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¿Cómo convertir el estrés laboral en tu aliado?

¿Cómo convertir el estrés laboral en tu aliado?

¿Cómo convertir el estrés laboral en tu aliado?

*Por Edith Gomez, Editora de gananci.comedith

El estrés es algo normal en la vida, pero se puede volver negativo cuando los niveles superan los normales. Este se produce generalmente en periodos de cambio e incertidumbre. Por ejemplo, todos odiamos cuando se terminan las vacaciones, ya que significa volver a la rutina, que generalmente se aleja del disfrute, y en esos momentos es cuando aumentan las posibilidades de sufrir de estrés laboral.

Hay personas que lo saben superar, pero también están aquellas en las que se desencadena una seria de problemas como depresión, trastornos cardiovasculares o endocrinos y que hacen que tengan un menor rendimiento en el trabajo. La mayoría de los empleados europeos afirman que el estrés laboral es algo muy común y que se hace presente en las empresas. En particular, las personas dedicadas a labores de limpieza o de cuidado de personas dicen que son muy propensos a sufrir de estrés laboral, ya sea por las malas condiciones de trabajo, reorganización de plantillas, horas empleadas, carga de trabajo, entre otras cosas.

¿Cómo puedo saber si sufro estrés laboral?

No hay persona que no deteste el estrés laboral, pero por suerte tiene solución, como todo en la vida,  o casi todo. Es importante conocer cómo se produce y las consecuencias o efectos que puede tener este mal, de forma que te encuentres en mejor posición para atacarla. Estos son los síntomas que generalmente presenta una persona que sufre de estrés laboral, divididos en dos grandes grupos; por un lado aquellos síntomas asociados a reacciones emocionales, y por otro, aquellos asociados a reacciones físicas. Los de índole emocional pueden modificar nuestro estado de ánimo y comportamiento.

Ansiedad
Mal Humor
Irritabilidad
Miedo o temor
Inseguridad
Dificultades para concentrarse
Dificultad para tomar decisiones
Bajo estado de ánimo
Depresión
Por otro lado, los de índoles físicas generan reacciones en nuestros cuerpos alterando nuestro sistema motor, digestivo, respiratorio o cardiovascular. Entre los síntomas físicos más comunes están:
Problemas intestinales y/o estomacales
Sudoración excesiva
Hiperventilación
Dolor de cabeza
Mareos y náuseas
Temblores
Taquicardia
Tensión muscular y contracturas
Hiposalivación (Sequedad de la boca)

¿Y cómo puedo solucionarlo?

Una vez que has identificado las causas que producen tu estrés, lo mejor sería que, en conjunto con tu superior o responsable, conversen en pro de tu situación como trabajador, adoptando medidas que permitan apaciguar tu estrés laboral.  Aunque, por otro lado, también puedes intentar solucionarlo por ti solo. Es importante que prestes atención a ciertos aspectos:

· Actitud mental: todo está en la mente – o casi todo – así que el objetivo principal es hacerse cargo del bienestar mental, utilizando técnicas como la concentración, control de emociones, optimismo, formas para impulsar la creatividad, etc.

· Movimiento: hay trabajos que conllevan poca actividad física, como los de oficina, y muchas veces permaneces en la misma posición por un largo periodo de tiempo. Cabe destacar que el movimiento periódico supone una mejora en la calidad y cantidad de vida, y es una excelente manera de relajación, descarga de energías y activación del cuerpo. Practicar deporte y llevar una vida activa genera endorfinas, las hormonas responsables de la felicidad.

· Nutrición: es importante alimentarse bajo un régimen saludable, ya que muchas veces olvidamos la importancia de este aspecto y puede que te esté afectando.

Una alimentación balanceada ayuda a mejorar la salud mental; y alivia problemas como la ansiedad, el déficit de atención o la depresión. ¿No sabes cómo mejorar tu alimentación? Te aconsejamos lo siguiente:

Se inteligente a la hora de consumir alimentos, de esta manera puedes normalizar los niveles de glucosa, evitas una intensa sensación de hambre y evitas las ganas de acabar con los dulces de la máquina.  Para ello, come de manera frecuente y cantidades no muy grandes para canalizar energía y no dejes pasar más de 4 horas sin darle un gusto al estómago. Además, no te olvides de la comida más importante del día, el desayuno, incluye algo de fruta, zumo, pan integral con aceite y te o café con leche desnatada o de soja.

Para ayudar en el proceso de digestión, es importante hidratarse, ya que además ayuda a la desintoxicación del cuerpo y mejora tus capacidades energéticas. La mejor opción para hidratar el cuerpo no son refrescos, o bebidas energéticas, o alcohol, sino agua. No dejes que el estrés laboral te gane la partida y hazle frente a la vuelta de tus vacaciones. Potenciarás tu valía y tus capacidades en el trabajo, y sobre todo, tu cuerpo lo agradecerá.





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