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El botiquín del turista.

El botiquín del turista.

Has decidido viajar: playa, montaña? o selva, como
nuestros famosos?. Seguramente, si se lo hubieran permitido no habrían dudado
en llevarse nuestro botiquín, que sin duda, les habría hecho la estancia mucho
más cómoda y llevadera

Sacúdete el invierno

Está comprobado: no hay nada
como un viaje para cargarte de adrenalina,renovar el ánimo y sacudirte la carga invernal de encima. Y qué mejor época
que la primavera, la estación de la luz, de la alegría y del buen tiempo. Si lo
tienes decidido, antes de hacer los preparativos no olvides darte un paseo por
la farmacia y llevarte nuestro ?botiquín del turista?, Especialidades
Farmacéuticas Publicitarias que no sólo te servirán para los momentos de apuro,
sino también para disfrutar más de los momentos de relax.

EFP y farmacéutico

Juntos haciéndote la vida más fácil

Ahora bien, que las
Especialidades Farmacéuticas Publicitarias no necesiten receta no quiere decir
que deban ser dispensadas sin el consejo del farmacéutico. Este tipo de
medicamentos, de hecho, cargan la mayor parte de la responsabilidad en este
colectivo. En este rango es donde el farmacéutico muestra su destreza y
profesionalidad. Por ello, a nuestra elección hemos añadido una serie de consejos
farmacéuticos, tan útiles como necesarios, y que te ofrecemos a continuación.

Lo primero, el bienestar general

No hay nada peor que hacer el
viaje que tenías preparado hace tiempo y encontrarte con un dolor que te lo
amargue. Para prevenir que esto te ocurra, introduce siempre un analgésico en
tu botiquín que te sirva para el alivio sintomático de un posible dolor de
cabeza, dental o menstrual. Tampoco dejes de hacerle un  hueco a los colutorios, pastillas, jarabes y
caramelos antisépticos, que aliviarán cualquier conato de infección
bucofaríngea. Y si padeces la tan temida rinoconjuntivitis
alérgica asociada al polen o a otro tipo de alérgeno (animales domésticos o
polvo doméstico) sé precavido y no te olvides de preguntar a tu farmacéutico
por un antihistamínico que sirva para aliviar los síntomas asociados a
alergias, entre los que se cuentan el goteo nasal, los estornudos, el picor de
nariz o la irritación ocular.

Lo segundo, la piel

Los cambios climáticos
repercuten directamente sobre nuestra piel, resecándola, razón de más para que
cuides su higiene con jabones dermatológicos que respeten su pH. Además, los cambios climáticos te obligan a hidratarla
y protegerla debidamente de las inclemencias del tiempo y de los rayos solares.
No sólo la piel del rostro (la más expuesta al frío y al calor), sino la de las
manos (de la que muy a menudo nos olvidamos y que sin embargo es una de las que
más sufre) y labios tienen, por lo tanto, que ser objeto de una hidratación
exhaustiva. La piel de las manos tiene dos caras: la de la palma es bastante
resistente, pero la del dorso es fina y delicada y contiene poca cantidad de
glándulas sebáceas, un motivo más para protegerla, hidratarla y suavizarla con
una crema preferentemente hipoalergénica. Por último, si quieres cuidar la piel
desde dentro y ayudarle a luchar contra el envejecimiento prematuro y los
radicales libres, prueba con un complemento dietético rico en betacarotenos y vitamina E, de efectos antioxidantes.

Protege tus pies

Por último, cuando vuelvas de
hacer excursiones, relaja y tonifica las plantas y tobillos de los pies con
algún pulverizador o con una solución disuelta en agua. Ella sola se encargará
de proporcionar una grata sensación de bienestar a tus pies y de mantenerlos en
plena forma. Y muy importante, para el mal olor prueba con un
antitranspirante-desodorante, que te ayudará a mantener el pie fresco. Y para
completar la sesión relajante, tómate una buena infusión de té verde sin
colorantes.

Cuidado con el ?estreñimiento del viajero?

El estreñimiento se define
como la acción perezosa del intestino, que tiene como consecuencia una escasa y
difícil evacuación de las heces. Aunque puede formar parte de la vida de una
persona hasta el punto de llegar a ser crónico, una persona que habitualmente no
tiene estreñimiento puede sufrirlo ocasionalmente cuando se interrumpen sus
hábitos normales de vida, lo que puede ocurrir con un viaje (de ahí el
estreñimiento del viajero), cambios en la dieta o la toma de algunos
medicamentos. Por ello y para prevenir posibles incidencias, lo mejor es llevar
algún tipo de laxante, de entre los cuales tu farmacéutico te indicará el que
más te conviene.

El aseo personal

A menudo cuando viajamos
echamos de menos ?nuestro? gel, ?nuestro? champú o
?nuestro? jabón, y tenemos que conformarnos con lo ?impersonal? de aquellos que
nos facilitan los hoteles. Para que esto no te ocurra, no olvides incluir entre
tus enseres personales tu gel dermatológico, tu
champú anticaspa, tu espuma de afeitar y tu propia
colonia. Y a la hora de hacer tu elección, hazlo con geles
con extractos de avena, que no dañen la piel y que en cambio, sí la hidraten en
profundidad.

La higiene más íntima

Si algo necesita especial
atención durante un viaje es la higiene íntima de la mujer, a fin de prevenir
hongos o micosis, infecciones provocadas por parásitos, vaginosis
bacterianas o cualquier otro tipo de infección. No hay que olvidar además, que
una infección puede estar asociada a los cambios de tiempo, al calor y a la
humedad. Por lo tanto, mantener el pH de la zona
inalterado durante el viaje te ahorrará más de un disgusto. Así pues, si en tu
neceser no has incluido un producto específico para esta zona hazlo ahora que
sabes que sus propiedades en nada se asemejan a las del resto del cuerpo. Es
conveniente no utilizar jabones por regla general muy alcalinizantes,
y sí un producto especialmente indicado para ello. Sobre todo, redobla tu
vigilancia y tu higiene si estás tomando antibióticos o estás embarazada.

La higiene buco-dental

Una correcta higiene bucal
debe contemplar una pasta dentífrica rica en flúor y hexetidina,
con efecto anticaries, antiplaca
y antigingivitis (la antesala de enfermedades periodontales más graves). Para combatir la
hipersensibilidad dental y el sangrado de las encías (problema que puede
deberse a una piorrea), utiliza una pasta que refuerce el esmalte dental y
proporcione salud a tus encías. Respecto a los cepillos, elige uno de perfil
curvado de los filamentos que ofrecen el mejor ángulo de cepillado para la
máxima higiene bajo la línea de las encías, donde se originan las enfermedades gingivales. Por su parte, el uso de colutorios te ayudará a
eliminar posibles gérmenes y a tratar y prevenir cualquier afección bucal, así
como gingivitis, periodontitis y formación de placa bacteriana.
Los chicles y caramelos te proporcionarán frescor durante todo el día, aunque
eso sí, no deben tener azúcar.

Los mosquitos

El buen tiempo despierta a
todo bicho viviente, entre los que los mosquitos se encuentran a miles, algo
que es común en playas, sierras y lugares de montaña. Para evitar que te
piquen, no hay nada como protegerse bien con un buen repelente de insectos, de
aplicación variada en barra o aerosoles y que te resultarán de gran comodidad.
Ahora bien, si te pican porque te hayas olvidado de aplicarte el repelente, en
primer lugar puedes optar por aplicarte una emulsión calmante de textura
agradable, que además de refrescarte, hará que los picores y las molestias se
atenúen. Muchas de estas emulsiones te servirán también para el alivio de
quemaduras.

Aprende a curar heridas

Primero lávate bien las manos y desinféctalas bien antes
de manipular una herida. A continuación, valora si la herida es lo
suficientemente grave para tratarla personalmente o si más bien debes dirigirte
a un servicio de urgencias para ser atendido por personal sanitario. Si puedes
curarla tú, es fundamental contar con un antiséptico o desinfectante del tipo clorhexidina, povidona iodada o mercurocromo, limpiando la herida de dentro hacia
fuera con un apósito. Entre los antisépticos resultan muy cómodos los
transparentes, aunque los de color resultan igualmente eficaces. Pero además,
deben reunir una serie de requisitos, entre los que se cuentan el que no se
degrade ni pierda efectividad en presencia de materia orgánica como pus, sangre
o piel, que actúe contra todo tipo de gérmenes y de manera rápida y que no se
absorba a nivel interno, además de que no sea tóxico ni produzca ningún tipo de
alergias ni reacciones cutáneas. En cualquier caso, para curar una herida, además
de lavarla con abundante agua clara y un buen jabón antiséptico, siempre hay
que tener a mano un desinfectante o un antiséptico, alguna crema cicatrizante,
vendas y tiras adhesivas.



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