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El 75% de los padres con niños con déficit de aten...

El 75% de los padres con niños con déficit de atención o hiperactividad se siente impotente

El 75% de los padres con niños con déficit de atención o hiperactividad se siente impotente

 niño hiperactivo y madreEl 75% de los padres con niños con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se siente impotente e incapaz de controlar a su hijo y en más del 80% de los casos los progenitores sufren un elevado nivel de estrés. Un 66% se siente incómodo con el comportamiento de su hijo en público y la mitad de ellos piensan que pueden ser mejores padres. “Teniendo en cuenta estos datos, es clave que los profesionales hagamos un esfuerzo por analizar esta problemática, que en algunos casos llega a ser muy grave, y apoyar a estos padres en el adecuado manejo de sus hijos. Es importante que les facilitemos unas pautas e instrucciones de cómo deben actuar ante y con sus hijos y sobre qué hacer en lugares públicos”, afirma el doctor Fernando Mulas, director del Instituto Valenciano de Neurología Pediátrica (INVANEP) y coordinador del IX Curso internacional de actualización en Neuropediatría y Neuropsicología Infantil que durante hoy y mañana se celebra en el Palacio de Congresos de Valencia y al que asisten cerca de 300 expertos de toda España.

Aunque el TDAH es el más frecuente, ya que afecta a entre un 5-7% de los niños españoles (lo que representa un alumno por aula), existen otros trastornos neuropsicológicos (como los del aprendizaje y del lenguaje) que constituyen los principales motivos de consulta en neuropediatría. Como señala este experto, “los trastornos del lenguaje son claves en el neurodesarrollo de un niño y son causa de disfunciones evolutivas importantes y básicas para el aprendizaje, además de estar directamente relacionados con otras patologías como la epilepsia o el autismo”.

Diagnóstico y tratamiento

El abordaje de estos problemas siempre debe ser integral. Si bien la psicoterapia (terapias cognitivo-conductuales) resulta especialmente útil en muchos casos, lo cierto es que la terapia farmacológica es fundamental por tratarse de un trastorno de origen biológico y existir una alteración en la neurotransmisión.  “Hoy por hoy”, señala el doctor Mulas, “el tratamiento farmacológico pasa por el uso de psicoestimulantes”.

En relación al diagnóstico, el doctor Mulas asegura que “aunque aún no disponemos de marcadores biológicos específicos, gracias a la evolución de la genética disponemos de algunas bases etiológicas para la mayoría de estas enfermedades. Sin embargo, aún no podemos aplicarlas en la clínica diaria”.

Estudio de las funciones ejecutivas

El estudio de las funciones ejecutivas en la infancia sigue siendo clave, ya que la función ejecutiva es la máxima expresión de la adecuada maduración en la transición del niño al adulto. “Precisamente el TDAH”, señala el doctor Mulas, “es una expresión de una disfunción en la función ejecutiva que puede manifestarse antes de que aparezcan los principales síntomas, como son el déficit de atención, la impulsividad, etc. Concretamente, en relación a este tema en la reunión vamos a debatir la necesidad de intervenir terapéuticamente en los mecanismos de la función ejecutiva durante un mínimo de tres años. Y es que la intervención psicopedagógica debe complementarse con la farmacológica durante el tiempo que cada caso precise”.

TDAH en el adulto

Por primera vez en este curso se aborda el TDAH en el adulto. Un problema que cada vez adquiere mayor trascendencia. “Es frecuente que nos encontremos en las consultas con padres de nuestros pacientes que sufren este problema. Un trastorno que puede afectar al 60% de los  adultos, cuyos síntomas ya se manifiestan antes de cumplir los siete años. Los adultos que lo sufren manifiestan una falta de concentración, menor capacidad de memoria, problemas de autodisciplina y organización, impulsividad, baja autoestima, inquietud mental, frustración y escasas habilidades sociales, lo que suele repercutir en su vida laboral”, concluye el doctor Mulas.

Los síntomas más frecuentes del TDAH son la falta de atención, la impulsividad y la hiperactividad, pero no siempre aparecen de manera conjunta. En nuestro país, más de la mitad de los niños con TDAH tarda un año o más en ser diagnosticado desde que aparecen los primeros signos y sólo 15 de cada 100 niños son diagnosticados en menos de seis meses. Una situación que tiene como principal efecto el infratratamiento. Entre otras secuelas, no tratar este problema puede conducir al fracaso escolar y a que estos niños no tengan un proceso normal de socialización, e incluso, que sean más propensos a tener conductas de riesgo (accidentes, consumo de drogas, etc.).





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