Diálogo de besugos.

DIÁLOGO DE BESUGOS

  • Si, como lo como, hecho
    o no hecho, lo echo. ¿Para qué lo como?
  • ¿Cómo?
  • Cómo, ¿qué?
  • ¿Qué come usted?
  • ¿Y usted, cómo está?
  • ¡Ay, qué lío de
    Montepío!
  • Pues de este tío no me
    fío, pero no es del Montepío.
  • ¿Qué tío?
  • El médico de cabecera,
    que no es del Montepío.
  • ¡Ay, por Dios, pare
    usted que me estoy mareando!
  • Mareada estoy yo con el
    puñetero plan de adelgazamiento.
  • Pues aclárese porque no
    me estoy enterando de nada.
  • Yo fui a un médico de
    pago para ponerme a plan y entre otras cosas me mandó unas barritas de
    fibra dietética que usted me vendió, ¿se acuerda?
  • No exactamente, pero
    siga.
  • Pues que el médico del
    Seguro me dice que no sirven para nada. Que, como lo como, lo echo.
  • Vayamos por partes. La
    fibra en sí no es un alimento y eso es lo que le ha dicho el médico.
  • Yo empecé con la dieta
    de las proteínas y tuve problemas de estreñimiento y entonces me puse en
    manos del especialista que me mandó esas barritas.
  • Pero no confundamos.
    Los preparados a base de fibra tienen muchas finalidades. No sólo como
    laxantes sino, también, para bajar las cifras de glucosa y colesterol en
    sangre.
  • ¿Para el colesterol?
  • Sí. La fibra provoca la
    gelificación del quimo y dificulta la absorción de la grasa.
  • ¿Mande?
  • Perdone, es una deformación
    profesional. Digamos que la fibra envuelve la comida grasa formando como
    un gel que retrasa el que el intestino la absorba.
  • ¡Qué interesante! ¿y lo
    del azúcar?
  • En este caso la fibra
    endentece la absorción de la glucosa por parte de la sangre.
  • O sea, que eso que
    anuncian tanto de la fibra para adelgazar, ¿es mentira?
  • No. La fibra es
    importante en los regímenes dietéticos.
  • ¿Y cómo me dicen que no
    sirven para nada?
  • Es que no han debido de
    explicárselo bien. Cuando se come mucha fibra, se produce una sensación de
    saciedad.
  • Pero, si no alimenta y
    se echa como entra, ¿cómo es esto?
  • Porque la fibra
    presenta un contenido calórico bajo para la actividad masticatoria que
    requieren y el volumen que ocupan.
  • ¿Pues sabe usted que me
    parece que la fibra es muy apañada? ¡Sirve para todo! A partir de ahora me
    voy a hinchar de fibra.
  • Tampoco es eso, mujer.
    Los excesos no son buenos.
  • Pero por lo que me
    dice, la fibra es muy buena y no es perjudicial.
  • Como todo, tiene sus
    efectos negativos si se abusa de ella.
  • Que no alimenta,
    ¿quizás?
  • Por supuesto que no
    alimenta, pero además puede reducir la absorción de nutrientes, como son
    los componentes minerales de los alimentos. También se dan casos de
    diarrea.
  • Oiga, ¿y la fibra sólo
    se vende en farmacias?
  • No hace falta comprar fibra.
    La dieta habitual está repleta de alimentos ricos en fibra.
  • ¿Como cuáles?
  • Judías, garbanzos,
    guisantes, higos, ciruelas?
  • Todos me gustan. ¿Y
    cuál tiene más fibra?
  • El alimento que más
    fibra tiene es el salvado de trigo.
  • ¿El salvado de trigo?
    ¿Y eso, cómo lo como?
  • ¿Otra vez vamos a
    empezar? Se come crudo.
  • ¡Uy, qué asco! ¡A mí no
    me entra por el ojo! ¿Qué tipo de fibra es?
  • Si no le entra por el
    ojo, digamos que es fibra óptica.
  • ¿Y qué cantidad de
    fibra ha de tomarse?
  • Un máximo de 35 gramos
    por día. Mire, le doy una tabla con los porcentajes de cada alimento.
  • Esta que pone aquí, la
    soja, ¿también es de fibra óptica?
  • Porque tampoco le entra
    por el ojo, ¿verdad?


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