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El 85% de los cuidadores familiares son mujeres

El 85% de los cuidadores familiares son mujeres

Más de ocho millones de personas en España son mayores de 65 años, es decir, un 17,4% del total, porcentaje que va en aumento. Ante esta situación la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), con el apoyo de Lindor Ausonia, han creado el Día del Cuidador, con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas mayores y formar, apoyar y reconocer a los cuidadores a quienes, a menudo, se les infravalora su encomiable trabajo.

Como explica el presidente de la SEGG, José Antonio López Trigo, “más 2.300.000 personas mayores viven con algún grado de dependencia en nuestro país, y requieren el cuidado de otra persona, quien normalmente es un familiar. En concreto, el cuidado se ejerce en femenino y singular, ya que más del 85% de las personas que cuidan son mujeres, y lo hacen de forma exclusiva y única”.

El trabajo abnegado y desinteresado de estas personas es una de las razones por las que los mayores viven más. En nuestro país el 5,2% de la población sobrepasa los 80 años, mientras que enfermedades que antes eran mortales se han convertido en crónicas, “actualmente vivimos más, pero a costa de vivir los últimos años en situación de dependencia”, apunta López Trigo.

A pesar de que el cuidador ejerza esta labor de forma desinteresada y lo mejor que sabe y puede, siempre tiene la sensación de que lo puede hacer mejor “a lo que hay que sumarle que ven el deterioro físico y psíquico de la persona querida, lo que resulta muy impactante y estresante para el cuidador, quien piensa que hace poco por ellos, cuando en la realidad hacen todo”, comenta el secretario general de la SEGG, Primitivo Ramos.

Al cuidador le asaltan enormes dudas sobre si lo que está haciendo es adecuado y se siente responsable de cuestiones del día a día, “la SEGG y Lindor Ausonia pensamos que esto debería cambiar, y de ahí la idea de crear el Día del Cuidador, así como de una serie de materiales informativos y formativos que de alguna forma les tutelen y les aporten seguridad para saber que lo que están haciendo es lo correcto”, explica el doctor Primitivo Ramos.

Lindor Ausonia apoya la causa para concienciar a la población de la importancia de la labor de los cuidadores que “se convierten en las manos y los pies de los dependientes” ha comentado la responsable de Relaciones Institucionales de Lindor Ausonia, Lucía Mora. “Queremos intentar mejorar la calidad de vida de estas personas y que su labor esté reconocida en la sociedad, por eso creamos el Día del Cuidador”, añade Lucía Mora.

Alzheimer
El Alzheimer es una enfermedad que no sólo perjudica seriamente la salud de la persona que lo padece, sino que también produce un desgaste importante a los cuidadores y familiares. Tener a cargo a una persona que sufre esta enfermedad neurodegenerativa eleva sustancialmente la posibilidad de sufrir sobrecarga por estrés, según explicaba recientemente en Barcelona el doctor Manuel Martín Carrasco, director médico de la Clínica Padre Menni de Pamplona. Seis de cada diez cuidadores de enfermos de Alzheimer sufren sobrecarga.

“Aproximadamente el 60% de los cuidadores tienen una sobrecarga importante en el caso de pacientes con Alzheimer. De ese porcentaje, aproximadamente la mitad tiene una sobrecarga muy grave con sintomatología. En principio es sintomatología de tipo ansiosa, pero también puede surgir sintomatología de tipo depresiva”, explicó Martín en el marco del XIV Congreso Nacional de Psiquiatría.

Estos datos se han obtenido después de conocer los resultados del Proyecto Educa del Instituto de Investigaciones Psiquiátricas, que ponen de manifiesto que hay un conjunto de consecuencias negativas que sufren las personas que están a cargo de un enfermo mental grave con discapacidad, que necesita supervisión en las actividades que lleva a cabo en la vida diaria.

Este malestar puede prolongarse en el tiempo sobre todo cuando la persona a cargo del cuidador sufre trastornos del comportamiento. Entonces, se genera una situación de estrés crónico en el cuidador, y a su vez se correlaciona con una serie de consecuencias negativas, como por ejemplo el aumento de la sintomatología depresiva, ansiosa, consumo de psicofármacos y otras sustancias. “En resumen, perjuicio de la salud y disminución de la calidad de vida”, explicó el doctor Martín.

Pero esta sobrecarga también acaba perjudicando a medio o largo plazo en el propio paciente de Alzheimer. “El cuidador sobrecargado, sobre todo si el pacientes es un familiar que sufre Alzheimer, suele decidir al cabo del tiempo ingresarlo en una residencia. Como en el cuidado del paciente que sufre esta enfermedad neurodegenerativa se dan situaciones de tensión, siempre es más posible que se den casos de abuso”, añadió el doctor.

Para abordar los problemas que surgen en la relación que viven enfermos de Alzheimer y sus cuidadores o familiares, se han presentado estos días en Barcelona los resultados del estudio Educa 2. En este programa se intenta demostrar la eficacia de los programas de intervención psicosocial grupal para disminuir la sobrecarga del cuidador.

Los puntos clave de este programa consisten en cómo reconocer la sobrecarga, abordar aquellos comportamientos del paciente que producen sobrecarga y trastornos de conducta, y cómo aprender a cuidar de uno mismo.

Hoy se celebra el Día del Cuidador

El 85% de los cuidadores familiares son mujeres dedicadas de forma exclusiva a esta actividad

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), en colaboración con Lindor Ausonia, impulsa la celebración del Día del Cuidador como parte de las acciones encaminadas a cumplir su reto de mejorar la calidad de vida de los mayores y de formar, apoyar y reconocer el importante papel de quienes se ocupan de ellos. En nuestro país, más de dos millones de personas son dependientes y requieren la ayuda de un cuidador. La dedicación y el cuidado por parte de un familiar es una realidad en muchos casos no reconocida por la sociedad. Sin embargo, seis de cada diez cuidadores de enfermos de Alzheimer sufren sobrecarga por estrés.

Redacción / Madrid  miércoles, 05 de noviembre de 2014

El aumento significativo de las personas mayores en la población es una característica común de los países desarrollados. La sociedad europea, y por ende la española, es cada vez más longeva. El cuidado de nuestros mayores es inherente a nuestra sociedad, y es que más de ocho millones de personas en España son mayores de 65 años, es decir, un 17,4% del total, porcentaje que va en aumento. Esto nos lleva a una conclusión: tarde o temprano nos convertiremos en cuidadores de nuestros mayores, y tarde o temprano nos tendrán también que cuidar.

Ante esta situación la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), con el apoyo de Lindor Ausonia, han creado el Día del Cuidador, con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas mayores y formar, apoyar y reconocer a los cuidadores a quienes, a menudo, se les infravalora su encomiable trabajo.

Como explica el presidente de la SEGG, José Antonio López Trigo, “más 2.300.000 personas mayores viven con algún grado de dependencia en nuestro país, y requieren el cuidado de otra persona, quien normalmente es un familiar. En concreto, el cuidado se ejerce en femenino y singular, ya que más del 85% de las personas que cuidan son mujeres, y lo hacen de forma exclusiva y única”.

El trabajo abnegado y desinteresado de estas personas es una de las razones por las que los mayores viven más. En nuestro país el 5,2% de la población sobrepasa los 80 años, mientras que enfermedades que antes eran mortales se han convertido en crónicas, “actualmente vivimos más, pero a costa de vivir los últimos años en situación de dependencia”, apunta López Trigo.

A pesar de que el cuidador ejerza esta labor de forma desinteresada y lo mejor que sabe y puede, siempre tiene la sensación de que lo puede hacer mejor “a lo que hay que sumarle que ven el deterioro físico y psíquico de la persona querida, lo que resulta muy impactante y estresante para el cuidador, quien piensa que hace poco por ellos, cuando en la realidad hacen todo”, comenta el secretario general de la SEGG, Primitivo Ramos.

Al cuidador le asaltan enormes dudas sobre si lo que está haciendo es adecuado y se siente responsable de cuestiones del día a día, “la SEGG y Lindor Ausonia pensamos que esto debería cambiar, y de ahí la idea de crear el Día del Cuidador, así como de una serie de materiales informativos y formativos que de alguna forma les tutelen y les aporten seguridad para saber que lo que están haciendo es lo correcto”, explica el doctor Primitivo Ramos.

Lindor Ausonia apoya la causa para concienciar a la población de la importancia de la labor de los cuidadores que “se convierten en las manos y los pies de los dependientes” ha comentado la responsable de Relaciones Institucionales de Lindor Ausonia, Lucía Mora.

“Queremos intentar mejorar la calidad de vida de estas personas y que su labor esté reconocida en la sociedad, por eso creamos el Día del Cuidador”, añade Lucía Mora.

ALZHEIMER Y SOBRECARGA DEL CUIDADOR
El Alzheimer es una enfermedad que no sólo perjudica seriamente la salud de la persona que lo padece, sino que también produce un desgaste importante a los cuidadores y familiares. Tener a cargo a una persona que sufre esta enfermedad neurodegenerativa eleva sustancialmente la posibilidad de sufrir sobrecarga por estrés, según explicaba recientemente en Barcelona el doctor Manuel Martín Carrasco, director médico de la Clínica Padre Menni de Pamplona. Seis de cada diez cuidadores de enfermos de Alzheimer sufren sobrecarga.

“Aproximadamente el 60% de los cuidadores tienen una sobrecarga importante en el caso de pacientes con Alzheimer. De ese porcentaje, aproximadamente la mitad tiene una sobrecarga muy grave con sintomatología. En principio es sintomatología de tipo ansiosa, pero también puede surgir sintomatología de tipo depresiva”, explicó Martín en el marco del XIV Congreso Nacional de Psiquiatría.

Estos datos se han obtenido después de conocer los resultados del Proyecto Educa del Instituto de Investigaciones Psiquiátricas, que ponen de manifiesto que hay un conjunto de consecuencias negativas que sufren las personas que están a cargo de un enfermo mental grave con discapacidad, que necesita supervisión en las actividades que lleva a cabo en la vida diaria.

Este malestar puede prolongarse en el tiempo sobre todo cuando la persona a cargo del cuidador sufre trastornos del comportamiento. Entonces, se genera una situación de estrés crónico en el cuidador, y a su vez se correlaciona con una serie de consecuencias negativas, como por ejemplo el aumento de la sintomatología depresiva, ansiosa, consumo de psicofármacos y otras sustancias. “En resumen, perjuicio de la salud y disminución de la calidad de vida”, explicó el doctor Martín.

Pero esta sobrecarga también acaba perjudicando a medio o largo plazo en el propio paciente de Alzheimer. “El cuidador sobrecargado, sobre todo si el pacientes es un familiar que sufre Alzheimer, suele decidir al cabo del tiempo ingresarlo en una residencia. Como en el cuidado del paciente que sufre esta enfermedad neurodegenerativa se dan situaciones de tensión, siempre es más posible que se den casos de abuso”, añadió el doctor.

Para abordar los problemas que surgen en la relación que viven enfermos de Alzheimer y sus cuidadores o familiares, se han presentado estos días en Barcelona los resultados del estudio Educa 2. En este programa se intenta demostrar la eficacia de los programas de intervención psicosocial grupal para disminuir la sobrecarga del cuidador.

Los puntos clave de este programa consisten en cómo reconocer la sobrecarga, abordar aquellos comportamientos del paciente que producen sobrecarga y trastornos de conducta, y cómo aprender a cuidar de uno mismo.



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