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CUIDADO DENTAL Una España a dos velocidades

CUIDADO DENTAL Una España a dos velocidades

Las dentaduras blancas y perfectamente alineadas marcan tendencia. Pero no es oro (en este caso, blanco) todo lo que reluce, ya que todas las encuestas realizadas sobre el tema reflejan que pese a ese aumento de la demanda de tratamientos de estética dental, nuestros hábitos en lo que a la higiene de nuestra boca se refiere, dejan aún mucho que desear, sobre todo en el Sur y en los niños.

Según el último estudio anual sobre Prevención e Higiene en España, realizado por cuarto año consecutivo por la compañía Vitaldent en colaboración con la Universidad de Murcia, y que refleja cómo cuidan los españoles sus dientes y cuáles son sus hábitos de higiene bucal, el 30% de la población española afirma no acudir con más frecuencia al dentista a la espera de “tener más molestias” en una dolencia bucal. Pese a que el 76% de los encuestados afirma acudir a revisiones de vez en cuando sin estar realizándose tratamiento, un 24% reconoce ir al dentista sólo cuándo tiene algún problema. Respecto los hábitos de higiene oral, a pesar de que el 56,1% de la población afirma lavarse los dientes después de cada comida, este dato ha decrecido en 5 y 2 puntos respecto a los años 2010 y 2011, respectivamente. El 34,4% reconoce hacerlo dos veces al día y el 8% solo lo hace una vez. Y un 1,5% reconoce no lavarse los dientes nunca. A nivel nacional, las mujeres tienen mejores hábitos, puesto que el 58,8% de ellas reconoce lavarse los dientes después de cada comida, frente al 50,2% de los hombres. En cuanto a las edades, los jóvenes de entre 18 y 30 años (el 62%) son los que más se cepillan los dientes después de cada comida, y los mayores de 60 años los que lo hacen con menor frecuencia (un 53,3%).

Dos Españas

Además de las diferencias en cuanto a cuidado bucal recogidas por esta encuesta, el Estudio y Análisis de la equidad en salud, una visión en salud oral, ha demostrado que existen desigualdades entre regiones con diferente desarrollo socio-económico, y entre grupos poblacionales por su pertenencia a un nivel social u otro en España. Por ejemplo, los niños del sur de España tienen más caries y peor salud bucodental que los del norte. Este estudio ha sido presentado en Madrid durante la celebración de la IV edición de las jornadas sobre odontología social del Colegio de Odontólogos de Madrid (COEM) y la Fundación COEM, dirigida este año a “Salud Oral y Desigualdad”, y constituye una guía que analiza la situación mundial y española y las posibles soluciones para dar respuesta a las necesidades actuales. Si tomamos la prevalencia de caries, medida por el índice CAOD (que mide el promedio de dientes careados, ausentes por caries y obturados) en niños y jóvenes, las comunidades que presentan una prevalencia claramente por debajo de la media nacional son, en general, comunidades del norte (Cataluña, País Vasco, Navarra) mientras que las que presentan un índice mayor que la media son comunidades del sur (Andalucía, Canarias, Extremadura). La diferencia más acusada la encontramos entre País Vasco, con una prevalencia a los 12 años del 26,2% y un índice CAOD de 0,52 y Canarias con una prevalencia del 51,9% y una media de 1,51, una diferencia que representa, en términos relativos, el doble de afectación por enfermedad.
El nivel socio-económico (NSE) afecta igualmente a la distribución de caries en España, aumentado la prevalencia a medida que bajamos en la escala social.Falta prevención
En la misma línea, los resultados del primer estudio epidemiológico de salud bucodental específico de la población laboral española, desarrollado por la Sociedad de Prevención Ibermutuamur con la colaboración de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y la Universidad Complutense de Madrid reflejan que sólo el 70% de la población joven (entre 12 y 15 años) y adulta se cepilla los dientes dos veces al día con pasta fluorada. También llamó la atención a los autores de esta investigación la baja presencia de selladores de fisuras (en torno al 20%), una medida preventiva de gran utilidad para combatir la caries en la población infantil. Según el doctor Juan Carlos Llodra, profesor titular de Odontología Preventiva y Comunitaria de la Universidad de Granada, “esto demuestra que en España aún queda mucho por hacer en el campo de la prevención. No tiene justificación que nos encontremos a la cola en este sentido y figuremos como uno de los países en los que menos personas acuden al dentista una vez al año”.Otro aspecto significativo de esta encuesta fue la errónea percepción que buena parte de la población laboral española tiene sobre el significado de lo que es tener una dentadura sana. Para el doctor Miguel Carasol, patrono de la Fundación SEPA y coordinador científico del estudio, una de las conclusiones más significativas es el hecho de que “el 44% de los  pacientes con periodontitis consideren que su salud dental es buena o muy buena. Se trata de un dato preocupante reflejo, por un lado, de lo silente que es esta enfermedad y, por otro, de una incongruencia y un desconocimiento grave por parte de la población entre su salud periodontal y la realidad, por lo que el trabajo a realizar en ese sentido es inmenso”.Momentos “clave” en toda dentaura
Dientes sanos… aunque no haya dientes
Los expertos insisten en que la salud dental de los niños debe cuidarse desde el momento del nacimiento, y que las pautas de cuidado dental infantil tienen que comenzar antes de que aparezca el primer diente. Así, los responsables de la Clínica Smiling, de Madrid, centro que ha puesto en marcha un programa personalizado para cuidar la higiene dental de los niños y el asesoramiento de los padres (Baby Smiling), señalan que “es importante saber que aunque los dientes no se vean, no quiere decir que no estén ahí. Por eso, limpiar las encías con una gasa húmeda después de la alimentación puede prevenir la acumulación de bacterias dañinas”.

Los expertos advierten también sobre los efectos negativos que determinados hábitos tienen en la dentadura infantil: “Poner a un bebé a dormir con un biberón en la boca puede dañar su dentadura. Los azúcares de la leche o del zumo permanecen durante horas en sus dientes, pudiendo erosionar el esmalte y provocando la aparición de caries tempranas. También es importante limitar el consumo de bebidas azucaradas y golosinas”. Respecto a cuándo deben empezar a cepillarse los dientes los más pequeños, estos especialistas recomiendan hacerlo tan pronto como aparezca el primer diente (entre los 5 y los 8 meses de edad). “En este momento se puede empezar a usar un cepillo dental suave. A partir de un año, los niños deben estar familiarizados con el cepillado dental, permitiendo que sus padres les limpien los dientes. Conviene educarles, desde los dos años, para que se cepillen los dientes tres veces al día, después de cada comida, para así crearles un hábito”.

Cada embarazo… ¿un diente?
El embarazo se podía definir como una etapa de “alto riesgo” en lo que a la salud bucodental se refiere. Tal y como explica el doctor Javier Carbonell, médico estomatólogo y odontólogo del Hospital Nisa Valencia al Mar, “durante la gestación se dan circunstancias especiales que pueden elevar los factores de riesgo frente a la aparición de caries y problemas en las encías”. Según este experto, son varias las causas que pueden dañar los dientes en la futura mamá: “Se estima que tres de cada cuatro embarazadas sufren los vómitos y reflujos del estómago, que pueden erosionar el esmalte dental y favorecer las caries. A ello hay que unir los cambios en la dieta: a medida que el feto crece, el estómago admite pocas cantidades de comida, lo que explica que las embarazadas sientan una necesidad irreprimible de picar entre horas. Este hábito, si no va acompañado del cepillado dental, está favoreciendo también las caries por una higiene deficitaria, Cuando, además, el picoteo es de dulces, el riesgo aumenta más si cabe. Así mismo, los cambios hormonales favorecen el sangrado de las encías y la gingivitis, problemas que sufren más de la mitad de las embarazadas”.

El experto ofrece las siguientes pautas para prevenir estos problemas dentales asociados a la gestación y minimizarlos en caso de que ya hayan hecho su aparición: no picar entre horas; restringir el consumo de dulces y extremar las medidas de higiene. “En este punto es muy recomendable utilizar al menos una vez al día cepillos interdentales y seda dental”, recomienda el doctor Carbonell. Asimismo, es muy importante que toda mujer acuda al dentista cuando esté pensando en un embarazo, para poner así su dentadura a punto.

Menopausia, caries y ardor dental.
La caída de estrógenos que caracteriza la época menopaúsica repercute en la salud bucodental femenina. “Este descenso de la producción de hormonas, junto con la medicación administrada en este periodo, alteran la fisiología ósea de todo el organismo y, por tanto, también de la boca, lo que provoca una serie de modificaciones en las encías y en la mucosa bucal que en ocasiones hace necesarios implantes bucales y cirugía de injertos para grandes reconstrucciones”, explica la doctora Carolina Benalal, cirujano dentista y directora de la Clínica Benalal de Madrid. El ardor, la sequedad, la inflamación de las encías o la aparición de caries son los síntomas más comunes.

Un problema añadido, y que cada vez es más frecuente, es el que produce el uso de los medicamentos destinados a la prevención de la osteoporosis, habituales en este periodo. “Los bifosfonatos, utilizados para frenar la reabsorción ósea excesiva y prevenir complicaciones como las fracturas de cadera, paradójicamente alteran la fisiología de los huesos de la mandíbula y dificultan la cicatrización de esa zona cuando se somete a un paciente a procedimientos odontológicos invasivos, como la cirugía del implante, de ahí la importancia de que los pacientes que utilicen esta medicación se lo hagan saber al profesional encargado de su salud bucodental”.

Para combatir la sequedad y el ardor bucal, la doctora Benalal recomienda potenciar la hidratación de las mucosas bebiendo por lo menos dos litros de agua al día. “Si la situación es extrema, la mejor solución es evitar alimentos ácidos o frutos secos, como las nueces, que aumentan el escozor bucal, y recurrir a ‘salivas artificiales’ generadas al masticar chicle después de las comidas, ya que aumenta la salivación natural y previene las caries”.

La boca, sus problemas y las soluciones más efectivas
La doctora Carolina Benalal explica los principales problemas que afectan a la boca producidos por distintas alteraciones que pueden presentar los dos “protagonistas principales” de esta zona; los dientes y las encías

En las encías…

-Encías descendidas. Tal y como explica la doctora Benalal, es frecuente que con el paso del tiempo la encía descienda, cubriendo parcialmente el diente. “La solución pasa por perfilarla con un láser especial, que apenas provoca molestias porque no produce sangrado. El resultado es muy agradecido, ya que la superficie del diente aparece más grande y la nueva dentadura reviste un aspecto más pulcro y sano”.
-Encías retraídas: Las retracciones gingivales se solucionan de forma rápida y eficaz mediante una cirugía en la encía con la que se obtienen grandes resultados.

En los dientes:
-Posición inadecuada: Actualmente se soluciona con distintas técnicas correctoras como Invisalign, un tipo de ortodoncia invisible que permite recolocar los dientes gracias a la acción alineadora de unas férulas traslúcidas de quita y pon.
-Alteraciones en el color del esmalte. “El blanqueamiento con láser es una solución rápida, que ofrece resultados espectaculares y duraderos. La aplicación de unas férulas impregnadas de gel blanqueador durante las 15 noches siguientes al tratamiento potencia los resultados”, comenta la experta.
-Deformación leve de la forma: Suele ser consecuencia del paso del tiempo. Para deformaciones leves, la técnica del recontorneado consigue grandes resultados sin agredir el esmalte. En ella, el especialista esculpe la pieza dental y aplica un composite, tallándolo a continuación hasta conseguir la forma deseada.
-Deformación importante de la forma del diente. En estos casos se recurre al tratamiento con carillas. “Son finas películas de porcelana que el especialista pega al esmalte del diente. La última moda entre los famosos es someterse a la aplicación de estas carillas sin buscar una perfección total, de manera que el resultado sea lo más natural posible”.
Otra técnica empleada para este problema es el tratamiento con coronas, unas prótesis de cerámica o porcelana que se cementan al diente de forma fija.

Al dentista… con todas las garantías
Con el objetivo de evitar fraudes y fomentar una atención de calidad en beneficio del paciente, el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM) ha realizado un decálogo destinado a ayudar a los pacientes a detectar el intrusismo profesional. “La situación de crisis por la que atravesamos origina en algunos casos que se realicen malas prácticas, con el objetivo de obtener ganancias a costa de engañar a los pacientes de forma encubierta. También se han detectado situaciones de publicidad engañosa y abusiva”, explica el doctor Ramón Soto-Yarritu, presidente del COEM. Estos son los puntos contenidos en este decálogo para identificar una atención bucodental de calidad:
1-La colegiación es obligatoria, por eso el dentista debe facilitar al paciente el número de colegiado si éste se lo solicita.
2-Hay que exigir que sea el dentista quien diagnostique las patologías orales. Es el único profesional cualificado para establecer un diagnóstico y prescribir un tratamiento
3-Lo normal es que el responsable del tratamiento sea siempre el mismo dentista. Si no es así, el paciente puede pedir que lo sea.
4-Se debe exigir que sea un dentista el que explique personalmente el tratamiento a realizar desde el principio, así como su duración y las pruebas necesarias.
5-Es el dentista el que debe informar al paciente del precio del tratamiento mediante un presupuesto (aunque sea aproximado) y su correspondiente factura final, y no un comercial ajeno a la profesión.
6-Es importante que el dentista ofrezca un trato amable y cercano, y que el paciente vea en él a alguien en quien pueda depositar su confianza y su salud bucodental.
7-Hay que exigir unas medidas de higiene y esterilización básicas, ya que su incumplimiento puede ocasionar problemas graves para la salud.
8-También debe ser un dentista quien manipule personalmente las prótesis dentales.
9-No dejarse influenciar por la publicidad y los tratamientos gratuitos.
10-No hay que creer en los tratamientos garantizados de por vida. No es posible garantizar un tratamiento para siempre, de ahí la importancia de acudir a una revisión al menos una vez al año.

Farmacéuticos y dentistas en tándem
En mayo de 2012, los Colegios Oficiales de Dentistas y Farmacéuticos de Bizkaia decidieron constituir un grupo de trabajo con el objetivo de elaborar guías de actuación y otros documentos dirigidos a mejorar los problemas bucodentales en la población. Fruto de ese esfuerzo conjunto ha sido la distribución, desde el pasado mes de enero, en todas las farmacias de esta provincia (unas 432) de unas guía de actuación en caso de traumatismo en los dientes; una recomendación para la selección de chupetes y consejos sobre su utilización; y una guía de actuación ante las consultas relacionadas con dolores bucodentales. Según los responsables de esta iniciativa, con ella se facilita a todas las farmacias documentos que permitan a los profesionales farmacéuticos resolver las consultas que suelen realizar habitualmente los usuarios sobre distintos aspectos relacionados con la salud bucodental.

Así mismo, este grupo de trabajo ha elaborado una tabla o cuadro en el que están contenidas las principales características de los medicamentos que habitualmente prescriben los dentistas (actualmente están comercializados más de 1.700 fármacos indicados para el tratamiento de afecciones bucodentales, muchos de los cuales pueden adquirirse sin receta), con la finalidad de que los dentistas puedan conocer mejor los diferentes aspectos de los medicamentos que se utilizan en este campo.

Se trata de una iniciativa pionera en España, y está previsto que ambos colegios oficiales sigan colaborando y trabajando de forma conjunta en la mejora de la salud dental de la población.

Arco Recto: lo último en ortodoncia
Durante la reciente celebración del I Congreso del Colegio de Odontólogos de Madrid (COEM) se presentó en España la técnica de Arco Recto para Ortodoncial Lingual (LSW). La ortodoncia lingual es la técnica en la que los brackets están colocados en la cara interna del diente, por lo que no se ven. Esta nueva técnica permite la aplicación de un tipo de brackets, los STb, que se caracterizan por ser más flexibles y permitir hacer todo tipo de movimientos. Estos se colocan mediante el sistema digital Dijiset.  De cara al paciente, esta técnica proporciona una mayor sensación de confort, unos resultados óptimos y predecibles y un menor tiempo de tratamiento, mientras que para el profesional supone un manejo mucho más sencillo y una mecánica más simple. Tal y como explicó el creador de la técnica, el doctor Scuzzo, de la Universidad de Ferrar, en Italia, “La LSW permite la corrección de las maloclusiones y alteraciones de la posición de los dientes, sin que se vean los brackets del paciente en ningún momento del tratamiento”.

Para la doctora Dolores Otero, miembro del comité científico del I Congreso COEM, “con esa técnica de arco recto se equipara la ortodoncia lingual definitivamente como alternativa de tratamiento a la ortodoncia clásica, lo que supone un importante paso en la odontología, especialmente para el paciente”.

Dentífricos: los beneficios del floruro de estaño
Las propiedades del estaño en el campo de la salud dental se conocen desde hace más de 50 años, pero no ha sido hasta ahora cuando esta sustancia ha pasado a formar parte de los dentífricos. La incorporación en las fórmulas dentrífricas del floruro de estaño estabilizado, tal y como avala la Fundación Dental Española, proporciona una multiprotección ya que sus beneficios a nivel bucodental son muchos: controla la placa, ayuda a reducir la bacteria que produce la caries y favorece la recuperación de los minerales que componen el esmalte; previene la inflamación de las encías; evita la sensibilidad, ya que sella los pequeños espacios (túbulos dentinarios) que quedan expuestos cuando la encía se retrae; fortalece el esmalte y reduce el mal aliento, pues controla la proliferación de bacterias que se depositan en los dientes y la lengua.

¿Quién dijo miedo al torno?
Una de las causas que justifican las cifras de baja asistencia a la consulta al dentista que reflejan todas las encuestas es la odontofobia, o lo que es lo mismo, el miedo al dentista, un problema de ansiedad que suele tener su origen en alguna experiencia desagradable o dolorosa sufrida previamente en la visita a este profesional y que afecta a una de cada cuatro personas.  El estado de tensión que genera la mera idea de verse sentado en el sillón de la consulta hace que se desencadene un auténtico círculo vicioso: la ansiedad hace que la persona lo pase mal cuando acude a la consulta y poco a poco va “fabricándose” excusas para anular las citas, hasta que deja de acudir a las revisiones.

Está demostrado que esta tensión es a su vez la causa principal de que los tratamientos dentales resulten más dolorosos al paciente: según un estudio publicado en la revista Community Dental and Oral Epidemiology, es precisamente el miedo al dentista una de las principales causas por las que se siente dolor en este tipo de intervenciones, haciendo que éstas resulten más difíciles tanto para el paciente como para el médico.

Tal y como señala el doctor Ramón Soto-Yarritu, presidente del COEM, “en nuestro día a día nos encontramos con pacientes que tienen verdadera fobia, lo que interfiere en la atención que les prestamos en ese momento y también en su salud dental a largo plazo, ya que los odontofóbicos son personas a las que les cuesta seguir sus revisiones habituales”. Un dato curioso en este sentido es el que ha arrojado un reciente estudio publicado en la revista Journal of Endodontics, según el cual, las mujeres pelirrojas sufren más miedo de acudir al dentista que las morenas debido a la presencia de un gen, el MC1R, que está significativamente vinculado a mayores niveles de ansiedad dental.

Indistintamente del color capilar, los expertos recomiendan recurrir a todas aquellas estrategias, terapias y actitudes destinadas a rebajar los niveles de ansiedad como la mejor solución para plantar cara a la odontofobia: hacer ejercicios de relajación antes de entrar a la consulta, buscar una distracción que mantenga la mente alejada del sillón del dentista durante la espera  (leer, hacer crucigramas, elaborar la lista de la compra…) y, tal y como señala el presidente del COEM, “reconocer ante el dentista que se tiene miedo. La confianza médico-paciente es fundamental en estos casos”.

La opinión del experto
Alfonso Villa Vigil, es presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas de España: “Las molestias y el dolor no pueden ser la única causa por la que se acude al dentista”

¿Tenemos los españoles unos hábitos adecuados en lo que a la salud dental se refiere?
Aunque la población española cada vez está más concienciada sobre la importancia que tiene el cuidado de la salud bucodental, todavía hay muchos aspectos que mejorar. La presencia de dolor no puede ser la causa primordial para acudir al dentista. Es obvio que las visitas periódicas, al menos una vez al año, permiten detectar en fases tempranas patologías como la caries o las enfermedades periodontales. En este sentido, España es el cuarto país de la Unión Europea que menos va al dentista, sólo por delante de letonia, Hungría y Rumanía. Según la Encuesta de Salud Oral en España 2010 realizada por la Organización Colegial, el 85% de los padres no llevó a sus hijos al dentista, y el 52% de los adultos no acudió a una clínica dental. E igual de preocupantes resultan las cifras referidas a la tercera edad: solo el 38% asistió a una consulta dental.

Otro aspecto de enorme relevancia es el referido a la educación sanitaria a la población general, con la finalidad de transmitir claramente que la dentición temporal es fundamental para la futura salud de los dientes permanentes. No es razonable que en nuestro país, solo uno de cada cuatro dientes temporales con caries reciba el tratamiento oportuno. En cuanto a los hábitos de higiene oral, el 30% de la población reconoce que no se cepilla los dientes al menos dos veces al día, y el 30% de los padres reconocen que sus hijos no se cepillan los dientes –al menos- dos veces al día.

¿En qué situación nos encontramos en este sentido respecto a otros países de nuestro entorno europeo?
Nuestro país se sitúa entre aquellos que menos van al dentista: en 2010 solo fueron al menos una vez al año el 44% de los españoles, cuando la media de la UE es del 58%. En referencia a la dentición temporal, nuestras cifras de restauración están muy por debajo de la media europea. Muchos padres continúan con la falsa creencia de que la dentición temporal, al ser renovada, no tiene trascendencia.

¿Cuál es el gran reto de la los profesionales de cara a mejorar esta situación?
Junto a todos los aspectos comentados, otra de nuestras prioridades es concienciar e informar a la población sobre la importancia que tiene un diagnóstico precoz del cáncer oral o detectar aquellas lesiones que no presentan síntomas y que se encuentran en una fase precancerosa. No podemos olvidar que nuestro país ocupa el sexto lugar de la UE en cuanto a prevalencia y mortalidad de cáncer oral. Cada año se detectan más de 5.100 casos nuevos y fallecen 1.200 personas.

¿Cuál sigue siendo nuestra asignatura pendiente respecto a la salud bucodental?

Por una parte, existe una responsabilidad política en dinamizar los Programas de Asistencia Dental Infantil existentes en las diversas Comunidades Autónomas. En el mejor de los casos, como ocurre en el País Vasco y Navarra, solo lo utilizan el 65% de los potenciales beneficiarios. En el resto de las Comunidades Autónomas, este tipo de programas son utilizados únicamente por un 40% de los niños. Por lo tanto, los responsables políticos de los PADI’s tienen un gran reto por delante, como es el de procurar que los beneficiarios de estos programas lleguen a utilizarlos. Así mismo, el Consejo General lleva tiempo dialogando con los distintos representantes políticos para que las personas con discapacidad intelectual reciban atención odontológica básica en el Sistema Nacional de Salud.

Sin lugar a dudas, los inadecuados hábitos de higiene bucodental inciden muy negativamente en el estado de salud bucodental y, por ende, en la salud general, ya que no debemos olvidar que los problemas periodontales, además de provocar la pérdida dentaria, pueden incrementar el riesgo cardiovascular, la descompensación de la diabetes o el parto prematuro. Por lo tanto, en ese sentido, existe una responsabilidad del paciente en su autocuidado, la cual no es transferible. Por este motivo, cepillarse con dentífrico fluorado los dientes, la lengua y las encías siempre después de cada comida durante dos minutos, dedicando especial atención a la limpieza de antes de acostarnos, usar seda dental o cepillos interdentales, cambiar el cepillo cada tres meses y visitar al dentista al menos una vez al año, son otros aspectos que no hay que descuidar para tener una buena salud bucodental.

Cada vez es mayor la oferta de tratamientos para cuidar los dientes (blanqueamientos, limpiezas…) ¿Qué consejos daría a la hora de someterse a estas técnicas?
Antes de indicar el uso de un tratamiento de blanqueamiento dental es imprescindible la realización de un examen clínico previo de la salud oral y general del paciente, para descartar la existencia de una posible patología previa, como es el caso de las caries y enfermedades periodontales. Además, en el caso de que no exista ninguna patología, el dentista deberá establecer el protocolo a seguir en el tratamiento mediante los productos blanqueadores más adecuados para cada caso. Esta exploración clínica previa, que debe realizar siempre el dentista antes de iniciar el tratamiento blanqueante, tiene que efectuarse necesariamente en una clínica dental, ya que es el único lugar que contiene los equipamentos necesarios que garantizan la realización de actividades sanitarias sin riesgos para la salud del paciente.

 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos



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