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Drogas de diseño. entrevista dr. rojas marcos, psiquiatra.

Todo lo que siempre quiso saber y no supo sobre las drogas de diseño

De las llamadas drogas de diseño, ¿cuáles son las más usadas y las que, en su opinión, lo serán en un futuro próximo?

Tanto en EE.UU. como en España la droga de diseño que más se consume es la que conocemos como éxtasis. Concretamente en nuestro país, de 1999 a 2001, y entre personas con edades comprendidas entre 15 y 64 años, el consumo aumentó del 0,2% al 0,7%. Pienso que en un futuro continuaremos tratando de buscar drogas de diseño que nos hagan sentirnos más eufóricos y que nos produzcan sensación de placer. El éxtasis es conocido como la droga del amor porque aumenta la sensibilidad y la sensualidad. De su consumo se derivan bastantes problemas; destacaría el que a menudo esta sustancia no se encuentra en estado puro, sino que está contaminada y, por lo tanto, es tóxica; su uso frecuente transtorna los centros neuronales del cerebro que controlan el placer y, a posteriori, altera estos mecanismos y el consumidor deja de sentir placer con su consumo.

¿A que pérfil más habitual responden los usuarios de este tipo de sustancias?

Suelen ser jóvenes de entre 15 y 25 años que buscan probar nuevas sensaciones, gozar, escapar y participar del grupo. Se consumen más frecuentemente en fiestas multitudinarias, de prolongada duración, donde estas drogas les hace mantenerse despiertos, eufóricos, con energía, y a muchos les produce una sensación deshinibidora. Desafortunadamente, cuando estas drogas se mezclan con otras y su toxicidad es alta, los efectos secundarios pueden llegar a causar la muerte.

¿Con qué otras drogas suelen combinarse estas sustancias?

Los estimulantes como es la anfetamina o el éxtasis suelen mezclarse sobre todo con alcohol, también es usual la combinación con tranquilizantes, alucinógenos o narcóticos. Las drogas de diseño que emplean fórmulas de narcóticos se suelen mezclar con la cocaína y otras sustancias que dan energía y estimulan. Los jóvenes tratan de buscar la mezcla que genera euforia, por una parte, y al placer por otra. Si una droga los tranquiliza, tienden a tomar estimulantes, por el contrario, si les estimula demasiado, tienden hacia los tranquilizantes.

¿Cuáles son las principales causas-efectos de los episodios graves, incluso con resultado de muerte, que se han dado tras el consumo de estas drogas?

Las muertes sobrepasan el centenar en España durante este año 2002. Cuando se realiza la autopsia es difícil identificar la droga exacta que les ha producido la muerte, ya que, por lo general, se mezclan con otras. Hay varios efectos que se producen tras el consumo de estas drogas. Uno es la hipertermia, es decir, la temperatura puede alcanzar los 43 y 45 grados; otro la deshidratación, ya que normalmente están bailando durante ocho y nueve horas sin parar. La unión de la deshidratación con el aumento patológico de la temperatura, altera los centros cerebrales que regulan la respiración y esto provoca la muerte. También estas causas pueden atacar al riñón y se produce muerte por insuficiencia renal o hepatitis; si además se utilizan jeringillas entramos en el terreno de las infecciones y otros problemas.

¿Pueden haber repercusiones derivadas del hecho de consumir simultaneamente drogas de diseño y alcohol o cannabis?

Todas las mezclas son complicadas porque a la hora de tratar a una persona que sufre intoxicación con mezclas es mucho más difícil encontrar el antídoto adecuado. Además, estas drogas se fabrican clandestinamente, ya que quien las fabrica y vende no está interesado en su pureza, ni en la salud de quien las consume, por lo tanto siempre son un riesgo.

¿Existe alguna forma de prevenir dichas repercusiones?

Si se acepta la realidad, es decir, que el consumo de estas drogas es inevitable, una forma de prevenir efectos adversos sería el consumo de agua, así como contar con personas que vigilen y se mantengan al cuidado de los consumidores. De forma que si éstos comienzan a pasarse o detectan síntomas de hipertermia o deshidratación se les pueda identificar para que el proceso no llegue hasta el punto de terminar en la sala de urgencias con peligro de muerte. Sin embargo, la sociedad interpreta estas medidas como de aceptar la derrota, es decir, como una aceptación de su consumo, incluso de fomentarlo. Pero desde el punto de vista de la salud pública, si lo que queremos es salvar vidas y se producen fiestas multitudinarias, donde se sabe que se van a consumir este tipo de drogas, pienso que han de tomarse ciertas medidas.

Se sabe que sustancias como el éxtasis producen efectos sobre la memoria habiéndose detectado un deterioro de la memoria visual y verbal. ¿Pueden producir alteraciones a otros niveles?

Es conocido que estas drogas afectan a la memoria, la concentración, alteran el sueño y físicamente suponen un estrés para el hígado, para el riñón y el cerebro. También se sabe que en monos afectan al sistema de la dopamina que es el centro que controla el placer, la energía emocional, por lo que resultan tóxicos para los neurotransmisores de la dopamina y la serotonina.

Asimismo, también se conoce que con sustancias como el éxtasis se producen cuadros de depresión, irritabilidad o ansiedad tras la desaparición del efecto farmacológico. ¿Podría ampliarnos las repercusiones a nivel de salud mental sobre los usuarios de estas sustancias?

Así es, se trata de drogas muy estimulantes para estos centros nerviosos, por lo tanto, es normal que pasado el efecto el cerebro pierde serotonina y todos estos neurotransmisores caen en un proceso de apatía, depresión y obnubilación, por lo que se han dado casos demostrados de suicidio tras el consumo de estas drogas. En los jóvenes, estos efectos interfieren con su capacidad de aprender a vivir, de relacionarse con otros, de conocerse a sí mismos, de saber que es lo que les gusta o no les gusta?, ya que bajo los efectos de la droga se encuentran en un estado de euforia y armonía que después se pierde. Así, a largo plazo, no saben qué tipo de personas son en relación a otros y cuando se hacen adultos se encuentran de frente con el problema de que nohan aprendido a vivir, ni se conocen, ni recuerdan, a lo que se suma el deterioro cerebral. Todo ello deriva en que si miles de jóvenes de hoy cuando alcancen los 35 años están afectados neurológica y psicológicamente la sociedad sufre el impacto de lo que denomino “una fuga de cerebros”, que no pueden participar ni contribuir.



¿Existe alguna forma de prevenir la toxicidad del éxtasis?

Como cualquier adicción hay que tratar por una parte sus efectos y por otra la causa de la adicción que puede estar en la baja autoestima, en la depresión, en el ambiente familiar, en el desequilibrio entre sus aspiraciones y sus oportunidades, en problemas biológicos o la influencia social. Por ello, no se trata de adaptar el paciente adicto a esta droga al tratamiento, sino que el tratamiento hay que configurarlo de forma individual para adaptarlo al paciente.



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