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Depresión: “en su gran mayoría sí se cura”

La depresión no es sólo tristeza, ni achacable a la fragilidad de carácter o a la falta de voluntad. Estamos ante una enfermedad mental muy compleja que conlleva una serie de síntomas muy incapacitantes. Bajo la batuta del psiquiatra Guillermo Lahera, te ayudamos a distinguirla.

Entre el 8% y el 15% de la población española padecerá una depresión a lo largo de su vida. De hecho, es el trastorno mental más frecuente en España y Europa aunque, sin embargo, aún cuenta con elevadas tasas de infradiagnóstico. Es, además, una de las primeras causas de discapacidad, y a veces está asociada a un problema médico subyacente, como una anemia, o un hipotiroidismo, o también al consumo de tóxicos. De ahí que el diagnóstico deba realizarlo un médico general, un psiquiatra u otro especialista. Según el doctor Guillermo Lahera Forteza, profesor de Psiquiatría y Psicología Médica en la Universidad de Alcalá de Henares e Investigador en el CIBERSAM, ser mujer, tener antecedentes familiares o estar desempleado, entre otros, constituyen factores de riesgo para padecer depresión.

Síntomas esclarecedores
Según explica el doctor Lahera, la depresión cursa con una extensa variedad de síntomas, tanto afectivos (tristeza, ansiedad, irritabilidad, bajo estado de ánimo, desesperanza…) como cognitivos (dificultades de atención y concentración, de memoria, de toma de decisiones y planificación, etc.) y somáticos (fatiga, cambios en el apetito y peso, alteraciones del sueño, cefalea, problemas estomacales…). De origen multifactorial, se cree que existen diferentes factores que podrían intervenir en su génesis, aunque lo más probable es que sea una interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales.síntomas de depresión

Recuperar la funcionalidad y evitar las recaídas
Según explica el doctor Lahera, la gran mayoría de depresiones sí se curan, aunque luego haya que recibir un tratamiento para prevenir recaídas. Luego hay un porcentaje de casos más resistentes, pero en general el futuro del tratamiento de la depresión debe encararse con esperanza, porque cada vez sabemos más de los mecanismos cerebrales subyacentes, contamos con tratamientos seguros y eficaces, y tenemos nuevas líneas de investigación científica en desarrollo. El objetivo terapéutico, en la actualidad, persigue que el paciente recupere la funcionalidad, de modo que pueda desempeñar las tareas de su día a día como lo hacía antes de la enfermedad. Hay que prestar atención a la presencia de síntomas residuales, que son aquéllos que permanecen tras la mejoría, y que siguen limitando la actividad habitual del paciente. Estos suelen manifestarse como dificultades cognitivas (falta de atención o de memoria), síntomas somáticos, insomnio o pérdida de apetito sexual. No son tan manifiestos como la tristeza, la desesperanza o la culpa, pero impiden que el paciente vuelva a su vida normal, de ahí la necesidad de detectarlos y tratarlos. El mejor tratamiento de la depresión es el individualizado, integral y circunscrito a las guías internacionales de práctica clínica. Tres son los pilares base del tratamiento: farmacológico, terapia psicosocial y psicoeducación.

 





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