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Dieta Atlántica: la buena mesa

Dieta Atlántica: la buena mesa

Dieta Atlántica: la buena mesa

Además de la conocida Dieta Mediterránea los expertos reivindican un nuevo concepto de dieta cardiosaludable: la Dieta Atlántica, que se caracteriza por un mayor consumo de pescados, verduras, hortalizas y legumbres típicas de la zona y por su modo de preparación tradicional en cocción lenta a baja temperatura. Lo que está claro es que a un lado y otro de la península abunda la buena mesa. Estas Navidades, no te prives de nada.

Asociada a una menor incidencia de complicaciones cardiovasculares, la Dieta Atlántica consiste en un nuevo patrón alimentario del que se ha hablado, y mucho, en el último Congreso de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN). La mesa de trabajo ¿Qué sabemos sobre la dieta atlántica?, moderada por el doctor José Manuel Fernández García, miembro del Grupo de Trabajo de Nutrición de SEMERGEN, ha abordado las características principales de la dieta propia de las comunidades atlánticas del sur de Europa, sus orígenes históricos y la evidencia disponible sobre sus beneficios para la salud.

Dieta gallega y portuguesa: dos referentes
Según el doctor Fernández, la Dieta Atlántica se caracteriza por un mayor consumo de pescados, mariscos, verduras y hortalizas propias de este área geográfica del Sur de Europa bañada por el Atlántico, que incluye Galicia, Portugal y la Bretaña francesa entre otras zonas. En España, Galicia es el mejor exponente de esta dieta  y uno de los paraísos a los que los amantes de la buena mesa siempre quieren volver. Durante el Congreso, la doctora Rosaura Leis, vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica, ha realizado una revisión de las evidencias científicas actuales sobre la materia, entre las cuales figuran estudios que muestran que la dieta tradicional del noroeste español y Portugal se ha asociado con una menor incidencia de complicaciones cardiovasculares. También se han observado mejores valores de triglicéridos en sangre, así como mejores marcadores de inflamación y metabolismo de la glucosa entre familias que de forma habitual siguen la dieta atlántica, aunque según explica, es necesario seguir investigando para comprender estos efectos.

Principios marcados por la calidad

·        Esta dieta se caracteriza por la abundancia de alimentos de temporada, locales, frescos y mínimamente procesados.

·        Abundancia de alimentos procedentes de vegetales: verduras y hortalizas (antioxidantes y fitoquímicos con potencial antioxidante adicional), frutas, cereales (pan con grano entero), patatas, castañas, nueces y leguminosas. Los cereales, patatas y legumbres constituyen la mejor manera de aportar hidratos de carbono complejos y fibra alimentaria. Se recomienda el consumo de pan elaborado con harinas de menor extracción y el uso de la cocción para la preparación culinaria de la patata.

·        La calidad de sus productos distingue sus platos, en los que los pescados y mariscos frescos, congelados o en conserva. Aportan proteínas de alto valor biológico, ácidos grasos omega 3, vitamina D, calcio (pescado pequeño consumido entero o pescados enlatados) y elementos traza.

·        Preparación culinaria preferente: cocción, guisado y brasa. Esta dieta se distingue por técnicas de cocinado muy naturales y sencillas, para mantener la calidad de sus ingredientes y su valor nutritivo. Se ha planteado que el modo de preparación tradicional de algunos alimentos, como las cazuelas, así como las preparaciones en cocción lenta a baja temperatura, tienen relevancia en los beneficios derivados de este patrón alimentario.

·        Consumo de vino, normalmente con las comidas, y en cantidades moderadas.

·        También se caracteriza por un consumo moderado de carnes magras de cerdo, ternera y ave, acompañadas en el plato de verduras, legumbres o patatas. Aportan proteína de alto valor biológico, hierro altamente utilizable y equivalentes de niacina. Al respecto, José González Solla, jefe de cocina del Restaurante Casa Solla, en Pontevedra, que durante el Congreso ha aportado una visión práctica de cómo incorporar a la alimentación de cada día las recomendaciones de la nueva pirámide de la alimentación saludable, comenta que la dieta atlántica es mucho más que mar. “No podemos olvidarnos de que los pastos gallegos condicionan la carne de las reses y la hacen muy buena. Y eso, al fin y al cabo, viene dado por el clima que favorece la vegetación de la que se alimentan”, afirma.

·        Uso de aceite de oliva para aliñado y cocinado.

·        Consumo de leche y derivados lácteos, en especial quesos.

·        Ingesta abundante de líquidos, fundamentalmente agua.

·        Los expertos también recomiendan realizar actividad física todos los días, ya que es tan importante como comer adecuadamente.


En diciembre, elige…
* Por la Fundación Dieta Atlántica

Pescados: Bacalao, berberecho, calamar, dorada, lubina, palometa roja, percebe, pota, salmonete, sargo y vieira.

Frutos secos: castaña y nuez.

Carnes: ciervo o venado, corzo, jabalí y liebre.

Legumbres: habas.

Frutas: arándano, caqui, kiwi, limón, naranja, manzana, membrillo, pera y uva.

Verduras: acelga, ajo, alcachofa, apio, berenjena, brécol o brócoli, cebolla, col lombarda, coliflor, espinaca, grelo y nabiza, guisante, lechuga, pimiento, puerro, rábano, repollo, tomate y zanahoria.





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  1. Aag

    22 diciembre

    Si, interesante que se vayan describiendo distintas dietas asociadas a un territorio pero la conocida de siempre y la ya muy estudiada es la mediterránea que pudiera abarcar hasta las riberas mediterráneas de Francia y Espa;a.
    Las unimos y fusionadas podrían ser una única francoespanola

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