica Valeria Costa, quien nos explica cuál es el orden correcto y por qué se debe hacer así:

·         Champú: Basta con aplicar poca cantidad y no se debe frotar la melena, porque la espuma que se genera durante el lavado es suficiente para eliminar los residuos. Otro aspecto importante es el pH del producto: debe estar entre 4 y 7.

·         Acondicionador. “El champú abre la cutícula para limpiar y el acondicionador la sella tras el lavado. Este es el orden correcto porque los productos acondicionadores protegen la hebra capilar para que no se vuelva porosa, y el no usarlos habitualmente implica dañar el pelo a largo plazo. Es importante destacar que las mascarillas no tienen esa función”.

·         Crema de peinar. Tras retirar la humedad con una toalla, aplicar una nuez de crema de peinar o spray acondicionador bifásico: “El pelo mojado es muy frágil y este producto ayuda a evitar su rotura. Lo ideal es que la crema de peinar contenga protector térmico, pero si no es así, y se quieren utilizar aparatos de calor, hay que aplicar previamente un spray de protección térmica”.

·         Sérum. Para finalizar, y cuando el pelo está completamente seco, aplicar una gota de sérum en las puntas, para protegerlas: “La fórmula súper concentrada de este producto nutre y aporta brillo”.

·         Mascarilla. “Al contrario de lo que mucha gente piensa, este producto no debe aplicarse bajo la ducha porque el cabello mojado, sencillamente, no absorbe los ingredientes de una mascarilla. Lo ideal es realizar con ella una vez por semana una hidratación casera de al menos 30 minutos, para que el pelo pueda tener tiempo de absorber bien todos los ingredientes. Es fundamental identificar si el cabello necesita una mascarilla hidratante, nutritiva o reparadora, para proporcionarle el ‘alimento’ adecuado; de lo contrario, podemos provocar un exceso de grasa, opacidad, saturación de la hebra, entre otros ‘desastres’”, explica Costa.

·         Aceites esenciales. Al igual que las mascarillas, los aceites esenciales son una buena opción para dar a nuestro cabello una dosis extra de cuidados de manera natural. Se aplican en seco y algunos, como el aceite de coco, jojoba o argán, pueden usarse por todo el cabello, incluyendo el cuero cabelludo. “Existen muchos tipos y cada uno sirve para tratar un problema específico como la grasa, la caspa, la caída, la sequedad, el crecimiento, etc. Usarlo una vez cada 15 días y dejarlo reposar un par de horas antes de aclarar. Los resultados se notan al cabo de poco tiempo”.





¿TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.