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Diarrea del viajero, salud en la mochila.

Diarrea del viajero, salud en la mochila.

Llega el buen tiempo y con él, el número de personas
que se embarcan en viajes a destinos exóticos. Si no quieres contar a tu vuelta
más que malas experiencias, sé previsor y toma precauciones frente a la
conocida diarrea del viajero.

El placer de viajar y hacer
turismo es un lujo que gracias a los vuelos a bajo coste y a las ofertas
existentes en Internet es cada vez más asequible. De hecho, se calcula que cada
año más de 50 millones de personas viajan a países en desarrollo, el nuevo
atractivo turístico, y esta cifra continúa aumentando, y con ella la adquisición
de enfermedades propias de las zonas visitadas. De todas estas patologías, la
más frecuente sin duda continúa siendo la conocida diarrea del viajero, de la que se calculan unos 50.000 casos
diarios a nivel mundial y que es, en términos de volumen, la principal consulta
diagnóstica de viajeros que regresan de zonas no desarrolladas.

La diarrea del viajero, conócela

Aunque no hay un acuerdo unánime en la definición,
clásicamente se entiende por diarrea del viajero la presencia de 3 ó más
deposiciones no sólidas a lo largo de 24 horas, que puede ir acompañada o no
por otras manifestaciones como cólicos, náuseas,
vómitos, fiebre o presencia de sangre en heces. El doctor JoséAlfredo Carreto, de la Asociación Española de Enfermedades
Infecciosas y Microbiología Clínica
, detalla sus rasgos:

  • Habitualmente el cuadro se presenta a lo largo de
    la primera semana de estancia en
    la zona.
  • Aparece de forma abrupta, a veces precedido y
    frecuentemente acompañado por la presencia de cólicos abdominales y malestar general, pudiendo asociarse a
    otras manifestaciones ya reseñadas como náuseas, vómitos (10-25% de los
    casos), fiebre habitualmente de bajo grado (hasta 30%) y presencia de
    sangre en las heces (1-10%).
  • Generalmente sigue un curso benigno, siendo infrecuente la afectación importante del
    estado general y cifrándose la hospitalización por esta causa en el 1% de
    los casos.
  • La duración promedio del cuadro es de cuatro días incluso sin
    tratamiento y estando el 50% de los pacientes que la sufren libres de
    síntomas dentro de las 48 horas del inicio.
  • Aunque es muy
    raro que sea severa
    y es excepcional que produzca mortalidad, se
    calcula que entre el 30 y 45% de los pacientes que la padecen quedan
    incapacitados para poder seguir con su plan de viaje durante al menos de 12 a 24 horas, habiéndose
    estimado que aproximadamente en el 1% de los pacientes, la diarrea
    persiste durante más de 3 meses.
  • Su tratamiento se basa en la rehidratación por vía oral siempre que sea posible, y
    ocasionalmente en un tratamiento antibiótico dirigido a cubrir los
    gérmenes que con mayor frecuencia están implicados en estos cuadros.

Zonas de riesgo

El principal determinante de
riesgo de padecer un cuadro de diarrea es el lugar de destino del viaje,
existiendo diferencias importantes entre las distintas regiones en cuanto al
riesgo (normalmente en relación directa con las condiciones sanitarias y de
higiene en la zona) y la etiología de la diarrea. Clásicamente la geografía
mundial se divide en 3 zonas según el riesgo de diarrea para los viajeros que
acceden a ellas:

  • ZONAS DE BAJO RIESGO (menos de 8% de viajeros
    padecerán procesos diarreicos por cada 15 días de estancia): USA, Canadá,
    Australia, Nueva Zelanda, Japón y países de Europa Occidental y norte de
    Europa.
  • ZONAS DE RIESGO INTERMEDIO (entre 8 y 20% de
    viajeros padecerán procesos diarreicos por cada 15 días de estancia):
    Países de Europa del Este, Sudáfrica y regiones del Caribe.
  • ZONAS DE ALTO RIESGO (más de 20% de viajeros
    padecerán procesos diarreicos por cada 15 días de estancia. En algunos
    destinos la tasa es de hasta el 90%): Sudeste asiático, África, América Central y América del Sur.

Medidas de prevención

Las bebidas y comidas contaminadas son las fuentes más
frecuentes para la adquisición de infecciones. Para los viajeros a áreas de
alto riesgo, explica el doctor Carreto, se pueden realizar varias recomendaciones que
si bien pueden minimizar el riesgo de diarreas, éstas no eliminan el riesgo completamente.

  • Seguir estrictamente las medidas higiénicas elementales como
    lavarse las manos antes de las comidas, o si el riesgo es alto, no lavarse
    los dientes con agua del grifo.
  • Evitar la ingesta de alimentos y bebidas con riesgo de
    contaminación: verduras crudas, salsas, mayonesas, postres fríos
    preparados, carnes, mariscos o pescados crudos o poco cocinados, agua no
    embotellada o bebidas diluidas con agua y fruta sin pelar o que lleve
    cortada cierto tiempo.
  • El lugar donde se consumen los alimentos también es importante
    para adquirir las infecciones, siendo el riesgo máximo para alimentos
    adquiridos en puestos callejeros o vendedores ambulantes. Las comidas
    preparadas y los alimentos que han sido cocinados y permanecen horas a
    temperatura ambiente, como las adquiridas en buffet, suponen un alto riesgo y deberían ser recocinadas.
  • Se les debe advertir a los viajeros la necesidad de consumir
    alimentos recién cocinados y servidos calientes (emitiendo vapor), y beber
    agua embotellada, así como bebidas hervidas (café y té) o tratadas con
    yodo o cloro.
  • El mejor sistema de desinfección del agua para evitar las diarreas
    por bacterias, parásitos y la mayoría de los virus es hervirla durante 1
    minuto (3 minutos para eliminar virus en áreas de más de 2.000 metros de
    altitud) y enfriada a temperatura ambiente (no añadir hielo).
  • Cuando no se puede hervir el agua la alternativa es la
    desinfección con yodo o cloro que están disponibles en farmacias y algunos
    centros comerciales, siguiendo las instrucciones cuidadosamente. Los
    filtros de agua son una alternativa al hervido o al uso de productos
    químicos.


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