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El laboratorio, nuevo arsenal de armas.

El laboratorio, nuevo arsenal de armas.

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EL LABORATORIO, NUEVO ARSENAL DE ARMAS

Desde hace un mes, “ántrax” ha sido palabra directamente asociada al pánico. La “exquisitez” con la que se han elaborado las cepas en los laboratorios de “no se sabe dónde”, levantan las sospechas de que los terroristas puedan contar con la infraestructura y pocos escrúpulos necesarios para realizar ataques masivos. Y en España nos preguntamos: ¿estamos preparados?

La posibilidad de que España sea objetivo de un ataque biológico es remota y poco probable, aunque sin embargo se han puesto en marcha distintos planes de emergencia con el fin de hacer frente a la situación, según declaraciones de los portavoces de los ministerios de Sanidad y Defensa. Altos mandos militares y miembros del Ministerio de Sanidad ya se han puesto de acuerdo para coordinar un plan de actuación en caso de ataques con agentes biológicos. Expertos en la materia (químicos, microbiólogos, médicos…) han sido convocados para constituir un comité asesor, de carácter multidisciplinar, para establecer las pautas de actuación propias en estos casos. Y ¿cuáles son éstas pautas?

Protocolo de actuación

Por su parte, el Ministerio de Sanidad ya ha distribuido por todo el Sistema Nacional de Salud un protocolo con el fin de precisar con exactitud los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento del ántrax. El Dr. Fernando Baquero, jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal nos explica los puntos básicos de este protocolo:

“Si una persona recibe un sobre o paquete y sospecha que éste puede contener esporas del ántrax, la primera recomendación es dejarlo como está, sin manipularlo, e intentar aislar el sobre introduciéndolo en una bolsa cerrada y lavarse las manos. Si se cree que la sustancia ha podido impregnar las ropas, debe quitárselas y ducharse. Además, se debe comunicar a la policía la recepción del sobre y dar una relación de las personas que han podido estar en contacto con la sustancia (aunque realmente no tienen riesgo aquellas personas que han estado muy cerca de la misma). Protección Civil será la encargada de enviar el sobre al laboratorio pertinente (actualmente existe uno en España y pronto se pondrá en marcha otro), y en dos o tres días se conocerá si realmente se trata de ántrax”.

“Yo creo que también es importante”, aclara Miguel Vicente, profesor de Investigación del Centro Nacional de Biotecnología (CNB), “el no salir corriendo del sitio en el que se está, sino que debe pedirse ayuda para que alguien no contaminado lleve al afectado a los servicios de protección, a fin de no ir desperdigando esporas a diestro y siniestro”.

Hay que tener en cuenta, señala el Dr. Baquero, “que en la actualidad los casos que se han dado se producen tras un hecho constatable (recepción de una carta) por lo que todo se basa en el reconocimiento rápido de esas señales de alarma”. En el centro de salud al paciente que ha recibido un sobre sospechoso se le realizarían las pruebas pertinentes: cultivos nasales y faríngeos para comprobar si ha estado expuesto a la sustancia. Actualmente se está instalando en España una prueba mucho más rápida y específica para constatar la enfermedad, denominada PCR. Como medida preventiva se le sometería a la persona a un tratamiento con antibióticos y si finalmente se detecta la enfermedad se procedería a un tratamiento de choque o a su internamiento.

También, señala el Dr. Baquero, “se han distribuido protocolos de actuación para combatir otras enfermedades derivadas de posibles ataques bioterroristas, como la viruela o la peste”. En cuanto a la posibilidad y alarma que se ha dado de un ataque a la cadena alimentaria, su consideración está prácticamente fuera de lugar, “dada la dificultad que entraña su realización”. Aunque en España no se ha detectado ningún caso de ántrax en forma de ataque terrorista, sí que se han producido situaciones de temor por la recepción de paquetes sospechosos “al Ramón y Cajal han llegado varias personas tras recibir un paquete sospechoso, pero siempre se ha tratado de falsas alarmas”, dice Baquero.

La prueba del PCR

Miguel Vicente, profesor de investigación del Centro Nacional de Biotecnología, apunta a esta prueba del PCR (técnica de análisis a partir del ADN), como la manera más rápida de detectar la enfermedad. “Las noticias dicen que en USA toman frotis de los que se sospecha hayan podido ser infectados, aunque no sé si los laboratorios clínicos, tanto españoles como americanos, están ya preparados técnicamente para detectar B antrhacis tempranamente en las vías respiratorias altas por PCR, de manera rutinaria. Posiblemente no, ya que la bibliografía de tipo general disponible en el CDC es de hace dos años. De todas formas indican que por la baja incidencia de la enfermedad respiratoria los patólogos e incluso microbiólogos clínicos pueden tener problemas para diagnosticarlo por los procedimientos clásicos. Esto no sería así por PCR que además sería un diagnóstico muy rápido, de horas frente a días”, aclara.

Otras medidas

De momento todas las Comunidades Autónomas han recibido instrucciones de extremar la vigilancia epidemiológica con el objeto de detectar cuanto antes la aparición de casos sospechosos y atajarlos rápidamente. Medio Ambiente también ha puesto en marcha un plan de control de pantanos y embalses para garantizar la seguridad del agua. Finalmente, las autoridades se han asegurado de que nuestro país tenga una reserva de antibióticos frente a infecciones como las que causa el ántrax. Actualmente hay cantidad suficiente para abastecer a la población durante un periodo de entre cuatro y seis meses. Además, según han informado varios laboratorios, la industria está lista para fabricar más unidades si llegara a ser necesario. Aunque hasta el momento el antibiótico utilizado ha sido la ciprofloxacina, los tres antibióticos aprobados por la Food and Drug Administration (FDA) para combatir el bacilo del ánthrax son la penicilina, la doxiciclina y la ciprofloxacina, siendo la doxicilina la de mejor asimilación y que conlleva menos efectos secundarios, según ha informado la portavoz de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Kathy Harbin. Por este motivo Washington ha decidido aplicarla a partir de ahora en sustitución de la ciprofloxacina, cuyos efectos secundarios incluyen erupciones cutáneas, alergias y náuseas si se toma durante mucho tiempo.

Correos informa

La dirección de Correos ha indicado que los paquetes detectados hasta el momento en Estados Unidos se “caracterizan por no tener remitente, dirección o destinatario, así como contener mensajes alusivos al ántrax o a la guerra”. Advierte, además, de que en el caso de encontrar envíos con estas características “deben lavarse las manos y ser aislados dentro de una bolsa de plástico, notificando el objeto al Centro Operativo de Seguridad, así como aislar la zona donde se encuentra el citado objeto”. Además, de cara a mantener la calma, Correos mantiene contactos con el resto de operadores postales públicos de la UE para determinar conjuntamente las medidas de seguridad necesarias. “Yo creo que también es importante”, aclara el profesor Miguel Vicente, “el no salir corriendo del sitio en el que se está, sino que debe pedirse ayuda para que alguien no contaminado lleve al afectado a los servicios de protección, a fin de no ir desperdigando esporas a diestro y siniestro”.

Teléfonos de emergencia:

Si notas cualquier signo asociado a un posible atentado, llama a uno de estos teléfonos. En ellos te darán indicaciones sobre cómo actuar

112

061

062

091

092

La bacteria que nos ocupa

Miguel Vicente, profesor de Investigación del Centro Nacional de Biotecnología (CNB) nos ayuda a entender la complejidad de los procesos que p
odrían producir masivamente esta mortífera arma que es el ántrax:

  1. ¿Qué tipo de tecnología necesitarían los terroristas para elaborar este arma, según usted, tan compleja?
  2. Aunque sea relativamente fácil obtener la bacteria del ántrax, cualquier laboratorio no es apto para el manejo de estos microorganismos. Su manipulación, transporte y, sobre todo, su transformación en arma de destrucción masiva es muy compleja. Dentro de la legalidad, los laboratorios deben contar con condiciones de seguridad estrictas. Concretamente, para la manipulación de la bacteria del ántrax se precisa un laboratorio que los científicos califican de nivel 3 (el 4 se reserva para virus tan perniciosos como el virus del ébola). Aunque es verdad que pueden vivir años en el suelo, lo cierto es que estos patógenos acaban siendo inactivos en el ambiente, aunque solo sea porque se quedan adheridos a las partículas del suelo, momento en el que ya no pueden acceder al interior de las vías respiratorias. Por otra parte, en el laboratorio se requiere personal cualificado que tenga los conocimientos necesarios para poder manejar los cultivos sin peligro, ya que una de las principales desventajas de las armas biológicas es el riesgo que suponen para las personas que trabajan con ellas. Aunque hay una vacuna contra el ántrax que se administra a las personas con riesgo laboral de contraer el ántrax, todavía quedan los otros riesgos. Dos de los 18 casos de ántrax detectados entre 1900 y 1978 en los Estados Unidos se produjeron entre personal que trabajaba en un laboratorio. Ahora bien, si a un terrorista brillante y económicamente potente no le preocupa la vida de los operarios, ni los escapes que puedan producirse, ni el daño al entorno en el que se encuentra localizado el laboratorio?, todo sería posible, ?todo menos que cualquier terrorista produzca ántrax en gran cantidad en la cocina de su casa.

  3. ¿Es posible manipular la bacteria haciéndola resistente a los antibióticos y a la luz solar?
  4. Lo que sí es posible, al menos en teoría, es que en un laboratorio preparado para ello y dotado del personal especializado y de los conocimientos suficientes, se pueda manipular casi cualquier organismo para conferirle otras propiedades genéticas. Pero tal modificación se hace a costa de producir un organismo menos adaptado a vivir en los ambientes naturales. Reproducir los genes que confieren resistencia a un antibiótico necesita que el microorganismo le dedique a ello una parte de su energía, parte que se resta de la que ha de dedicar a las cuestiones más vitales de multiplicarse, y por eso la resistencia se pierde cuando el microorganismo se reproduce unas cuantas veces en ausencia del antibiótico. De otra forma todos los microorganismos serían resistentes a todos los antibióticos, pues no olvidemos que los antibióticos son productos naturales o derivados de ellos y por consiguiente a lo largo de la vida los microorganismos habrán, una u otra vez, entrado en contacto con ellos. Puestos a imaginar, la lista de los horrores imaginables no se queda aquí, pero puestos a llevarla a la práctica las posibilidades se reducen bastante.

  5. Al menos parece ser que no es una bacteria contagiosa?
  6. No se sabe que el ántrax se contagie de un enfermo a otro. Además, para contraer la enfermedad se necesita una cantidad de esporas alta, esporas que para más complejidad, deben estar bien dispersas.

  7. El pasado mes de octubre Bruselas activó la alarma de un posible ataque en la cadena alimenticia. ¿Qué posibilidades hay de que esto tenga lugar?
  8. Yo creo que los veterinarios europeos son expertos en reconocer posibles infecciones en el ganado. De hecho los controles establecidos son rigurosos en la materia y creo que no debería alarmarse tanto a la población.

  9. Frente a posibles ataques venideros el mundo parece haberse desquiciado ¿Qué mensaje de tranquilidad enviaría a la población?

Como individuos debemos intentar actuar de forma razonable y no irreflexiva. Por ejemplo, aunque los primeros síntomas del ántrax pulmonar se pueden confundir con la gripe, a la primera fiebre o dolor muscular que sintamos no es razonable pensar que hemos sido infectados por ántrax. Las infecciones no se materializan de la nada sino de una fuente de contagio como pueden ser los sobres conteniendo esporas de la bacteria en caso del ántrax, o del vecino griposo en el caso del virus de la gripe. El sentido común nos dirá qué es lo más probable que nos haya ocurrido, y tras reflexionar sobre ello es cuando podremos actuar. Tomar antibióticos para remediar una gripe no sólo es inútil sino que además es contraproducente. Debemos pensar que el terrorista no sólo causa daño con las muertes que produce, que por muy lamentables y dolorosas que sean a nivel personal, no llegan a ser tan perjudiciales como los daños que, llevados por el pánico, podemos causarnos a nosotros mismos.

El ántrax en sus tres versiones

El Bacilus anthracis se encuentra en el suelo de todo el planeta, aunque es poco frecuente en los países desarrollados y en las condiciones adecuadas sus esporas son capaces de vivir en el suelo durante muchos años. Tiene tres formas de manifestarse, según la vía por la que entra en el organismo. En todos estos casos, el período de incubación es de dos a cinco días, aunque a raíz de un accidente ocurrido en la antigua URSS se detectaron casos hasta 43 días después.

  1. De entre ellas, la más corriente es la vía cutánea (95% de los casos), menos peligrosa y que suele localizarse en extremidades, cabeza y cara. Es debida a la entrada de la bacteria a través de rozaduras o heridas en la piel. La enfermedad que produce es el llamado carbunco cutáneo, que puede causar la muerte en un 20% de los casos, aunque si se trata a tiempo con antibióticos la posibilidades de muerte son prácticamente nulas. De un leve picor en la fase inicial pasa a localizarse una pápula que termina en una escara que puede ir de uno a tres centímetros.
  2. La vía pulmonar es muy peligrosa (la muerte se produce en un 90% de los casos), aunque no es contagiosa de un hombre a otro. El contagio se produce al inhalar las esporas de la bacteria, de manera que el bacilo pasa a ubicarse en los pulmones y luego desplazarse a los nódulos linfáticos. Los síntomas son parecidos a los de la gripe y comienzan por fiebre de 37 a 38 grados, tos improductiva, fatiga y opresión torácica (en el pecho), para terminar, a los dos o cuatro días, con fiebre elevada, dificultad respiratoria, cianosis (amoratamiento de la piel) y sudoración. Las esporas liberan toxinas que producen hemorragias internas, edema pulmonar, muerte de los tejidos y, finalmente, fracaso multiorgánico y muerte. En muchos casos puede evolucionar en una meningitis o una septicemia (envenenamiento de la sangre).
  3. La vía gastrointestinal es muy poco frecuente y su contagio se produce por consumo de carne contaminada. Sus síntomas son fiebre, náuseas, vómitos, dolor abdominal y, a veces, diarrea sanguinolienta. Es mortal en un 50%.

Otras armas bacteriológicas

Las armas bacteriológicas y químicas no son recientes. Los romanos solían envenenar el agua de los pozos arrojando en ellos cadáveres, uno de los primeros métodos de erradicar a la población asentada en una zona. En 1346, los tártaros emplearon sus catapultas para lanzar cadáveres infectados en el interior de la ciudad amurallada de Kaffa, consiguiendo acortar el que pudo haber sido un largo asedio. Este hecho ha sido registrado por algunos historiadores como el inicio de la introducción de la peste bubónica en Europa.

Aunque actualmente se hable principalmente del ántrax, existen otras armas bacteriológicas tanto o más peligrosas, y que son las principales amenazas biológicas del si
glo XXI:
Peste bubónica
A lo largo de la historia, Yersinia pestis ha provocado 200 millones de muertes. El agente infeccioso “culpable” de la Peste Negra del Medievo puede contagiarse entre los humanos por vía aérea. Una vez que llega al flujo sanguíneo del enfermo, infecta sus ganglios linfáticos, formando los “bubones”. Después, el patógeno llega a los pulmones y la enfermedad se vuelve mortal.
Síntomas: Infección pulmonar, neumonía y hemorragias.
Viruela
Esta enfermedad infecciosa está oficialmente erradicada. Sin embargo, el virus de la viruela puede ser una eficaz arma bacteriológica pues, aunque no es tan mortal como el ántrax (“sólo” el 30% de los que se infectan acaba muriendo), se contagia muy rápidamente. Además, puede modificarse y convertirse en un agente patógeno aún más virulento.

Síntomas: Erupción de pústulas y fiebre alta

Botulismo
La toxina botulínica ?producida por el bacilo Clostridium botulinium? provoca una intoxicación, a menudo mortal, caracterizada por la fatiga y la debilidad muscular y por los trastornos visuales.
Se contrae por la ingestión de comida contaminada y puede manifestarse hasta una semana después de la contaminación.

Síntomas: Náusea, fatiga, parálisis respiratoria y cefaleas.


Ébola
El virus hemorrágico ?culpable de grandes epidemias en África? es un gran desconocido: no se sabe la fuente del microorganismo ni su mecanismo de transmisión. Tampoco existe vacuna.
El virus del Ébola ?que se contagia por contacto directo? se replica por todo el organismo del enfermo, destroza la integridad de los capilares y produce coagulación intravascular diseminada. Al cabo de una semana, el 90% de los infectados mueren.



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