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Rinosinusitis crónica y asma, malas compañías

Rinosinusitis crónica y asma, malas compañías

La edad, el sexo, las infecciones respiratorias, la urbanización, el estrés, el tabaco o la dieta son algunos de los factores asociados al crecimiento espectacular del asma en los últimos años, además del factor genético. Los expertos abogan por un enfoque personalizado del tratamiento, dada la concomitancia que existe en el paciente asmático con otras muchas enfermedades de tipo alérgico como la rinitis alérgica o la rinosinusitis crónica.

El asma es ya uno de los trastornos crónicos más frecuentes a nivel mundial. De continuar con el actual crecimiento poblacional y de la prevalencia de la enfermedad, en el año 2025 el número de personas con asma ascenderá a 100 millones, convirtiéndose en la afectación crónica más prevalente de la infancia y suponiendo una de las principales causas de los costes sanitarios. De hecho, la enfermedad es ya uno de los trastornos crónicos más frecuentes a nivel mundial, afectando al 5% de la población adulta y hasta al 10% de la población infantil. Aunque las causas que hay detrás de este aumento todavía no se conocen, la velocidad con la que ha aumentado descarta los factores genéticos como la única explicación plausible. “La edad, el sexo, las infecciones respiratorias, la urbanización, el estrés o la dieta son algunos de los factores asociados a este aumento”, especifica la doctora Maribel Casas Sanahuja, del Institut de Salut Global de Barcelona. “Se sabe que la exposición a factores ambientales como el humo del tabaco y la contaminación atmosférica, especialmente durante los primeros años de vida, pueden contribuir al aumento de la prevalencia del asma. Actualmente existen muchos compuestos químicos presentes en el nuestro día a día que también tienen la capacidad de afectar al sistema respiratorio”, afirma la experta.

Los expertos advierten que medidas de restricción del tráfico como las llevadas a cabo en Madrid y Barcelona tienen un fuerte impacto para la salud pues ayudan a prevenir diferentes enfermedades del sistema respiratorio que pueden convertirse en crónicas.

Rinosinusitis crónica

Además del asma, “la contaminación atmosférica está contribuyendo a un aumento de rinosinusitis crónica, al producir una inflamación del epitelio respiratorio que aumenta la permeabilidad a los alérgenos y disminuye la capacidad de la eliminación mediante el tapiz mucociliar”. La rinosinusitis crónica es una enfermedad que afecta a personas de edad media (entre 40 y 50 años), y sobre todo a aquellas que sufren patologías respiratorias, en especial el asma. Un estudio publicado en febrero en la revista Otolaringology Head and Neck Surgery concluye que el promedio de edad está en 50,4 años; que cerca del 60% son mujeres y que en el 35% coexisten con rinitis alérgica, en el 13,3% con poliposis nasal, y en el 4,4% con asma. “Se trata de un proceso permanente de sinusitis y rinitis por lo que afecta mucho a la calidad de vida, más incluso que otras enfermedades como la hipertensión, la diabetes o el propio asma”, explica el doctor Miguel Armengot, presidente de la Comisión de Rinología, Alergia y Base de Cráneo Anterior de la SEORL. Según datos de la SEORL, un 4% de la población sufre rinosinusitis crónica, una de las que más afecta a la calidad de vida de los pacientes y que más causa absentismo laboral, lo que supone un alto coste sanitario.

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