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Cosmética correctora, el arte del disimulo

Cosmética correctora, el arte del disimulo


Más allá de su función estética, la llamada cosmética correctora se ha convertido en una ayuda inestimable para corregir problemas cutáneos como vitíligo, angiomas o cuperosis. Pero su campo de actuación no se limita a estas afecciones: pieles con manchas o irregularidades también tienen en estos productos a sus mejores aliados




 





 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos


 

La “inventora” de la cosmética correctora fue Lydia O`Leary, químico de profesión y aficionada a la pintura. Traumatizada desde su infancia por una marca de nacimiento que lucía en su rostro, comenzó a trabajar en la idea de crear un cosmético correctivo que se ajustase a tres premisas: una cobertura perfecta, una larga duración y un acabado natural. De esta forma, creó el primer cosmético corrector del mundo (Covermark Foundation), que obtuvo una patente en 1932. Desde ese momento, O’ Leary dedicó su actividad profesional a enseñar a otras personas con imperfecciones cutáneas cómo usar su maquillaje desde su clínica de Nueva York

 


Siéntete segura

Y es que, tal y como comenta el doctor Eduardo López Bran, profesor titular de Dermatología del Hospital San Carlos, de Madrid, “es muy importante tener en cuenta el componente no sólo estético sino también psicológico de las personas que padecen estos problemas de piel. Estas dolencias no suponen un problema vital, pero sí que tienen unas repercusiones psicológicas (incluso en algunos casos psiquiátricas) importantes.” En efecto, muchos de estos pacientes, especialmente aquellos que lucen marcas o imperfecciones desde su nacimiento, presentan síntomas comunes: se sienten aislados, inseguros, pierden interés por la vida y tienen un estado de ánimo negativo.

¿En qué radica entonces ese “poder terapéutico” de este tipo de cosméticos? Pues sobre todo en su especial formulación, sencilla y agradable, que permite en muy poco tiempo cubrir y camuflar cualquier signo de imperfección, utilizándose de igual forma que un maquillaje convencional. “Esta cosmética está especialmente recomendada para aquellas personas con manchas de nacimiento o adquiridas (caso de las producidas por el daño solar) y también para patologías cutáneas específicas, como los angiomas y el vitíligo. Otras de sus beneficiarias son las pieles que presentan cuperosis, acné, algunos tipos de nevus, cicatrices, hematomas postoperatorios, marcas de acné juvenil, varices e incluso pieles normales que desean un resultado más unificado”, señala López Bran.

 


Qué los hace tan especiales

Hoy por hoy, estos cosméticos comparten las mismas ventajas que el maquillaje convencional en lo que a última tecnología se refiere y han superado algunas de sus “carencias” como una mayor ligereza y una variedad más amplia de tonalidades. Pero además, tal y como explica el doctor López Bran, “Estos productos deben tener unas características muy específicas: cobertura perfecta, larga duración, acabado natural, hipolargénicos… Si un maquillaje, por muy cubriente que sea, no tiene la formulación idónea puede producir desde granitos hasta alteraciones cutáneas más importantes, lo que en absoluto beneficia a las pieles con estos problemas”

Además, hay otros parámetros que hay que tener en cuenta a la hora de elegir un cosmético corrector: que sea resistente al agua 24 horas; que permita la transpiración de la piel; que  no irrite la piel, y que esté formulado  para todas las tipologías cutáneas.

“Otra de las ventajas que presentan estos productos es que se puede tomar el sol con ellos, ya que incorporan SPF de hasta 30”, comenta el experto.

Contrariamente a lo que pudiera parecer, la aplicación de estos cosméticos es muy sencilla: con un poco de producto basta; se aplica en la palma de la mano la cantidad similar a una nuez y se reparte con una esponja.

 


La “magia” del color

Una de las piezas clave en esta cosmética correctora son los neutralizantes del color (generalmente en stick), cuya eficacia se basa en el principio de oposición de los colores, simbolizado por el círculo cromático, según el cual la intensidad de un color se atenúa cuando se le añade su opuesto. En este círculo, el verde el color opuesto al rojo y el amarillo el opuesto al azul. De ahí que los distintos sticks correctores presenten varias opciones de color. Así, los problemas de piel que presentan discromías (alteraciones del color de la piel) con dominante roja deben usar correctores de color verde-beige en los casos de rojeces severas (manchas de nacimiento o angiomas, rosácea, irritaciones, rojeces post-láser, cicatrices recientes) o verdes cuando se trata de rojeces moderadas (inicio de cuperosis, pequeños capilares y rojeces varias). En aquellos casos en los que las discromías son predominantemente azules (cicatrices post-operatorias, ojeras azuladas, varices…) el tono del corrector elegido debe ser el amarillo.

 


Todos los que son

Base de maquillaje. Es el cosmético clave ya que es el que proporciona ese efecto cubriente tan deseado en este tipo de problemas. Pueden ser fluidas (ofrecen una corrección de ligera a moderada) y compactas (su poder cubriente es más intenso). Incluyen una alta concentración de pigmentos para asegurar así una cobertura máxima. Las de nueva generación están formuladas con texturas cada vez más suaves y ultraligeras e incluyen ingredientes antiedad (especialmente antioxidantes).

Sticks correctores. Se trata de pequeños maquillajes en barra que permiten cubrir de forma más precisa las pequeñas imperfecciones como espinillas, acné, pequeñas venitas… Proporcionan una cobertura máxima debido a la alta concentración de pigmentos que incluyen. Se presentan en forma de barra o pincel

Maquillaje corporal. Es tal vez lo más novedoso dentro de esta gama de cosméticos. Su textura fluida y cubriente a la vez está concebida para camuflar perfectamente determinadas manchas e imperfecciones en las piernas y el resto del cuerpo: varices, estrías, flebitis, vitíligo, cicatrices, tatuajes, manchas de sol, etc. Comparte las mismas propiedades que los productos faciales (ingredientes antiedad, factor de protección, hipoalergenecidad, etc).

Polvos. Tienen una dobla misión: por un lado, aumentar el poder cubriente de la base y, por otro, fijarlo. Pueden ser traslúcidos (proporcionan un acabado perfecto y mate  y, al ser traslúcidos, combinan con todos los tonos) o compactos (se pueden utilizar para fijar los maquillajes o bien aplicarlos directamente sobre la piel), cuyas formulaciones están adaptadas a los distintos tonos de piel: normal, grasa y seca.

Productos desmaquillantes.  Hay que tener en cuenta que este tipo de maquillaje es  resistente al agua y al roce, por lo que debe eliminarse con un producto específico resistente al agua. Incluyen ingredientes protectores de la piel como el aloe vera y la glicerina.

Tratamientos específicos. Aunque muchos de estos problemas de piel requieren tratamiento médico,  otros, como las manchas, se ven muy beneficiadas por los últimos avances cosméticos al respecto. Estos productos están destinados a clarificar el tono de la piel y potenciar la luminosidad allí dónde se ha producido la mancha o la imperfección, regulando la producción de melanina.

 


Más fácil, más natural

Joëlle Nonnin, responsable del taller de maquillaje en la estación termal de Avéne (Francia), especializada en el tratamiento de los problemas cutáneos, ofrece las siguientes pautas para conseguir dominar a la perfección el “arte” de aplicarse un maquillaje corrector:

  • Al elegir la base de maquillaje hay que evitar las cremas oleosas, ya que una base hidratante demasiado grasa perjudica la buena adherencia del maquillaje.
  • Cuando se aplica el stick corrector hay que evitar salirse del contorno de la lesión ya que, sobre la piel normal, el verde y el amarillo conservan su color.
  • No hay que perder de vista la regla general de que los tonos claros favorecen más que los oscuros: suavizan los rasgos y rejuvenecen. Durante la aplicación no hay que olvidar la punta de la nariz, el lóbulo de las orejas y el cuello.
  • Cuando haya bolsas y ojeras, hay que maquillarlas después de haber aplicado la base de maquillaje.
  • Para maquillar un vitíligo, hay que aplicar el stick verde, además de la base de maquillaje, para obtener el tono más parecido a la piel. Otra opción es aplicar autobronceador.
  • A la hora de desmaquillar, si la piel está irritada no se debe utilizar desmaquillador, ya que la fricción puede acentuar la irritación. En estos casos, lo mejor es usar la punta de los dedos y una loción para pieles intolerantes.

 


Soluciones “de consulta”

En los casos de problemas cutáneos “adquiridos” (manchas, venas dilatadas y arrugas), cuyo culpable suelen ser las radiaciones ultravioleta, resultan muy efectivas las nuevas terapias médicas protectoras de la piel que tienen un objetivo común: la reparación. “Desde hace pocos años, nuestro trabajo se centra más en proteger las células cutáneas e intentar alargar su ciclo de vida”, explica el doctor Manuel Fernández Lorente, del Servicio de Dermatología de la Clínica de La Luz, de Madrid. En este sentido, dos son los tratamientos más punteros: la terapia fotodinámica y la bioestimulación plaquetaria autóloga.

  1. “La terapia fotodinámica es una técnica que protege las células y alarga el ciclo de vida de aquellas que están dañadas por el sol, ya que tiene un potente efecto antienvejecimiento sobre la piel, estimulando la producción de colágeno, protegiendo las células de los daños oxidativos externos y disminuyendo los signos del paso del tiempo, de ahí que esté indicada en pacientes que presentan una piel dañada por la exposición al sol”,  –explica Fernández Lorente-. “Se ha demostrado que  mediante tres-cuatro sesiones anuales se puede conseguir una mejoría en la calidad de la piel, una disminución de las arrugas finas, una ligera mejoría de la flacidez y la eliminación de lesiones precancerosas”.
  2. En cuanto a la bioestimulación plaquetaria autóloga, consiste en la extracción de la sangre del propio paciente “la cual es centrifugada y, a través de un procedimiento especial, se obtiene un plasma rico en plaquetas que a su vez contienen unas proteínas, los factores de crecimiento, que son los responsables de inducir a los tejidos a regenerarse. Este plasma se micro-inyecta en el área que queremos rejuvenecer”, señala el doctor.  


A la hora de elegir, pregunta a tu farmacéutico

Cuando se trata de comprar el mejor producto, la farmacia es siempre el lugar más recomendable, ya que todos y cada uno de ellos son sometidos a numerosas pruebas para comprobar su eficacia e inocuidad. Ello unido a la labor de Atención Farmacéutica que en el terreno de la dermatología desempeña el farmacéutico hacen de la cosmética farmacéutica la más segura. Así no es de extrañar que, según los datos ofrecidos en el XVI Congreso Nacional Farmacéutico celebrado el pasado mes de octubre en Badajoz, la presencia de los cosméticos en la farmacia haya crecido en estos últimos 4 años por encima de los demás canales de distribución.

Según Ana Aliaga, vocal nacional de Dermofarmacia del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, la actuación del farmacéutico está protocolizada de acuerdo a criterios profesionales, valorando las posibles patologías de la población para remitir al médico y realizar una dispensación adecuada junto con consejos individualizados de utilización y hábitos de vida saludable.



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