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Decálogo del buen paciente

Decálogo del buen paciente

Por José Vélez García-Nieto, de la Asociación Española  de Farmacéuticos de Letras y Artes

 

Como lo prometido suele convertirse en deuda, aquí esta el decálogo anunciado en la anterior columna con dos pequeñas salvedades: la primera, es pedir al amigo lector que lo contemple como el punto de vista desde el otro lado del mostrador; la segunda, que casi todos los decálogos son manifiestamente mejorables y que éste se encuentra abierto a todo tipo de rectificaciones.

1.- El paciente debe estar convencido de que entra en un establecimiento sanitario cuando accede a una farmacia y recordar que la faceta comercial siempre es secundaria.

2.- Acude solo a los profesionales en los que podamos tener depositada la confianza. Es nuestra salud la que está en juego.

3.- Nunca se debe dejar en segundo lugar el verdadero objetivo de la visita. Distraerse con el ofrecimiento de pequeños regalos o embaucadoras promesas, puede generar despistes que perjudicaran el curso de nuestras dolencias.

4.- No busques en la botica lo que no hay. No se trata de un rastrillo, ni se ofrecen milagros.

5.- Si precisas un consejo especial, en la farmacia debes concertar una cita con antelación para evitar interrupciones que a nadie benefician.

6.- Comenta con tu farmacéutico de confianza y cuanto antes, cualquier efecto detectado con el uso de un fármaco. Por nimia que pueda parece la variación, es importante  que la conozca el experto en la materia.

7.- Si un farmacéutico se niega a darte un medicamento, piensa siempre que es por tu bien. El abuso de antibióticos, por ejemplo, es perjudicial para todos.

8.- Sé exigente en apartados como la claridad del lenguaje, el trato respetuoso y amable, la confidencialidad o las aclaraciones que se precisen en el uso de cada medicamento.

9.- Reclama el consejo adecuado ante las informaciones sanitarias que, periódicamente, aparecen en los medios de comunicación. En general, los datos de los que disponen  los farmacéuticos suele ser más completos, sólidos y documentados.

10.- En cuestiones de salud, consulta fuentes informativas que sean fiables, consistentes y amenas. Aunque no sea muy educado señalar, esta revista que ahora compartimos es un buen ejemplo.

 



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