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De la prueba de la rana al test de embarazo.

De la prueba de la rana al test de embarazo.

El resultado que hoy nos ofrecen estos sencillos kits nos aportan tanta fiabilidad como un análisis de sangre

La hormona del embarazo

Ya no hay que servirse de las ranas para saber con suficiente acierto si una mujer se encuentra o no embarazada. Este rudimentario método que durante años fue aplicado a muchas mujeres sin demasiada garantía de certeza tiene ya sustitutos más actuales y efectivos que garantizan entre un 97 y un 99% de acierto en el pronóstico. Son los llamados tests de embarazo, técnicas de análisis de orina y de sangre que basan su funcionamiento en la búsqueda de una hormona especial que sólo se produce en el organismo femenino cuando la mujer está embarazada. Se trata de la llamada Gonadotropina Coriónica Humana(hCG), también conocida como hormona del embarazo, una sustancia que el propio embrión comienza a producir desde su formación. Precisamente era esta sustancia la que hacía reaccionar a ranas, conejos, ratones o sapos cuando hace décadas eran empleados como instrumentos de prueba para determinar si una mujer se encontraba o no embarazada. Así, inyectando una pequeña muestra de sangre de la mujer en el animal se provocaba una reacción del aparato reproductor de éste ante la presencia de la hormona, que permitía confirmar si la paciente se encontraba o no en estado de buena esperanza.

¿Orina o sangre?

Dos opciones y un mismo resultado

La medición de la hormona del embarazo puede llevarse a cabo en sangre o en orina. En ambos casos, los resultados tienen una alta fiabilidad y exactitud.

  1. En el caso de las pruebas de orina, existen multitud de tests que pueden adquirirse en las farmacias y que, además de ofrecer un fácil uso, permiten cierta privacidad a la paciente, ya que pueden realizarse en la propia casa y sin necesidad de acudir a un laboratorio. Estos tests presentan diferentes fórmulas de elaboración. Algunos requieren depositar una pequeña cantidad de orina en un pequeño recipiente en el que posteriormente se introduce una tira que cambiará de color en función de los resultados. En otros casos, la orina se impregna en un palillo absorbente que se introduce durante unos 4 minutos en un cartucho provisto de un lector en el que se producirán cambios de color ante una reacción positiva. En el caso del test profesional, que se realiza en la propia farmacia, la orina se recoge en un cuentagotas y se deposita una determinada cantidad sobre una pequeña placa reactiva que mostrará una o varias rayas de color según se obtenga un respuesta positiva o negativa.

El cambio de color es la reacción más común de estos productos. La razón es que estos métodos de predicción se sirven de un colorante conjugado con anticuerpos. Al mezclarse con la orina y detectar la más mínima presencia de la hormona del embarazo, cambiará de color. Si ésta no está presente en la orina, no se producirá esta mezcla y, por tanto, no hay cambio de color.

Siempre es recomendable realizar esta prueba con la primera orina de la mañana, puesto que es la que concentra una cantidad más elevada de esta hormona. En cualquier caso, estos tests vienen acompañados por instrucciones de funcionamiento y de lectura de resultados que te ayudarán a guiarte con facilidad.

  1. El análisis de sangre nos ofrece una doble posibilidad. Se puede realizar un análisis cuantitativo de sangre, que mide la cantidad exacta de la hormona del embarazo en la sangre, o bien un análisis cualitativo, que, al igual que el test de orina, se limita a confirmar la presencia de dicha hormona en el organismo femenino, sin determinar cantidades exactas. Este tipo de análisis funciona tomando una muestra de más o menos 0,5 ml de sangre que, posteriormente, es mezclada con un reactivo especial. Transcurrido un período de tiempo de entre 5 y 10 minutos se producen cambios de color, o bien grumos y pozos que confirman el embarazo. En el caso del análisis cuantitativo, el resultado será positivo si la concentración de la hormona hCG en la sangre supera los 5mlU/ml. La presencia de esta hormona en la mujer embarazada se incrementa de manera progresiva durante todo el primer trimestre de gestación para después ir disminuyendo progresivamente.

Siempre es recomendable realizar esta prueba con la primera orina de la mañana, puesto que es la que concentra una cantidad más elevada de la hormona del embarazo

La principal diferencia entre el test de orina y el análisis de sangre estriba en el tiempo necesario, desde la ovulación, para determinar el embarazo. Así, mientras que el análisis de sangre puede indicar si la mujer está o no embarazada entre los 6 y 8 días después de ovular, en el test de orina es necesario que transcurran, al menos, 2 semanas. No obstante, existen pruebas de orina más sensibles que pueden ofrecer resultados transcurridos 6 días desde la concepción, o incluso un día después de no haber tenido el período menstrual.

¿Y si fallan?

Pese a ofrecer datos bastante fiables, las pruebas de orina y los análisis de sangre pueden fallar en sus resultados en determinadas circunstancias. Así, si el test de orina se realiza muy cerca del comienzo del embarazo, puede que no haya suficiente cantidad de hormonas para dar un resultado positivo, por lo que se recomienda volver a repetirlo si, en caso de haber obtenido un resultado negativo, se siguen dando síntomas de embarazo en la mujer. Para mayor fiabilidad, es recomendable realizar esta prueba al menos 2 semanas después de la fecha en que le correspondería ovular.

Por otra parte, puede darse una lectura en positivo del test de orina o del análisis de sangre si hemos estado tomando medicamentos que contienen la hormona del embarazo en su composición.



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