Degeneración neuronal.

Más del 1% de la población sufre algún tipo de degeneración o daño del sistema nervioso, primera causa de invalidez permanente. Ante este panorama desolador, parece que los esfuerzos para regenerar y mantener vivas las neuronas empiezan a dar sus frutos.

Nuestro cerebro contiene alrededor de 100.000 millones de neuronas y una cantidad varias veces superior a esta cifra de células gliales. Esta impresionante dotación de células nerviosas es la que nos permite controlar las funciones de la mente y el cuerpo, desde pensar o hablar hasta sonreír, respirar o hacer la digestión.

En realidad tenemos más neuronas de las que somos capaces de utilizar normalmente, lo que nos hace pensar que esta superpoblación parece actuar como un margen de seguridad que compensa la muerte neuronal que se produce diariamente, bien de forma natural o bien a consecuencia de accidentes o enfermedades. Sin embargo, cuando perdemos una cantidad suficientemente importante de neuronas, fracasan los mecanismos de compensación del sistema nervioso y aparecen las manifestaciones de la degeneración o el daño cerebral.

Según el Dr. Antón Álvarez, del Centro de Investigación Biomédica EuroEspes de La Coruña, Institución especializada en la investigación, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del sistema nervioso central, el denominador común a todas las enfermedades neurodegenerativas es que las neuronas dejan de funcionar y se mueren. Las causas y mecanismos por los que se produce esta degeneración son muy diversos, e incluyen desde alteraciones genéticas (enfermedades hereditarias), hasta agresiones físicas (traumas) o químicas (tóxicos). La conjunción de factores genéticos y ambientales adversos altera la maquinaria de las neuronas y conduce a la muerte celular que puede producirse por dos procesos diferentes: necrosis y apoptosis.

Tipos de degeneración neuronal

Según el Dr. Álvarez, en algunas dolencias la muerte neuronal se va produciendo poco a poco, pudiendo afectar a numerosas regiones cerebrales como en el caso de la enfermedad de Alzheimer, o sólo a determinadas estructuras nerviosas como en la enfermedad de Parkinson.

Otras patologías como los accidentes cerebrovasculares (derrames cerebrales) o los traumatismos craneales, provocan una pérdida brusca de gran cantidad de neuronas en una o más áreas del cerebro. Un modelo diferente de enfermedad degenerativa es la esclerosis múltiple, en la que en primer lugar se ven afectadas las células nerviosas que recubren las prolongaciones neuronales, muriéndose a continuación las neuronas. Además y por último, en personas que no padecen enfermedad alguna también puede llegar a producirse una pérdida progresiva de neuronas debida a la edad, lo que conocemos como envejecimiento cerebral.

¿Se pueden regenerar las neuronas?

“Si por regenerar entendemos recuperar neuronas dañadas o inactivas, la respuesta es sí. Lo que no es posible es resucitar las neuronas muertas. En este sentido un hallazgo muy importante es que, contrariamente a lo que se creía hasta hace poco, hoy se sabe que existen algunas células nerviosas que pueden dividirse y convertirse en neuronas en el cerebro adulto. Si conseguimos que estas células reemplacen a las que se mueren habremos obtenido la solución a muchos trastornos neurodegenerativos”, afirma Álvarez.

Progresos en el control de la neurodegeneración

Los avances en el estudio de la degeneración neuronal se han producido fundamentalmente en tres frentes:

  1. Conocimiento de las causas y mecanismos que la provocan.
  2. Disposición de métodos más precisos para detectarla en las personas afectadas.
  3. Desarrollo de nuevos tratamientos. Gracias a la Genética y a la Biología Molecular se han identificado varias alteraciones genéticas que causan enfermedades neurodegenerativas, con lo cual se ha abierto una puerta a la prevención de estas enfermedades. Las técnicas de neuroimagen funcional nos permiten evaluar cómo funciona el cerebro y qué áreas están alteradas. Además, los programas de tratamiento actuales permiten un grado de recuperación muy superior al que se alcanzaba hace tan sólo diez años.

Tratamientos antidegenerativos

Según el Dr. Álvarez existen varias clases de medicamentos con efecto neuroprotector, aunque la mayoría de ellos tiene una potencia antidegenerativa débil. Lo que hacen estos tratamientos es potenciar a las neuronas sanas para que suplan la función de las que se han muerto y, en menor medida, proteger a las neuronas dañadas contra la degeneración. “Actualmente estamos desarrollando un tipo de compuestos que se denominan neuroinmunotróficos porque protegen al sistema nervioso contra la degeneración, aumentando la supervivencia de las neuronas, y contrarrestan los efectos negativos de la activación neuroinmune cerebral, que es un factor agravante de la muerte de las neuronas”, afirma Álvarez.

Comportamiento en casos de daño o degeneración cerebral

Una persona afectada por esta enfermedad, lo primero que debe hacer es ponerse en manos de un profesional con experiencia o de un equipo especializado que valore su problema y le plantee las posibles soluciones.

Según el Dr. Álvarez, los pasos clave que deben darse para la evaluación de todos los casos son:

  1. Determinación de la naturaleza y alcance de la lesión nerviosa. Para ello son de gran ayuda las nuevas técnicas que permiten evaluar la función cerebral.
  2. Descubrimiento de las causas que la provocan, puesto que algunas se pueden tratar satisfactoriamente e incluso evitar.
  3. Instauración del tratamiento, los programas de rehabilitación y las ayudas técnicas más adecuadas.

¿En qué consiste el tratamiento? ¿dónde se realiza?

La degeneración del sistema nervioso es un problema complejo y como tal requiere un tratamiento muy especializado. Según afirma Antón Álvarez y conforme a las directrices internacionales, se recomienda individualizar el tratamiento en función de las necesidades de cada persona, obteniéndose los mejores resultados mediante un tratamiento integral que combine medicamentos, ayudas técnicas, rehabilitación, estimulación sensorial, terapia psicológica, logopedia y medidas de apoyo sociofamiliar de forma adecuada.

Lógicamente, este tipo de abordaje que nos permite tener éxito en la recuperación de las personas con degeneración o daño cerebral es factible en Centros Especializados que dispongan del personal y los medios necesarios para hacer tanto la valoración como el tratamiento.

Prevenir es posible

Indudablemente y según Álvarez, la prevención existe. Pero, ¿cuál es la mejor forma de prevenir la degeneración cerebral?: evitando las causas que la producen, especialmente los accidentes, traumatismos y hábitos tóxicos.

Para ello es muy recomendable llevar un estilo de vida sana y activa, ya que los hábitos tóxicos como el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, los excesos alimentarios (fundamentalmente grasas) y los ambientes contaminados perjudican la circulación cerebral, mientras que el ejercicio físico moderado y la actividad favorecen la oxigenación de nuestras neuronas.

Todas las enfermedades afectan de alguna manera al cerebro, por lo que es importante seguir algunos consejos generales para mantener la salud y tratar a tiempo cualquier dolencia. En algunos casos los estudios Genéticos permiten conocer la propensión a padecer ciertas enfermedades que producen o empeoran la degeneración cerebral, con lo que se puede detectar dicha predisposición tempranamente, a veces incluso antes del nacimiento, y aplicar las medidas correctoras más apropiadas.

EL CONSUMO DE ALCOHOL, TABACO Y OTRAS DROGAS, LOS EXCESOS ALIMENTARIOS Y LOS AMBIENTES CONTAMINADOS PERJUDICAN LA CIRCULACIÓN CEREBRAL, MIENTRAS QUE EL EJERCICIO FÍSICO MODERADO Y LA ACTIVIDAD FAVORECEN LA OXIGENACIÓN DE NUESTRAS NEURONAS



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