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El farmacéutico como educador sanitario.

El farmacéutico como educador sanitario.

Hoy en día, la tarea profesional del farmacéutico ha revolucionado muchos conceptos, incorporando actividades de promoción de la salud, prevención de la enfermedad y tratamiento de los síntomas menores, de forma documentada y conforme a un protocolo establecido.

Toda profesión comprometida tiene un reto, y el del farmacéutico es lograr la salud global de todos sus clientes. Esta es la clave para entender los tintes que ha ido adquiriendo su modo de hacer las cosas, su modo de acercarse al ciudadano. El papel que el farmacéutico desempeña en la sociedad contribuyendo a la educación sanitaria de la población, lo ha convertido en un verdadero agente de salud, y, por qué no, en un auténtico economista de Estado, moderando y canalizando el gasto en medicamentos.

Con sus conocimientos, avalados no solo por carrera académica sino también por el desempeño diario de su labor profesional, el farmacéutico está perfectamente capacitado para valorar la importancia del síntoma referido por el paciente y juzgar si puede aliviarse con un medicamento o es necesario remitir al paciente a su médico de cabecera, sin que esto signifique en modo alguno intrusismo profesional. Esto hace que el farmacéutico se encuentre en una situación excelente para ofrecer información y consejos sobre educación sanitaria, y, muy especialmente, sobre el cuidado para la prevención y el tratamiento de síntomas y dolencias menores.

Desde esta perspectiva, el Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES), en colaboración con la Federación de Servicios Públicos y con la Asociación Nacional de Especialidades Farmacéuticas Publicitarias (ANEFP), ha desarrollado un estudio titulado “Formación para la mejora de las actuaciones sanitarias en las oficinas de farmacia”, que manifiesta el reflejo de una voluntad común a la hora de trabajar en beneficio de la salud ciudadana.

Un estudio unificador

Los objetivos perseguidos por este proyecto han pretendido facilitar al farmacéutico unas herramientas válidas y comunes a la hora de tratar al cliente y dirigirle en materia de salud, promoviendo su papel en la prevención de enfermedades y como educadores sanitarios.

Según este proyecto, las consultas de los pacientes por orden de mayor a menor frecuencia, tienen que ver con el aparato respiratorio, el aparato digestivo y metabólico, el sistema nervioso, el aparato locomotor, problemas dermatológicos, oftalmológicos, ginecológicos y otológicos. Respecto a los síntomas menores sobre los que se pide el consejo profesional del farmacéutico, éstos son: catarros y resfriados, síntomas gripales, dermatitis y problemas leves de piel, acidez y ardor, dolor de cabeza, estreñimiento, insomnio, dolores musculares, problemas oculares leves, diarrea, dolores articulares, rinitis alérgica, dolores menstruales y otros como gases, cansancio o decaimiento, pérdida de cabello, dolor de oídos, aftas bucales, faringitis, etc.

UN 88 % DE LOS FARMACÉUTICOS PARTICIPANTES EN EL ESTUDIO OPINA QUE LAS ACTUACIONES EN LAS OFICINAS DE FARMACIA SE IRÁN INCREMENTANDO, PUESTO QUE ACTUALMENTE LO ESTÁ DEMANDANDO LA SOCIEDAD.



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