Diabetes, dieta y ejercicio

Los alimentos que comemos se transforman en glucosa. Ésta es esencial para el organismo aportando la energía que necesitamos, pero precisa de insulina para acceder a las células y desarrollar su función. Nuestro organismo regula la cantidad de glucosa manteniéndola dentro de unos límites aceptables (entre 70 y 120 mg/dL en ayunas), de modo que si aumenta su cantidad en sangre habrá más insulina. Cuando la insulina no puede hacer bien su trabajo, la glucosa no entra en la célula y permanece en sangre. Por ello, el diabético tiene una cantidad elevada de glucosa en la sangre, lo que es perjudicial porque hay más riesgo de problemas en corazón, ojos, riñones, etc.

Vemos entonces que la dieta es un componente principal del tratamiento de la diabetes. Esta dieta no precisa de alimentos especiales. Es más, su dieta puede ser perfectamente apta para el resto de la familia. Ha de cuidar especialmente la ingesta de azúcares y grasas ¡lo que se llama una dieta saludable! Porque el objetivo es reducir el peso y mantenerlo. Así, la glucosa permanecerá en su rango tolerable. Por otra parte, el ejercicio contribuye a quemar glucosa del organismo, por lo que ha de estar perfectamente relacionado con la comida, que es la fuente de glucosa.

La comida y el ejercicio son esenciales para el control de la glucosa en sangre. No se debe aumentar o reducir ninguno de ellos del plan de tratamiento recomendado por el médico. Ello haría perder el control de la glucosa siendo más fácil la aparcición de problemas.

 

Recuerda:

 

– La comida es la fuente principal de glucosa en el organismo

– Una dieta adecuada hace que la glucosa se mantenga en sus niveles

– El ejercicio es la forma de eliminar glucosa del organismo

– Habrá, por lo tanto, un balance entre comida y ejercicio

– En ningún momento, la comida y el ejercicio sustituyen la medicación del diabético

– Consulta inmediatamente cualquier duda



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