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Deshidratación. Los líquidos como fuente de salud....

Deshidratación. Los líquidos como fuente de salud.

¿Te sientes mareado, con fatiga y tienes la boca seca? Estos son algunos de los síntomas que pueden provocar un estado de deshidratación. Ingerir tres litros de líquido al día es la mejor manera de prevenirlo.

Y es que toda precaución es poca ante la ola de calor en la época estival. Según el Ministerio de Sanidad, 26 personas fallecieron a causa de ésta el pasado verano, un 8% más respecto al periodo 1996-2002. Por este motivo y ante la inminente posibilidad de que se registren nuevos casos este verano, el Gobierno español tiene activado desde el pasado 1 de junio el Plan de Prevención de los efectos de la ola de calor y que permanecerá hasta principios de octubre. El objetivo del plan es prevenir y reducir los efectos negativos del calor excesivo sobre la salud, especialmente entre los mayores, niños, enfermos crónicos y personas socialmente desfavorecidas, que son los colectivos más vulnerables. Durante estos cuatro meses, Cruz Roja ha habilitado, las 24 horas del día, el teléfono 900 22 22 99, para ofrecer un servicio de consulta a los ciudadanos, además de, si fuera necesario, generar visitas domiciliarias a las personas que se considere en situación de riesgo.

Qué es la deshidratación

La deshidratación es la pérdida de agua, en primer lugar de la sangre y después de todo el cuerpo, lo que origina una concentración anormal de los líquidos corporales. Cuando esta pérdida de líquido es prolongada aparece la deshidratación. La sangre se espesa, diminuyendo el transporte de oxígeno (O2) hacia los órganos, elevando su temperatura provocando un menor rendimiento, mayor cansancio y una disminución de la concentración y la coordinación.

Leve, moderada y grave

La deshidratación se clasifica en leve, moderada o severa con base en el porcentaje de pérdida de peso corporal. La deshidratación leve provoca cansancio, debilidad y mareos;  la moderada, calambres, mareos y desorientación, sobre todo si hay mucho sol, y, por último, la grave, puede provocar la muerte.

Causas

La deshidratación se presenta cuando el cuerpo pierde agua y sales esenciales como el sodio, potasio, bicarbonato de calcio y fosfato. Bajo circunstancias normales, todas las personas pierden agua a través del sudor, lágrimas, orina y heces, y la pérdida es reemplazada al tomar agua y alimentos que lo contienen. Sin embargo, cuando una persona presenta fiebre, diarrea o vómito o bien cuando se expone demasiado al sol, puede sufrir de deshidratación. Sin importar su causa, la deshidratación debe ser tratada de inmediato.


 Insolación

Una prolongada exposición bajo los rayos solares puede desencadenar un cuadro de insolación. Puede ser de leve a grave, dependiendo del tipo de piel y de la cantidad de exposición al sol y se considera un factor de riesgo fuerte para el cáncer de piel y para daños en la dermis ocasionados por el sol, tales como las arrugas. Cuando la acción de los rayos solares es intensa, la temperatura ambiental también es elevada, por lo que no es raro que la persona que sufre una insolación sufra simultáneamente también algún otro trastorno por el calor, como el golpe de calor o el agotamiento por calor. Y es que las personas experimentan enfermedades relacionadas con el calor cuando el sistema de control de temperatura de su cuerpo se sobrecarga, y se supera, por tanto, el intervalo óptimo corporal que oscila entre los 36º y 38ºC.



8 consejos para prevenir la insolación, según el Ministerio de Sanidad
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1.        Durante los días de mucho calor, refréscate cada vez que lo necesites.

2.        Bebe agua abundantemente y procura que niños y ancianos también lo hagan.

3.        Protégete de la exposición directa al sol.

4.        Evita la realización de esfuerzos físicos en las horas de más calor.

5.        Permanece el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados.

6.        Usa ropa clara, ligera y que deje transpirar.

7.        Ten en cuenta que las altas temperaturas afectan especialmente a los niños, mayores y enfermos crónicos (colectivos más vulnerables).

8.        Mantén tus medicinas en un lugar fresco, el calor puede alterar su composición y su efecto.


El Plan de Prevención de la ola de calor ha habilitado el 900 22 22 99 para que todo aquel que lo desee realice sus consultas y, en el caso de que lo necesite, pueda pedir ayuda

Cómo sabes si estás deshidratado

Algunos síntomas de la deshidratación en adultos son sed, orinar menos frecuentemente, piel seca, fatiga, mareo, confusión, boca y membranas mucosas resecas, aumento del pulso y respiración. En los niños, también se pueden presentar boca y lengua seca, falta de lágrimas al llorar, fiebre alta, pañales secos con más de 3 horas, abdomen sumido, y ojos y mejillas hundidas, irritabilidad y piel que no vuelve a su estado normal cuando se pellizca suavemente.

Mareo, fatiga y confusión son los principales signos de un cuadro de deshidratación


Cómo tratarla

En casos de deshidratación leve, se recomienda la re-hidratación tomando líquidos y suero oral. Éste último se puede preparar agregando agua hervida a los sobrecitos de suero oral en polvo. Es mejor suministrar con frecuencia pequeñas cantidades de líquido, utilizando un cuchara o una jeringa, en vez de forzar a beber una cantidad grande de líquido de una sola vez, ya que esto puede producir más vomito. En caso de deshidratación moderada, se requiere de líquidos intravenosos. Los casos de deshidratación severa son una emergencia médica y se requiere de hospitalización.


La importancia del agua

El agua es el principal componente de los seres vivos. El cuerpo humano tiene un 75% de agua al nacer y alrededor de un 60% en la edad adulta. Aproximadamente alrededor de un 60% de ese agua se encuentra en el interior de las células, mientras que el resto es el que circula en la sangre y baña los tejidos. El agua es también el encargado de retirar de nuestro cuerpo las sustancias de desecho del metabolismo celular y tiene un papel esencial en la regulación de la temperatura corporal, por medio de la evaporación del agua.

La deshidratación debe ser tratada de inmediato ya que puede causar la muerte

Que no te confunda el calor


 

Agotamiento por calor
Golpe de calor
Qué es

Se desarrolla gradualmente y se produce por la pérdida de sal y agua del cuerpo debido a una excesiva sudoración. Suele ocurrirle a personas que no están acostumbradas a un ambiente cálido y húmedo, o a aquellas que presentan vómitos y diarrea.

Se produce por un fallo del termostato del cerebro. El cuerpo se recalienta peligrosamente debido a una fiebre alta o una exposición prolongada al calor. A veces se produce después del agotamiento por calor, cuando cesa la sudoración y el cuerpo no se puede enfriar por evaporación. El golpe de calor puede ocurrir de repente, causando la pérdida del conocimiento en cuestión de minutos. El afectado lo nota al sentirse mal.

Síntomas

-Dolor de cabeza, mareo y confusión.

-Pérdida del apetito y náuseas.

-Sudoración, con piel pálida y pegajosa.

-Calambres en brazos, piernas o en la pared abdominal.

-Debilitamiento rápido, pulso y respiración débiles.

-Dolor de cabeza, mareo e incomodidad.

-Inquietud y confusión.

-Piel caliente, arrebolada y seca.

-Deterioro rápido en el nivel de respuesta.

-Un pulso fuerte y rápido.

-Temperatura corporal superior a 40ºC.

Tratamiento

1.Ayude al afectado a ir a un lugar fresco. Acuéstelo y levántele las piernas.

2.Déle a beber mucho agua que contenga sal.

3.Aunque el afectado se recupere con rapidez, asegúrese de que le vea un médico.

4.Si el afectado empeora, llame a una ambulancia.

1.Traslade rápidamente al afectado a un lugar fresco. Quítele la ropa. Llame a una ambulancia.

2.Envuelva al afectado en una sábana fría y húmeda y manténgala así hasta que la temperatura baje a los 38ºC.

3.Una vez que la temperatura descienda, sustituya la sábana húmeda por otra seca. Controle con cuidado al afectado hasta que llegue ayuda.



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