Diabetes. pautas saludables.

Al igual que ocurre con
otras enfermedades, los hábitos de vida que adopta el paciente diabético juegan
un papel fundamental en la evolución de su enfermedad. Seguir una dieta
equilibrada controlando los alimentos que se ingieren y su aporte calórico, y
adaptarla a las características individuales de cada paciente (actividad física
que desarrolla, edad, sexo, y relación entre peso y talla) son las claves
principales para tener bajo control esta patología. Además, son prioritarios el
abandono del tabaco y el control de los factores de riesgo cardiovascular
(hipertensión, exceso de colesterol u obesidad).

La diabetes mellitus es una
enfermedad en la que el organismo es incapaz de usar y almacenar la glucosa de
forma adecuada, lo que provoca que ésta permanezca en la sangre en cantidades
superiores a las normales, coexistiendo, a su vez, otras alteraciones
metabólicas. Dentro de esta enfermedad se pueden distinguir dos tipos
distintos: la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2, entre las que existen
notables diferencias en cuanto a las causas de su aparición, las personas
afectadas o los tratamientos administrados.

Recordemos
que en España existen 2 millones de diabéticos, y que casi el 90% padece
diabetes tipo 2 (relacionada con la obesidad y el estilo de vida sedentario).
Para todos ellos, disfrutar de las celebraciones navideñas es posible siempre y
cuando tengan presente algunos principios básicos para controlar su glucemia.

1. En líneas generales la dieta del diabético tipo 2
debe basarse en…

Reducir
la ingesta de hidratos de carbono simples (azúcares, dulces, refrescos, frutas
y zumos…) puesto que son absorbidos rápidamente por el intestino y causan
subidas bruscas en los niveles de glucosa. Además, es aconsejable limitar la
ingesta de grasas (no deben superar el 30 por ciento del total de las calorías
diarias) y reducir el consumo de bebidas alcohólicas.

2.
Hidratos de carbono complejos frente a los simples

Los hidratos de carbono
complejos (pan, pasta, cereales, verduras, legumbres…) permiten una
liberación paulatina de la glucosa, lo que evita peligrosas elevaciones de ésta
en la sangre. Además, retrasan la sensación de hambre y disminuye así el riesgo
de realizar pequeñas ingestas entre horas en las que se suelen consumir
alimentos no muy recomendables.

4. Imprescindible: la fibra

La fibra consigue retardar
la absorción de los hidratos de carbono simples o azúcares  ya que ralentiza el paso de la comida a
través del estómago y del intestino. Si la cantidad recomendada de fibra es de
30 gr. diarios, en los pacientes diabéticos debe incrementarse hasta los 40 gr.
diarios (pan, cereales integrales, verduras y legumbres).

3. Grasas bajo control

Es aconsejable que no superen el
30 por ciento de las calorías totales ingeridas cada día y que el porcentaje de
grasas saturadas (procedentes de productos animales fundamentalmente) no supere
el 10 por ciento del total de calorías diarias. Las grasas son el nutriente que
más calorías aporta, pues un gramo de grasa aporta al organismo 9 calorías,
mientras que las proteínas y los hidratos de carbono aportan 4 calorías por
cada gramo. En general, los diabéticos deben realizar ingestas calóricas de
entre 1.250 y 1.750 calorías en función de su actividad física y
características personales.

5. El alcohol, un
imposible

El alcohol no es apto para
diabéticos. Cuando el organismo recibe una cantidad de alcohol superior a la
que metaboliza en condiciones normales (más de 7 gr.), este exceso pasa a la
sangre aumentando su concentración. Al entrar en la sangre se convierte en una
sustancia tóxica que el hígado intenta eliminar, de tal forma que cuando se dedica
a metabolizar el alcohol deja de metabolizar glucosa, por lo que una persona
con diabetes puede sufrir una hipoglucemia de carácter severo. Por ello, si se
consume, siempre será previa autorización médica, con moderación, durante en
las comidas y optando por aquellas con pocos azúcares como el vino o la sidra
natural. 

Y entre el resto de las
bebidas, ¿cuáles están aconsejadas? Son aptas el agua, infusiones, café
descafeinado y las bebidas light en las que se ha sustituido el azúcar
por un edulcorante artificial. No son recomendables las bebidas refrescantes
como colas, naranjadas, limonadas, bitters, zumos o néctares de frutas o
batidos (1 lata de cola o tónica equivaldría a 4 sobres de azúcar).

6. Puntualidad británica…

O mantener costumbres muy
estables en cuanto a comidas se refiere. Se recomienda dividir la ingesta
diaria de alimentos en 4-6 tomas ya que así se contribuye a mantener estables
los niveles de glucosa en sangre, realizar las comidas siempre a la misma hora
y no saltarse ninguna.

7. Alimentos light, sin azúcar y aptos para
diabéticos, con precaución

Muchos
piensan que el consumo de alimentos light está permitido porque no
tienen azúcar, pero pueden contener otro tipo de hidratos de carbono. No los
tome sin antes consultar a su médico y leer atentamente la etiqueta. Algo
parecido ocurre con los productos que rezan ?con fructosa?, ?sin azúcar
añadido? o ?aptos para diabéticos?, que proliferan en Navidad a la vez que la
confusión sobre su aporte calórico. La mayoría de consumidores creemos que se
trata de productos con menos calorías, pero no siempre tiene por qué ser así.
Se debe leer atentamente la composición, valorar los hidratos de carbono, y
efectuar una sustitución por una cantidad de pan o de otro farináceo. No se
debe, pues, tomarlos libremente, sino en pequeñas porciones. Si en la etiqueta
o el envase de algunos de estos dulces no existe suficiente información para
este cálculo, no se arriesgue.

8. Ejercicio y tabaco: una de cal y otra de arena

Es
importante controlar los niveles de glucemia antes durante y después de la
realización de una actividad física ya que se corre el riesgo de sufrir
hipoglucemias. También es posible la aparición de hiperglucemias si la práctica
es muy intensa o se lleva sin la suficiente cantidad de insulina. Pero con un
control adecuado de glucosa, no existe ninguna contraindicación para la
práctica deportiva. Los ejercicios aeróbicos son los indicados para personas
diabéticas, entre ellos el footing, montar en bicicleta, la natación, el esquí,
el golf…. Se desaconseja por el contrario realizar actividades de carácter
anaeróbico (pesas, escalada, lucha o artes marciales).

En
cuanto al tabaco, está terminantemente prohibido: causa importantes daños a las
personas diabéticas tanto en las de tipo 1 como en las de tipo 2.



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