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El melanoma: tómatelo en serio.

El melanoma: tómatelo en serio.

Para prevenir el melanoma,
te proponemos una herramienta básica y altamente eficaz: el método ABCDE

Todos nacemos con lunares que se desarrollan lentamente a lo
largo de nuestra vida. Si la mayoría son benignos y permanecen hasta el fin de
nuestros días, otros corren el riesgo de transformarse en un tumor maligno muy
grave: el melanoma, un cáncer cutáneo cuya aparición está directamente
relacionada con la exposición solar. Sin embargo, no te confíes, si los lunares
son a menudo la antesala del melanoma, en dos de cada tres casos el melanoma
suele aparecer en pieles sanas.

Haber padecido más de dos quemaduras solares en la infancia
y la exposición frecuente al sol, son dos de los factores principales que la
Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) indica como riesgo de
melanoma. Sin embargo, los expertos estiman que cuando la enfermedad es
diagnosticada en sus fases iniciales, de un 90 a un 95% de los pacientes se
cura, de ahí la importancia de su detección desde las consultas de atención
primaria y posterior desvío a las de dermatología.

Raro pero grave

El melanoma está
considerado como el más grave de los tumores cutáneos. Según el Dr. López Bran, jefe de Dermatología del Hospital Clínico de Madrid,
ha sido elegido uno de los cánceres más agresivos que existen, pasando de ser
un cáncer que se puede curar, en la mayoría de los casos, con una cirugía
sencilla en etapas iniciales, a necesitar cirugías muy agresivas o incluso a no
tener cura en fases más avanzadas. Y es que el melanoma conlleva un gran riesgo
de metástasis, y por consecuente, se trata de 
un cáncer de gravedad que hay que prevenir y diagnosticar a tiempo. Su
aparición está ligada directamente a la forma en que un individuo se ha
expuesto al sol a lo largo de toda su vida, lo que unido a la cultura del
bronceado que existe en nuestra sociedad, nos sirve para entender el que la
cifra, sólo en España, crezca cada año en 2.000 nuevos casos, y con especial
incidencia en personas jóvenes.

Qué lo favorece

Las circunstancias que
favorecen el desarrollo del melanoma son fácilmente identificables:

1.       
La exposición
solar intensa y prolongada, sobre todo durante la infancia, es un claro
agravante. De hecho, y tal y como ha indicado la Academia Española de
Dermatología y Venereología (AEDV), haber padecido más de dos quemaduras
solares en la infancia y la exposición frecuente al sol, son dos de los
factores principales de riesgo de melanoma.

2.       
Las
investigaciones más recientes demuestran el papel decisivo que tienen los
factores genéticos en el desarrollo del melanoma, ya que existen familias que
lo desarrollan con más frecuencia que otras. Precisamente en el Hospital
Clínico de Madrid se han examinado, por primera vez en España, las bases
genéticas exactas del melanoma, cuyo conocimiento preciso permitiría
identificar las personas predispuestas y aumentarían las medidas de control y
prevención. A este factor se suman otros factores de tipo ambiental, como las
radiaciones ultravioletas o la exposición a productos tóxicos.

3.       
Mientras mayor
sea el número de lunares que se tenga, mayor será el riesgo de desarrollar un
melanoma, por lo que en estos casos habrá que protegerse mejor.

4.       
Las pieles claras
y difíciles de broncear, sobre todo de rubias y pelirrojas, son las que presentan
mayor riesgo.

El método ABCDE: siempre alerta

·        
A de asimetría:
la pérdida de redondez de un lunar debe hacernos sospechar.

·        
B de bordes:
los bordes irregulares o dentellados son característicos del melanoma.

·        
C de color: los
cambios de color o tonalidad, e incluso la coexistencia de varios colores,
tienen que ser vigilados de cerca.

·        
D de diámetro:
atención a una talla superior a 8 mm.

·        
E de evolución:
un lunar de reciente aparición o uno preexistente que cambia de tamaño o
aspecto requiere un examen inmediato. En este apartado se incluyen los  cambios referidos al color, a los bordes, al
tacto, o a la presencia de sangre. En todos estos casos hay que ir al médico,
quien estimará la conveniencia de desviarte o no al dermatólogo.

Qué ponerse para protegerse

·        
Utiliza siempre
un sombrero que te proteja el
rostro, la nuca y el cuello.

·        
Elige ropa que no deje al descubierto zonas
sensibles como el escote y utiliza preferentemente faldas largas y camisas que
no dejen los brazos al descubierto.

·        
Las gafas de sol son siempre
imprescindibles para protegerse de los efectos de los rayos solares UV, que
pueden dañar la retina y provocar incluso quemaduras.

·        
Nunca dejes de
utilizar una crema protectora que
sea realmente eficaz, sin efectos secundarios y con un índice de protección
adecuado.

Cremas solares

Instrucciones de uso

·        
Utiliza una crema
solar que se adapte a tu tipo de piel

·        
Cualquiera que
sea el producto utilizado, no olvides que su eficacia y duración son limitadas,
por lo que tendrás que aplicarla varias veces al día, preferentemente cada dos
horas. 

·        
Aunque sea
resistente al agua, conviene aplicar la crema después de cada baño.

·        
El hecho de que
una crema sea pantalla total no quiere decir que posea total protección en las
horas de más sol. Por lo tanto, evita siempre tomar el sol entre las 11:00
horas y las 16:00 horas.

·        
Tampoco olvides
que hay que tomar el sol de forma progresiva para dejar actuar a los mecanismos
naturales de nuestra piel, como la melanina.

·        
No te dejes
engañar por los días nublados, ya que los UV atraviesan las nubes y tienen el
mismo efecto. Utiliza la crema también en esos días.

·        
Si estás tomando
alguna medicación ten mucho cuidado con el sol, ya que hay algunos fármacos
fotosensibles que aumentan el riesgo de ?quemarse?.

·        
Lo mismo ocurre
si te has aplicado algún producto de higiene perfumado, con alta carga
fotosensible.



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