ESTÁS LEYENDO...

El ejercicio reduce la intensidad del dolor

El ejercicio reduce la intensidad del dolor

El ejercicio físico reduce la intensidad del dolor y mejora la función física y calidad de vida del paciente

En el marco del XV Congreso de la Sociedad Española del Dolor (SED), que acaba de celebrarse en Palma de Mallorca, los expertos han actualizado sus conocimientos en cuanto a la actividad física en el contexto de dolor crónico y la potencial utilidad de la acupuntura como terapia adyuvante.

La doctora Inmaculada Failde, especializada en Medicina Preventiva y Salud Pública y catedrática de la Universidad de Cádiz, se hizo cargo de la sesión sobre actividad física y dolor, haciendo hincapié en que los beneficios de la actividad física y el ejercicio físico en personas sanas están bien demostrados.

En cuanto al efecto del ejercicio físico sobre el dolor, ha recordado que existen evidencias de que mejora la función física, la intensidad del dolor y la calidad de vida. “Sin embargo, estos efectos se han mostrado esencialmente en pacientes con enfermedades musculoesqueléticas como la artrosis, esencialmente de rodilla y cadera, la lumbalgia y la fibromialgia. En estas condiciones, los beneficios son moderados y solo en algunos estudios sobre artrosis o lumbalgia los efectos son más evidentes especialmente sobre la intensidad del dolor”, ha matizado.

En una reciente revisión sistemática de estudios sobre los beneficios del ejercicio físico en distintos procesos causantes de dolor crónico, se ha visto que no son muchos los trabajos que evalúan sus beneficios a largo plazo (más de 1 año después de que los pacientes sean sometidos a un programa de ejercicio físico durante varias semanas). Por otra parte, en algunos de ellos, se incluyen grupos heterogéneos de pacientes y de ejercicios, lo que podría explicar que los beneficios no sean más evidentes en los estudios.

Asimismo, ha señalado que, en relación a los efectos del ejercicio en los pacientes con dolor crónico, existen preguntas que todavía permanecen sin una respuesta clara, entre otras: “¿Qué tipo de ejercicio es más beneficioso?”, “¿Cuál es la duración más adecuada?” y “¿Existe un umbral de ejercicio que mejore el dolor?”. La experta considera que todos estos son temas que será necesario abordar en un futuro próximo.

A entender de la doctora Failde, todo aquel ejercicio que se realiza con una duración o intensidad excesivas, o sin tener en cuenta las características particulares de cada persona, puede tener consecuencias negativas, incluso en personas sanas. “El ejercicio físico en cualquier caso, y por supuesto en personas que sufren patologías causantes de dolor crónico, debe estar personalizado, ser progresivo, recomendado y supervisado por un profesional cualificado y desarrollado mediante un programa que incluya distintos tipos de ejercicio aeróbico, de fuerza y de elasticidad dependiendo del paciente”, ha subrayado.

Se recomienda a los pacientes que intenten mantenerse activos, que se sometan a la valoración de un profesional cualificado para que recomiende el programa de ejercicio más adecuado para su problema y sus características personales, y que lo cumplan. En general los programas de ejercicio combinados (fuerza, elasticidad y aeróbicos) son los más empleados: “Con intensidad progresiva, con periodos de descanso y adaptados a la edad y las circunstancias particulares de cada individuo”, ha apuntado.

Finalmente, ha insistido en la necesidad de que se lleven a cabo estudios rigurosos que permitan medir la efectividad del ejercicio a largo plazo y puedan dar respuesta a las preguntas que todavía están sin resolver en este campo, así como en la necesidad de mantenerse activo a cualquier edad.





¿TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.