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Descongestivos nasales: usos y abusos

Descongestivos nasales: usos y abusos

Los descongestivos nasales son ampliamente utilizados y no siempre de forma correcta. De hecho, paradójicamente, el mal uso o el abuso de descongestionantes es una causa frecuente de congestión nasal.

Los principios activos de estos medicamentos (nafazolina, fenilefrina, etc.) son vasoconstrictores, es decir, actúan disminuyendo el tamaño de los vasos sanguíneos, en este caso de la mucosa nasal. Esto reduce la hinchazón de forma rápida e intensa y el efecto puede durar hasta 4 horas. Sin embargo, al término de este tiempo, por un mecanismo compensatorio, los vasos sanguíneos vuelven a aumentar su diámetro y se produce de nuevo congestión “de rebote”. Esto puede llevar a algunos pacientes a sobredosificar el medicamento, e incluso a depender de él para respirar bien, en un círculo vicioso. Por este motivo, no debes utilizar descongestionantes nasales durante más de 3 días y siguiendo siempre la posología indicada en el prospecto. Aunque no necesitan receta médica, no están exentos de contraindicaciones y efectos adversos. Los pacientes con diabetes, glaucoma, cardiopatía, arritmia, hipertensión arterial y otras patologías no deben utilizarlos y pueden interaccionar, por ejemplo, con algunos antidepresivos (IMAO).

¡Despéjate en 7 pasos!

1.      Bebe abundante líquido: ayuda a fluidificar el moco y facilitar su expulsión.

2.      El vapor suele mejorar la congestión, por ejemplo tras la ducha. No se recomienda inhalarlo directamente del agua hirviendo (quemaduras).

3.      Algunos aceites esenciales, como el de eucalipto, se utilizan tradicionalmente para este fin, pero están totalmente contraindicados en embarazadas (riesgo para el feto), niños menores de 3 años y pacientes asmáticos (se puede producir broncoespasmo). Es mejor utilizar un humidificador.

4.      Normalmente la congestión empeora al estar tumbado, así que, al acostarte, procura mantener la cabeza más elevada que el resto del cuerpo.

5.      Realiza lavados con agua de mar o soluciones salinas: sirven tanto para la higiene nasal como para descongestionar la mucosa y se pueden utilizar sin problemas en niños y mujeres embarazadas. Se recomienda hacer lavados 3-4 veces al día.

6.      Si el motivo de la congestión y/o rinitis es la alergia (lo que se conoce como rinitis alérgica estacional), aparte del tratamiento oral, el médico puede prescribir antihistamínicos nasales (azelastina, levocabastina) o corticoides nasales en spray o gotas (budesonida, beclometasona, fluticasona…).

7.      También pueden ser útiles las tiras adhesivas para dilatar las fosas nasales.





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