ESTÁS LEYENDO...

EDUCANDO EN DIABETES: 14 de noviembre, Día Mundial...

EDUCANDO EN DIABETES: 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes


Las nuevas tecnologías en e-salud y los glucómetros de última generación han otorgado al paciente diabético amplias cotas de autonomía en el manejo de su enfermedad y una mayor conexión con el equipo médico. El resultado: un control continuado de la glucemia que le permite evitar complicaciones a corto y largo plazo.

La diabetes es un trastorno metabólico que se manifiesta por unos niveles de glucosa en sangre (glucemia) por encima de los límites normales. Normalmente, el páncreas, órgano encargado de producir insulina, facilita el transporte de la glucosa a las células del organismo, pero cuando se sufre diabetes, el azúcar se acumula en la sangre porque el organismo no produce suficiente insulina. Para un correcto diagnóstico de diabetes, se tienen en cuenta dos variables de diagnóstico: la Glucemia basal (GB): valor que indica la concentración de glucosa en sangre después de ocho horas de ayuno; y la Hemoglobina glucosilada (HbA1c): valor que refleja los niveles medios de glucemia de los últimos 2-3 meses. La clave para reducir el riesgo de complicaciones a corto y largo plazo asociadas a la diabetes, está en minimizar los valores altos y bajos de glucosa en sangre, ya que una mayor variabilidad glucémica implica un mayor riesgo de hipoglucemia y de complicaciones cardiovasculares. Sin embargo, para los más de 4,5 millones de españoles que viven con diabetes, supone todo un reto.

Según las recomendaciones de la Sociedad Española de Diabetes (SEDE) del año 2010, sobre la medición de la glucemia capilar en personas con diabetes, un buen control glucémico reduce significativamente estas complicaciones relacionadas con la diabetes. Concretamente, una reducción de los niveles de HbA1c reduce el riesgo de padecer complicaciones microvasculares (retinopatía, glaucoma o cataratas, nefropatía y neuropatía) y macrovasculares (enfermedad cerebrovascular, cardiopatía isquémica y/o enfermedad vascular periférica). Por ello los niveles de glucosa en sangre deben ser controlados mediante pruebas frecuentes y los glucómetros de última generación han facilitado mucho la tarea.

Diccionario para la automonitorización

Para un buen control glucémico hay que saber distinguir entre el autoanálisis, que es la medición que realiza el propio paciente de su glucemia, y el autocontrol, que abarca además la toma de decisiones acerca del tratamiento de su diabetes, permite ajustar la dosis de insulina en respuesta a los cambios en la glucemia, modificar el tratamiento y facilitar la selección de la  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosmedidas terapéuticas más adecuadas al perfil de glucemia. En cualquier caso, según la SEDE, el autoanálisis solo debe recomendarse cuando tanto el paciente como su médico tengan conocimientos y habilidades suficientes para el manejo del tratamiento de la diabetes y una firme voluntad de incluir el autoanálisis y el autocontrol como parte integral del tratamiento de la enfermedad.

La mejor fórmula para controlar la diabetes es con glucómetros, dispositivos que permiten al paciente vigilar su glucosa desde su domicilio y constituyen una herramienta clave en el tratamiento actual de la diabetes, tanto para el paciente como para el equipo médico. Así se ha puesto de manifiesto en el Congreso de la Sociedad Europea de Estudio de la Diabetes (EASD) celebrado en Berlín, donde los expertos han recalcado la importancia de motivar a los pacientes a automanejar su diabetes y les han animado a realizar los cambios terapéuticos apropiados en el momento preciso como parte de un programa efectivo de manejo de la diabetes. Según las conclusiones allí expuestas, los factores que influyen en la precisión de la automonitorización de la glucosa en sangre son numerosos y heterogéneos:

Entre otros destacan los relacionados con los sensores (variación en tamaño de la cámara de muestra, enzima utilizada, estabilidad y reducción del mediador).
Sustancias que interfieren en la sangre.
Hematocrito: es el porcentaje del volumen total de la sangre compuesta por glóbulos rojos. Los valores medios varían entre 42%-52% en los hombres, y 37%-47% en las mujeres, debido a la mayor musculatura y por ende mayor necesidad de oxígeno del primero. Estas cifras pueden cambiar de acuerdo a diversos factores fisiológicos, como la edad y la condición física del sujeto. Es una parte integral del hemograma, junto con la medición de la hemoglobina, y el conteo de leucocitos y plaquetas.
Factores físicos como las variaciones en temperatura, altitud y humedad.
También debe tenerse en cuenta la calibración de los dispositivos. Los medidores de glucosa tradicionales exigen un proceso de calibración manual, no tan exactos ni precisos, el cual requiere ser programado a través de un código numérico, reactivo de prueba o chip codificado antes de introducir las tiras reactivas para la medición de la glucosa. Este tipo de dispositivos pueden inducir a error porque muchos pacientes tienen dificultad para entender el proceso de calibración manual de sus glucómetros, pueden usar tiras reactivas caducas o emplear una técnica incorrecta, lo que ocasiona errores en el monitoreo de su glucosa sanguínea y un mal control de la enfermedad. Por ello muchos especialistas recomiendan el uso de glucómetros libres de calibración con el fin de evitar riesgos potenciales en el paciente con diabetes y facilitar la medición de la  glucosa. Al ser de última generación, requieren de una mínima cantidad de sangre y permiten la toma de la muestra de sitios alternativos como la palma de la mano, antebrazo y costado del dedo ofreciendo un nivel de precisión superior al 96%. Igualmente, algunos medidores de nueva generación incorporan una tecnología de Autocodificación, que automáticamente calibra el medidor, eliminando los errores ocasionados por una mala codificación.
Factores humanos como el manejo y almacenado incorrecto de las tiras o el hecho de realizar las mediciones sin haberse lavado las manos.

Manual de uso
Para medir la glucosa en sangre hay que pincharse el dedo de la mano con una aguja especial llamada lanceta, para extraer una gota de sangre. Con algunos medidores, también puede utilizar el antebrazo, el muslo o una parte carnosa de la mano. Existen dispositivos equipados con lancetas cargadas con resortes para que la extracción de sangre resulte menos dolorosa.
Antes de utilizar la lanceta, hay que lavarse con agua y jabón las manos o la zona elegida para extraer la sangre.

Existen 2 tipos de glucómetros, según la técnica empleada: reflectómetros, que miden la luz reflejada  desde el reactivo después de que ha experimentado una reacción química (oxidación enzimatica de la glucosa). En la reacción se produce un producto cromático. La intensidad del color es proporcional a la cantidad de glucosa presente. Y glucómetros biosensores, que miden la corriente eléctrica producida por la sangre presente en el reactivo (esta corriente se genera por la oxidación de la glucosa).

Dentro de los tipos de glucómetros, cada laboratorio tiene modelos diferentes con características distintas en función de cada tipo de paciente. Cada producto que sale al mercado va incorporado novedades, según comenta Mercedes Galindo Rubio, enfermera educadora en diabetes del servicio de endocrinología y nutrición del Hospital Clínico San Carlos (Madrid). Una novedad muy importante es la que incorpora una nueva tecnología que detecta patrones o tendencias de glucosa altas y bajas. Los expertos indican que los pacientes deben buscar tendencias altas o bajas que duren, al menos, de 2 a 3 días consecutivos .Cuando durante varios días seguidos se detecta una tendencia en una misma franja horaria, aparece en la pantalla mediante mensajes del tipo: “parece que su glucosa ha estado BAJA alrededor de esta hora”. Los pacientes pueden obtener información adicional sobre cada resultado del análisis con tendencias como, por ej

emplo, el valor de glucosa en sangre, el día, la hora y el tipo de resultado (antes o después de comer, o en cualquier momento). Esto permite que el paciente y su médico puedan identificar el problema y solucionarlo más fácilmente ajustando la terapia, revisando las dosis de insulina, el ejercicio y la dieta.

Monitorización continua de glucosa: también hay dispositivos que miden la glucosa de manera continúa o a intervalos fijos de tiempo, habitualmente en el espacio intersticial abdominal. Estos dispositivos consisten en un receptor de teflón situado en la región subcutánea de la pared abdominal y una centralita que se puede llevar colgando de un cinturón o en un bolsillo. El receptor y la centralita pueden estar unidos por un cableado o portar adaptadores inalámbricos. Habitualmente están asociados a bombas de insulina. Permite conocer al instante el nivel de glucosa, la magnitud, la duración la frecuencia y las posibles causas de las fluctuaciones.

Úsalos correctamente

Es fundamental aprender a usar correctamente los glucómetros o medidores de glucosa,ya que, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Diabetes Science and Technology,  el uso incorrecto del glucómetro puede arrojar resultados erróneos, llevando al paciente y a su médico a tomar decisiones equivocadas al realizar ajustes en el plan de alimentación, ejercicio o en la administración de dosis de insulina u otros medicamentos para el control de la diabetes.

Según el estudio, de mantenerse las imprecisiones, en el corto plazo pueden presentarse niveles peligrosamente bajos de glucosa (hipoglucemia) y con ello cambios en comportamiento, confusión, pérdida del conocimiento e incluso, convulsiones y coma diabético. Y a largo plazo, complicaciones como insuficiencia renal, retinopatía y neuropatía diabética.

La Telemedicina al servicio del diabético
En los últimos tiempos, se han desarrollado nuevas aplicaciones que facilitan el control de la diabetes, permitiendo la descarga, el análisis y el manejo de los datos del paciente con diabetes: es la telemedicina o prestación de servicios sanitarios a distancia. Esta tecnología requiere el uso de un elemento a distancia en el ámbito de las telecomunicaciones: teléfono, fax, móvil (tecnología SMS), internet (correo electrónico, páginas web, etc.). Los datos enviados por los pacientes pueden ser recibidos por el médico, responsable de la educación terapéutica o central de datos. Una vez analizada la información el paciente recibe la respuesta en forma de feed-back. En definitiva, se trata de programas de seguimiento personalizado de los pacientes con diabetes.

Un estudio realizado en el Hospital Clínic de Barcelona ha demostrado los beneficios de la telemedicina en pacientes con diabetes que se automonitorizaban la glucosa, al reducir el número de hipoglucemias. Por lo tanto, la telemedicina mejora el control metabólico del paciente, reduce el numero de hipoglucemias, reduce el número de visitas no programadas, evita desplazamiento sal hospital y pérdida de horas de trabajo y aumenta la seguridad del paciente y fomenta su autonomía, ayudándolo a convivir con su enfermedad.

El farmacéutico con el diabético
En aras de mejorar la formación del farmacéutico, así como la atención que desde la propia oficina de farmacia se dispensa al paciente diabético, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) y la Sociedad Española de Diabetes (SED) han presentado recientemente la primera guía de atención farmacéutica para pacientes diabéticos consensuada por farmacéuticos y médicos especialistas, patrocinada por Sanofi.

Por su parte, la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) ha presentado en el marco de su 17 Congreso Nacional que se está celebrando en Bilbao el primer Plan Estratégico de Atención Farmacéutica al Paciente Crónico, en el que destaca “la figura del farmacéutico especialista” en el “nuevo modelo sanitario” que se está generando. Su objetivo es “contribuir a mejorar la atención a pacientes crónicos, en especial pluripatológicos y polimedicados, garantizando la continuidad de los cuidados”. Las principales líneas estratégicas del Plan van dirigidas a redefinir el modelo de atención farmacéutica que requieren estos pacientes, entre ellos los pacientes diabéticos, así como garantizar la continuidad de sus cuidados al recibir el alta hospitalaria.

Educación diabetológica desde la infancia
Este año, con motivo del Día Mundial de la Diabetes 2012 el próximo 14 de Noviembre, la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) se ha unido a la campaña internacional promovida por la Federación Internacional de Diabetes (IDF), bajo el lema: ¡Protejamos nuestro futuro! Desde FEDE se ha creado un manifiesto y una carta dirigida al gobierno de la nación, exigiendo políticas y medidas que fomenten la educación diabetológica desde la infancia, para prevenir y evitar las complicación y la propia patología en gran parte de los casos.

Diabetes tipo 2 ¡Si estás en duda, chequéate!
Hasta 2.300.000 personas en España tienen diabetes tipo 2 y no lo saben. Sin embargo, no tratar la diabetes puede acarrear daños en los ojos, los riñones, los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos. La diabetes tipo 2 es una enfermedad que afecta al 13% de la población española (6.134.000 españoles), aunque sólo están diagnosticados el 50% de estos pacientes. Según los últimos datos  recabados durante la campaña Quién sabe dónde, promovida por la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) y que continúa todavía hoy en activo, el número de personas con diabetes que aún desconoce que padece esta patología es de 2.300.000, sensiblemente superior al 1.500.000 que se estimaba hasta hace aproximadamente un año cuando comenzó la campaña.

Según el presidente de la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE), Ángel Cabrera, “lo que pretendemos con esta campaña es contar con una herramienta a través de la que ubicar, con mayor exactitud, dónde se encuentra ese millón y medio de personas con diabetes que todavía hoy están sin diagnosticar en nuestro país. Además, también queremos hacer visible la magnitud que este problema implica, puesto que cada día que pasa, una persona que padece diabetes y no lo sabe va desarrollando otros problemas de salud de tipo cardiovascular, ocular, renal y circulatorios, entre otros”. Tal y como indica este experto, “la diabetes tipo 2 muchas veces no da la cara, porque sus síntomas no son claros. No detectarla a tiempo es peligroso, porque eleva el riesgo de daños y fallos de varios órganos importantes, como los ojos, los riñones, los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos. Además, aumenta el riesgo de sufrir un accidente vascular cerebral, una enfermedad de las arterias coronarias del corazón y de los vasos sanguíneos periféricos”.



COMPARTIR Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this page